Herederos de Dios y Coherederos con Cristo (Romanos 8:16-17)
HEREDEROS DE DIOS EN CRISTO
"El Espíritu mismo da testimonio a nuestro
espíritu, de que somos hijos de Dios.
Y si hijos, también herederos; herederos de
Dios y coherederos con Cristo" (Ro.8:16-17)
SOBREABUNDANTE GRACIA EN CRISTO
"en quien tenemos redención por su sangre,
el perdón de pecados según las riquezas de
su gracia, que hizo sobreabundar para con
nosotros en toda sabiduría e inteligencia" (Ef.1:7-8)
QUE LA GRACIA REINE Y NO EL PECADO
"la ley se introdujo para que el pecado
abundase; mas cuando el pecado
abundó, sobreabundó la gracia; para que...
la gracia reine ...mediante Jesucristo" (Rom.5:20-21)

 


11 de septiembre de 2026

 
 
LA BURLA DE LA MUNDANALIDAD
 
Isaías 22:12-13 Por tanto, el Señor, Jehová de los ejércitos, llamó en este día a llanto y a endechas, a raparse el cabello y a vestir cilicioy he aquí gozo y alegría, matando vacas y degollando ovejas, comiendo carne y bebiendo vino, diciendo: Comamos y bebamos, porque mañana moriremos.
 
 
Vivir en placeres mundanos y pecaminosos es una muestra clara de irreverencia y burla frente al llamado de Dios al arrepentimiento.
 
En esta sección, Isaías percibe la actitud burlona de sus oyentes frente a sus profecías de destrucción sobre el pueblo por sus pecados. La expresión “Comamos y bebamos, porque mañana moriremos fue citada por Isaías como muestra de la reacción de sus contemporáneos en contra de la Palabra de Dios.
 
¡Qué Ironía! Dios llama a arrepentimiento en llanto y el ser humano reacciona con alegría en fiesta. Dios proclama un día en que ha de juzgar el pecado y el ser humano se burla de ello y vive como quiere. Muchos incluso dicen creer que un día Dios los ha de juzgar y los ha de condenar por su pecado; pero, irresponsablemente, dicen: “mientas tanto gocemos de este mundo, antes de que Dios nos condene eternamente”. Muestran que valoran más el deleite temporal que el bienestar eterno; y, como Esaú, cambian su bendición en Cristo por un “plato de lentejas” (Génesis 25:29-34).
 
Esta misma frase, “Comamos y bebamos, porque mañana moriremos”, fue citada por Pablo en 1 Corintios 15:32 como parte de su argumento sobre la necesidad de que Cristo haya resucitado para darnos vida eterna. Pues, si no hay vida después de la muerte, dejaríamos de “gozar” de este mundo innecesariamente; pero si la hay, conforme lo enseña la Biblia, arriesgamos la eternidad solo por deleitarnos en cosas pasajeras que nos endurecen y que alimentan nuestra falta de fe y arrepentimiento, alejándonos de Cristo.
 
Acuérdese, “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche” (2 Pedro 3:9-10).
 
No se distraiga ni se entretenga con este mundo; pues esto es una burla al llamado a venir a Cristo en arrepentimiento y fe. No olvide que Cristo resucitó, y que volverá.
 
 

10 de septiembre de 2026

 
 
SENSIBILIDAD PROFÉTICA
 
Isaías 21:2-3 Visión dura me ha sido mostrada. El prevaricador prevarica, y el destructor destruye. Sube, oh Elam; sitia, oh Media. Todo su gemido hice cesar. Por tanto, mis lomos se han llenado de dolor; angustias se apoderaron de mí, como angustias de mujer de parto; me agobié oyendo, y al ver me he espantado.
 
 
El corazón del siervo de Dios, como el del Señor, se conmueve por el sufrimiento de otros, aunque esto sea lo justo por sus pecados.
 
No hay en el corazón de Isaías ninguna clase de satisfacción al ver lo que sucederá con los babilonios, al igual que con los demás pueblos de los cuales Dios le deja ver su sufrimiento futuro. No existe en su alma un deseo de ver sufrir a los demás pueblos, así estos hubieran sido verdugos del pueblo de Israel por voluntad de Dios.
 
En este capítulo, donde Isaías tiene visiones que simbolizan lo que sucederá con Babilonia, Edom y Arabia, hay mucho lenguaje simbólico y entrecortado; pero se entiende con claridad que el profeta es simbolizado como un “centinela”, como un “guarda” que permanece en la torre de vigilancia llamada “atalaya”, esperando ver lo que sucederá con los pueblos de acuerdo a lo determinado por Dios.
 
Esta posición profética de Isaías es ejercida por los cristianos de hoy en día de una forma generalizada; ya que tenemos las profecías bíblicas de juicio sobre el mundo, hechas hasta por nuestro mismo Señor Jesús, donde se describe la gran tribulación que sufrirán las naciones por el pecado de la humanidad. Por ello estamos vigilando que esto acontezcay estamos proclamando a todos en el mundo que deben arrepentirse y buscar a Cristo para su salvaciónantes de que vengan los más terribles juicios de Dios. Pero, aun así, no nos alegramos del sufrimiento de los demás.
 
Reflexione, si usted está en Cristo, no debe alegrarse por ver o saber del sufrimiento de los demás por su pecado. Debe ser compasivo, orar a Dios por ellos y darle gracias al Señor de ser librado, por mera gracia, a través de Cristo; y debe hacerlo sin importar que usted mismo haya sufrido a manos de aquellos que Dios juzgará por su pecado. Recuerde que Cristo tuvo compasión por sus verdugos y oró diciendo: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen” (Lucas 23:34).
 
 

09 de septiembre de 2026

 
 
INUTILIDAD DE ALIANZAS MUNDANAS
 
Isaías 20:6 Y dirá en aquel día el morador de esta costa: Mirad qué tal fue nuestra esperanza, a donde nos acogimos por socorro para ser libres de la presencia del rey de Asiria; ¿y cómo escaparemos nosotros?
 
 
Las alianzas con el mundo, para protegernos del mundo, no sirven si van en contra de la voluntad del Creador Soberano del mundo.
 
El capítulo veinte de Isaías narra como Dios hizo que el profeta anduviera en paños menores por tres años, para así ilustrar como quedaría el pueblo egipcio por obra de los asirios y para de esta manera desmotivar la alianza de los judíos con Egipto. 
 
Así sucede siempre que el pueblo de Dios apela a la ayuda del poder humanoantes que a la del poder divino. Pues aunque resulte más confiable, a primera vista, el aliarnos con gente poderosa de este mundo; ellos no son nada si Dios no se los permite.Y, al mismo tiempo, por la ligereza de nuestras decisiones, nos exponemos a ser disciplinados por Dios a causa de nuestra falta de confianza real en Él.
 
Confiar verdaderamente en Dios no solo implica pensar en ello y proclamarlotambién hace necesario el esperar pacientemente Su ayuda, buscando diligente y continuamente Su guía, para no actuar en nuestras fuerzas sino bajo Su gracia y poder.
 
Asegúrese de no estar actuando a la ligera por el afán de salir de dificultadesolvidando consultar con Dios en oración y en meditación de Su Palabra. Recuerde que confiar en alianzas humanas, y no en Dios, nos expone junto con el mundo, como si no estuviéramos en Cristo.
 
 

08 de septiembre de 2026

 
 
DIOS SOMETE EL CORAZÓN IDÓLATRA
 
Isaías 19:1 Profecía sobre Egipto. He aquí que Jehová monta sobre una ligera nube, y entrará en Egipto; y los ídolos de Egipto temblarán delante de él, y desfallecerá el corazón de los egipcios dentro de ellos.
 
 
Cuando Dios decide someter a alguien comienza por derribar sus ídolos, haciéndole desfallecer de su rebeldía.
 
Esta profecía en contra de Egipto deja ver como Dios determina destruir su confianza en ellos mismos (Isaías 19:2), en sus sabios religiosos paganos (Isaías 19:3, 11-15) y en sus riquezas naturales (Isaías 19:5-10); y muestra como Dios trata directamente con aquello que el ser humano levanta para poner en ello su confianza y no ponerla en Dios.
 
Es maravilloso ver como en ese mismo capítulo se habla de una conversión futura de Egipto, mostrando el efecto del castigo divino. Aunque muchos piensan quepor los acontecimientos históricos, esta parte de la profecía aún no se ha cumplidoy otros piensan que sucedióde forma general, cuando Egipto se acogió a la religión judía bajo el imperio de Alejandro Magno; lo cierto es que nos sirve de referente sobre lo que Dios hace con el ser humano que se entrega a Cristo: Lo derriba de su idolatría en arrepentimiento; y lo levanta con fe en Él por Su gracia.
 
Aun los creyentes en Cristo siguen siendo tentados a levantarse ídolos; porque como alguien dijo: “el corazón humano es una fábrica continua de ídolos”. Pero la especialidad de Dios es derribarlos; para así reinar plenamente y hacer que el creyente disfrute del verdadero gozo que realmente puede satisfacer su alma, el cual es la relación continua, armoniosa y eterna con Dios.
 
Alégrese, ni sus posesiones, ni sus alianzas humanas, ni usted mismo puede sustituir a Dios. Por lo cual, cuando Él vea que algo de esto está tomando Su lugar en su corazón, lo tratará y disciplinará para que no deje de disfrutar del verdadero gozo de estar con Él.
 
¡Que Cristo sea siempre nuestro Señor, nuestra confianza y nuestro gozo!
 
 

07 de septiembre de 2026

 
 
DIOS Y SU APARENTE QUIETUD
 
Isaías 18:4 Porque Jehová me dijo así: Me estaré quieto, y los miraré desde mi morada, como sol claro después de la lluvia, como nube de rocío en el calor de la siega.
 
 
Así los acontecimientos transcurran sin aparente intervención de Dios, Él los controla soberanamente desde Su trono.
 
Esta sección habla de cómo Dios actuaría sobre el pueblo etíope; y aunque es un poco compleja la interpretación del pasaje bíblico, queda claro que el Señor proclama Su quietud desde los cielos, mientras que al mismo tiempo Su obra en la tierra sigue Sus designios soberanos.
 
Es así como muchas veces, tanto individual como colectivamente, los cristianos no alcanzamos a percibir la intervención de Dios en nuestras circunstancias; pareciera como que Dios solo fuera un espectador más de los acontecimientos de esta vida. Pero, cuando así sucede, seguramente es porque el Señor supervisa desde los cielos la ejecución del plan que ha trazado para nuestro bien y para Su gloria.
 
Cristo afirmó: “Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo” (Juan 5:17), cuando se le acusaba de hacer milagros en el día de reposo; y con esto no solo terminaba “haciéndose igual a Dios” (Juan 5:18), también demostraba que Dios nunca deja de dirigir los acontecimientos humanos, por pequeños que estos sean. De hecho, bajo esta realidad, Cristo les infundió valor a sus discípulos, diciéndoles: “aun los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis” (Lucas 12:7).
 
Tranquilícese, no desmaye sí parece como que Dios no interviene en sus circunstancias; porque seguramente ahora es cuando más tremendamente está conduciendo todo para su bien, si es usted de aquellos que lo aman (Romanos 8:28) habiendo rendido su vida a Cristo. 
 
 

06 de septiembre de 2026

 
 
PERSECUCIÓN TEMPORAL
 
Isaías 17:14 Al tiempo de la tarde, he aquí la turbación, pero antes de la mañana el enemigo ya no existe. Esta es la parte de los que nos aplastan, y la suerte de los que nos saquean.
 
 
La ventaja de ser parte del pueblo de Dios es que el Señor no permitirá que seamos pisoteados para siempre, sino que a su tiempo nos librará.
 
En medio de todas las profecías que se proclaman en Isaías, contra diferentes pueblos, existe un mensaje claro: Dios no permitirá que Su pueblo padezca más allá de lo que Él ha determinado; y de forma súbita le librará de sus opresores.
 
Esto también se aplica a los creyentes en Cristo, individual y colectivamente; ya que, como Cristo oró “No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal” (Juan 17:15), a sabiendas de que el mundo nos aborrecería por ser sus discípulos, podemos esperar que solo por seguir fielmente a Cristo seamos aborrecidos y perseguidos de muchas maneras. Y siademás, caemos en pecado, seguramente Dios permitirá aun mayor persecución para disciplinarnos. 
 
Pero, a pesar de todo esto y precisamente por todo esto, siempre debemos recordar y asimilar también para nosotros las palabras de Cristo a sus discípulos: “En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo” (Juan 16:33).
 
Lo importante es recordar que de un día para otro podemos ser librados por el Señor; ya sea por Su intervención soberana en los asuntos de esta tierra, como se profetiza en Isaías, o porque nos lleve a morar eternamente con Él. De cualquier forma, Él nos librará en el tiempo oportunoy siempre de acuerdo a Su propósito de glorificarse en nosotros.
 
Aliéntese en saber que ninguna aflicción durará para siempre; y que, a los que estamos realmente en Cristo, Dios nos librará de toda clase de tribulación.
 
 

05 de septiembre de 2026

 
 
INUTILIDAD DE LA IDOLATRÍA
 
Isaías 16:12 Y cuando apareciere Moab cansado sobre los lugares altos, cuando venga a su santuario a orar, no le valdrá.
 
 
Los ídolos, físicos o espirituales, a los que muchos acuden en busca de ayuda, nunca podrán consolar el corazón que está bajo el juicio de Dios.
 
Esta realidad le fue recordada al pueblo de Moab antes del cumplimiento del juicio que Dios había destinado para ellos. Así mismo, esta es la realidad proclamada anticipadamente sobre todos aquellos que no acuden al Dios verdadero; o que dicen hacerlo, pero distorsionando Su caráctero mezclándolo con las enseñanzas idolátricas del mundo pagano.
 
Es una gran pérdida de tiempo, y de fuerzas, invertir la vida en buscar ayuda de las cosas, personas o circunstancias que hemos elevado al lugar que debería ocupar el Señor en nuestro corazón. Todos esos ídolos reales, como estatuas e imágenes religiosas, son tan nocivos como los ídolos funcionales, que son los que forman parte natural de nuestra vida pero que se han convertido en nuestra razón de vivir, reemplazando a Dios y a Su voluntad.
 
La gran diferencia se percibe cuando pasamos por aflicciones que Dios permite a causa de nuestro pecado. Porque nuestra reacción natural sería buscar consuelo en la relación con esa persona que me es más importante que Dios; o tratando de descansaral disfrutar de esa posesión o actividad que se había elevado al lugar que solo debe ocupar el Señor; o, peor aún, acudiendo a objetos religiosos que me sirvan de supuesto “contacto” con el amor de Dios. Pero la cruda realidad es que nada trae paz al corazón, sino conocer al Dios de la Biblia y entregarse completamente a Él; y para ello debo rendirme arrepentido a quien Dios envió a salvarme, a Jesucristo el Señor.
 
No busque consuelo donde no está Diosbusque a Cristo en oración y estudio de la Biblia. Pues conocer a Dios por medio de Cristo, y rendirse a Él, le consolará verdaderamente mientras sufre en esta vida y le librará de la condenación eterna.
 
 

04 de septiembre de 2026

 
 
LLANTO POR EL JUICIO
 
Isaías 15:3 Se ceñirán de cilicio en sus calles; en sus terrados y en sus plazas aullarán todos, deshaciéndose en llanto.
 
 
Para no tener que llorar por el terrible juicio de Dios, ahora y en la eternidad, es mejor llorar en arrepentimiento ante Jesús.
 
Esta expresión de Isaías 15:3 da a entender un juicio muy fuerte en contra del pueblo de Moab, como lo fue también la mayoría de las expresiones que Dios usó en el libro de Isaías para anunciar Su castigo sobre los pecadores. Esta expresión apela al llanto como una reacción humana de quebramiento frente a las pérdidas grandes y repentinas.
 
Estar “deshaciéndose en llanto” implica estar tan quebrantado que no importa que tanto se nos consuele, ni quien nos acompañe, ni que posibilidades haya de recuperación. Esto sucede cuando perdemos todo rápida, estrepitosa y contundentemente; como cuando perdemos posesiones, familia y estabilidad; como cuando nos sucede una gran calamidad.
 
Por terrible que parezca, Dios es quien determina esto como castigo por el pecado; pues peorque permitir que las catástrofes golpeen a pueblos enteros por su extrema pecaminosidad, será cuando Dios castigue a pueblos enteros al regreso de Cristo en juicio. Todo lo que tendrán es el tormento eterno, por preferir el vivir en pecado y no rendir la vida a Cristo (Mateo 5:29-30; 10:28; 18:8-9; Marcos 9:43-48; Lucas 13:28).
 
Despierte, si usted es creyente en Cristo, usted ha sido salvado para que no llore en la eternidad sino ahora en arrepentimiento; por lo cual, su llanto siempre terminará en gozo (2 Corintios 7:9-10). Pero debe tener el deseo de ser usado por Dios para librar a muchos de esta terrible condición, al predicarles el evangelio.
 
Si usted no se ha rendido realmente a Cristo ¡DespierteÉl es quien más habló del tema del juicio eterno en la Biblia y es quien juzgará a todos los que amaron más esta vida que Su obra. Más bien busque llorar ante Él ahora y ser restaurado por Su perdón, en vez de esperar para llorar eternamente bajo el juicio divino.
 
 

03 de septiembre de 2026

 
 
MANO EXTENDIDA DE DIOS
 
Isaías 14:27 Porque Jehová de los ejércitos lo ha determinado, ¿y quién lo impedirá? Y su mano extendida, ¿quién la hará retroceder?
 
 
Cuando Dios “extiende su mano”, para ejecutar juicio sobre los pecadores y salvar a Su pueblo, no hay nada que lo detenga.
 
Al terminar la profecía en contra de Babilonia se describe la paz que sentirían las naciones con su ruina (Isaías 14:1-11). También se ilustra su caída; pero de una manera tan particular, que pareciera estar hablando de la caída de satanás cuando habla de la caída del rey de Babilonia (Isaías 14:12-20). Sin embargo, Dios proclama que todo sucedería poSu mano extendida, como contra Asiria, sin que nadie la hiciera retroceder (Isaías 14:21-27).
 
¿Quién puede oponerse a una acción específica que Dios ha determinado realizar? ¿Cómo detener la acción justiciera de aquel que es Soberano sobre Su creación, incluyendo la humanidad? y ¿Cómo no esperar que Dios mismo sea quien salve a sus escogidos, si Él será quién juzgue toda la tierra?
 
Esto nos lleva, como toda enseñanza en la Biblia, indefectiblemente a Cristo; pues en él Dios descargó su mano justiciera como en ningún otro juicio sobre la humanidad pecadora se ha descargado, ni se descargará. Pues, esa mano que le hizo clamar “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?”(Mateo 27:46), era al mismo tiempo la mano misericordiosa de Dios que nos estaba salvando por medio de su sacrificio.
 
La realidad es que un Dios que verdaderamente puede juzgar sin restricción es el único que nos puede salvar de la condenación; porque si la salvación que Cristo obtuvo para nosotros reposara en nuestras capacidades, sería imposible liberarnos del juicio. Pero, debido a que nuestra salvación reposa en la acción de Dios a nuestro favor, podemos tener seguridad de Su perdón; así como también está seguro el juicio para quienes rehúsan rendirse a Cristo.
 
Alégrese, pues Dios, el mismo que juzgará poderosamente al mundo, no ha acortado Su mano “para salvar” (Isaías 59:1). Él nos salva de Su juicio al haberlo descargado en Cristo. Disfrute de Su perdón, al mismo tiempo que admira y vive bajo Su poder y gloria.
 
 

02 de septiembre de 2026

 
 
DIOS LIMITA LAS IMPERIOS
 
Isaías 13:19 Y Babilonia, hermosura de reinos y ornamento de la grandeza de los caldeos, será como Sodoma y Gomorra, a las que trastornó Dios.
 
 
Que Dios usara el imperio Babilonio para castigar al pueblo judío, no impediría que planeara su fin a través del imperio Medo; pues Dios gobierna soberano.
 
La sentencia profética contra el imperio Babilonio fue “He aquí que yo despierto contra ellos a los medos” (Isaías 13:17); ya que por más que Dios use a una persona o a un pueblo para disciplinar a los Suyos, nunca le exime de su responsabilidad ante Él. Babilonia, con su paganismo y soberbia, colmaría el límite de pecado que Dios le había establecido; y por ello la desaparecería como hizo con Sodoma y Gomorra, pero a través de otro imperio.
 
¡Qué gran lección del gobierno soberano de Dios sobre el mundo! Porque no solo controla los acontecimientos físicos, también dirige las manifestaciones humanas, como las victorias de un imperio sobre otro; y es de tal forma que, cuando observamos lo que enseña la Biblia, podemos concluir que ninguna acción humana, individual o masiva, o que incluso se lleve a cabo por meros intereses mundanos pecaminosos, toma desapercibido a Dios. Es más, el Señor mismo las controla; a tal punto que, sin producir los deseos pecaminosos del corazón humano, Dios dirige todo según Su plan soberano.
 
Esto tiene su punto más alto de expresión en la muerte redentora de Cristo; por lo cual, sin excusarlos de su maldad, cuando les recordaba la muerte de Cristo mientras les predicaba, Pedro mencionó a sus verdugos como actuando conforme a lo predeterminado por Dios, diciendo: “a éste, entregado por el determinado consejo y anticipado conocimiento de Dios, prendisteis y matasteis por manos de inicuos, crucificándole” (Hechos 2:23).
 
Alégrese, porque si Dios controla soberanamente las acciones de la humanidad, por más terrible que sea lo que usted sufre a manos de otros, Dios los usará para su crecimiento espiritual y le dará recompensa eterna en Cristo. Pero a los otros, que solo son meros instrumentos humanos de Su juicio, Dios les ha puesto un límite para su obra en esta tierra.
 
 

01 de septiembre de 2026

 
 
ALEGRÍA DEL PERDÓN
 
Isaías 12:2-3 He aquí Dios es salvación mía; me aseguraré y no temeré; porque mi fortaleza y mi canción eJehová, quien ha sido salvación para mí. Sacaréis con gozo aguas de las fuentes de la salvación.
 
 
Ninguno de los que entienden y experimentan el perdón de Dios en Cristo puede dejar de gozarse en Él.
 
El profeta escribe al pueblo de Israel: “En aquel día dirás: Cantaré a ti, oh Jehová; pues aunque te enojaste contra mí, tu indignación se apartó, y me has consolado” (Isaías 12:1). Lo hace porque sabe lo indignos que eran delante del Señor; y se goza de ver la misericordia de Dios para con Su pueblo, así esta esté proyectada para ser aplicada en el futuro.
 
Es más, inspirado por el Espíritu Santo, Isaías levanta un cántico en el resto del capítulo doce para animar al pueblo a alabar a Dios. Pero este cántico ya no es visto por los creyentes en Cristo como un canto para entonar en el futuro, sino que lo podemos cantar en la actualidad con todo nuestro se; porque ya se nos ha redimido por medio de la obra redentora en la cruz.
 
Lo inquietante del asunto es que alguien pueda decirse perdonado por el Señor y reconciliado con Él, por la obra de Cristo; y no encontrar gozo alguno en ello. Esto no tiene sentido; pues en toda la Biblia se proclama que el gozo de la salvación es la mayor, más profunda y permanente alegría que un ser humano puede experimentar.
 
Si el cristiano no posee ese gozo continuo en Cristo, puede ser que lo haya descuidado al confundirlo con el gozo pasajero de los deleites terrenales, cayendo, así, en cierta forma de pecado; por lo cual debería clamar a Dios como lo hizo David: “Vuélveme el gozo de tu salvación, Y espíritu noble me sustente” (Salmo 51:12).
 
Recuerde, la alegría del creyente no depende de lo que posee o de quien le ama en esta vida. Pues aquel que debía aborrecerlo por su pecado y condenarlo en la eternidad, le amó, le ama y le amará en Cristo; para que Dios llegue a ser su mayor deleite y posesión.
 
 

31 de agosto de 2026

 
 
CONOCIENDO A DIOS SE VENCE EL MAL
 
Isaías 11:9 No harán mal ni dañarán en todo mi santo monte; porque la tierra será llena del conocimiento de Jehová, como las aguas cubren el mar.
 
 
Al final de los tiempos Cristo vencerá definitivamente el mal. Por ello, hoy, solo quienes conocen a Dios, por medio de Cristo, vencen el mal.
 
La forma en que se presenta a Cristo, en esta sección del libro de Isaías, es como “retoño” o “renuevo” del “tronco” o de la “raíz” de Isaí (Isaías 11:1); lo cual quiere decir que sería descendiente del rey David, ya que Isaí fue el padre de David. Y al mismo tiempo se muestra que el Señor estaría lleno, por el Espíritu Santo, de sabiduría, entendimiento, consejo, poder, conocimiento de Dios y respeto al Señor (Isaías 11:2-3); porque Él será quien al final de los tiempos gobierne el mundo sin maldad, sin violencia y sin muerte, en un mundo que será el resultado “del conocimiento de Jehová” (Isaías 11:4-9).
 
Esta es una realidad futura y universal, que tiene un cumplimiento previo y particular en cada corazón en el que Cristo reina. Porque cada persona que rinde su vida a Cristo tiene la autoridad en Su nombre, y el poder en el Espíritu Santo, para vencer continuamente el mal. Porque el mal pierde su hegemonía cuando el conocimiento de Dios nos envuelve “como las aguas cubren el mar”.
 
El que obremos mal, o andemos en caminos de maldad, no es otra cosa que una demostración de lo poco que conocemos a Dios. Pero, cuando nos encontramos con Cristo, y vivimos rendidos a Él en oración y en meditación de Su palabra, empezamos a obrar así como Él nos enseña que es Dios: Bueno, Justo y Misericordioso; y entonces podemos aplicar en nuestras vidas el consejo divino: “No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal” (Romanos 12:21).
 
Alégrese, porque si vive lleno del conocimiento de Dios, por medio de Cristo, se parecerá cada vez más a Él y vencerá cada vez más fácilmente el mal en su vida.
 
 

30 de agosto de 2026

 
 
DIOS DISCIPLINA POR AMOR
 
Isaías 10:24-25 Por tanto el Señor, Jehová de los ejércitos, dice así: Pueblo mío, morador de Sion, no temas de Asiria. Con vara te herirá, y contra ti alzará su palo, a la manera de Egipto; mas de aquí a muy poco tiempo se acabará mi furor y mi enojo, para destrucción de ellos.
 
 
El que Dios corrija a Su pueblo por medio de quienes no lo son, no significa que no los perdonará, ni que olvidará el abuso que sufrieron.
 
En el libro de Isaías Dios dice de Asiria: “vara y báculo de mi furor, en su mano he puesto mi ira” (Isaías 10:5); y la razón es muy sencilla: Él usa a los pueblos que no le siguen para disciplinar y corregir a Su pueblo. Pero, al mismo tiempo, el Señor se indigna con quienes se jactan de ser opresores de Su pueblo; porque Él aborrece que sus instrumentos se vanaglorien. Él dice: “¿Se gloriará el hacha contra el que con ella corta? ¿Se ensoberbecerá la sierra contra el que la mueve? ¡Como si el báculo levantase al que lo levanta; como si levantase la vara al que no es leño!” (Isaías 10:15).
 
No debemos olvidar nunca que los creyentes necesitamos ser corregidos, como parte de nuestra formación a la imagen de Cristo; porque para nuestro proceso de santificación Dios puede recurrir, y de hecho lo hace, a personas, instituciones, o sociedades mundanas que nos aflijan y nos lleven a reflexionar sobre nuestro caminar en Cristo. Pero esto nunca significa que ellos se deban creer más que meros instrumentos de Dios para nuestro bien.
 
No se desanime pensando equivocadamente que el favor divino, que debe reposar sobre el cristiano, reposa sobre quienes le oprimen; por más poderoso que sea el opresor. Nunca desaproveche la aflicción que le impriman quienes no se han sometido al señorío de Cristosino úsela para reflexionar sobre si realmente está viviendo conforme la voluntad de Dios y tómela como un instrumento divino para forjar en usted el carácter de Cristo.
 
Dios es bueno con el creyente en Cristo, incluso cuando lo disciplina; pues lo hace porque lo ama (Hebreos 12:5-6).
 
 

29 de agosto de 2026

 
 
EVANGELIO SEGÚN ISAÍAS
 
Isaías 9:6-7 Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz. Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto.
 
 
En Isaías, sin dejar de tratar los problemas de esa época, Dios proclama maravillosamente la obra salvadora de Cristo.
 
Es hermoso ver como durante su ministerio, conforme quedó registrado en su libro, el profeta Isaías tuvo mucha relevancia para los problemas de su pueblo. Pero, al mismo tiempo, también es maravilloso ver como Dios, que era quien inspiraba a Isaías, usó la vida de este hombre para dar tan claras profecías sobre la venida de Cristo al mundo.
 
En los versículos seis y siete, del capítulo nueve, se nos muestra como Cristo vendría como Dios hecho carne, a través de un nacimiento natural, en su primera venida. Y también se nos revela como su Reino de paz no tendrá finlo cual se hará evidente a toda la humanidad en su segunda venida.
 
Esta es la esencia de nuestra salvación, de nuestra paz y de nuestro gozo; no existe un evento más importante que se haya profetizado, ni uno más grande del que se haya enseñado, que la venida gloriosa y salvadora de Cristo al mundo. Pues no importa que tanta fama tengan hoy determinados personajes actuales o históricos; porque, por carismáticos e influyentes que hayan sido, ninguno de ellos son “Dios fuerte” o “Príncipe de paz”; y ninguno de ellos reinará con una paz que “no tendrá límite”, “ahora y para siempre”.
 
Si usted es creyente en Cristo, debe vivir bajo la gloriosa realidad del evangelio eterno; para no caer en la angustia de este mundo, que viene por dar a las personas y a las circunstancias de la vida mayor transcendencia que al autor de la vida. Pues Jesús vino a vivir, morir y a resucitar para darnos vida eterna; Él es Cristo, el Salvador.
 
 

28 de agosto de 2026


DIOS ES REFUGIO DE QUIEN LE REVERENCIA
 
Isaías 8:12-14 No llaméis conspiración a todas las cosas que este pueblo llama conspiración; ni temáis lo que ellos temen, ni tengáis miedo. A Jehová de los ejércitos, a él santificad; sea él vuestro temor, y él sea vuestro miedo. Entonces él será por santuario
 
 
No basta con decir que Dios nos protege; pues, para tenerlo como refugio, hay que reverenciarlo. Hay que obedecerle a Él, antes que a lo que el mundo nos dice.
 
Ante las amenazas de los pueblos vecinos, Dios le prometió al pueblo de Judá que detendría a sus adversarios por medio del imperio Asirio. Pero, al final, el mismo Judá terminaría afectado, al rechazar la ayuda exclusiva del Señor; porque Dios no les sería más por “santuario” protector, sino que le sería “a las dos casas de Israel, por piedra para tropezar, y por tropezadero para caer, y por lazo y por red al morador de Jerusalén” (Isaías 8:14).
 
La clave de la protección divina no está en presumirse como protegido por Dios, sino en vivir bajo Su dirección y no bajo el criterio de moda en el mundo. Lo narrado en este capítulo nos sirve de ejemplo de cómo podemos olvidarnos de esto; pues vemos como Dios le estaba enviando Su palabra a la “casa de Jacob” a través de su profeta Isaías, le estaba dando señal de advertencia a través de la vida de los hijos del profeta y aun así algunos propusieron que consultaran a encantadores y adivinos (Isaías 8:17-19).
 
A aquellos que le propusieron al pueblo que consultara a adivinos, Dios les mandó a responder: “¡A la ley y al testimonio!” (Isaías 8:20); porque el Señor desea que nos refugiemos en Su palabra, en lo que Él nos ha revelado, en Su verdad eterna.
 
Hoy, más que nunca, busque refugio en la Palabra de Dios para que sea protegido por el Dios de la Biblia; el cual solo protege verdaderamente a quien le busca en Cristo y a quien vive buscando Su voluntad en la Escritura, antes que en la gente que lo rodea.
 
 

27 de agosto de 2026

 
 
SEÑAL DE DIOS
 
Isaías 7:14 Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel.
 
 
La señal milagrosa de la concepción virginal salió de la mente de Dios como la forma en que habitaría en medio de nosotros.
 
En la situación histórica descrita en el libro de Isaías, ante la amenaza de la invasión de países enemigos, Dios habló palabras de aliento al rey de Judá y le pidió que le solicitara una señal; pero este se rehusó, diciendo “No pediré, y no tentaré a Jehová” (Isaías 7:10-12). Ante esto, Dios mismo se propuso dar la señal de la concepción de “Emanuel”, que significa “Dios con nosotros”.
 
En esas circunstancias Dios reveló: “antes que el niño sepa desechar lo malo y escoger lo bueno, la tierra de los dos reyes que tú temes será abandonada” (Isaías 7:16). Por lo cual es lógico, como muchos suponen, pensar que el niño fue concebido por una mujer “doncella” y no una “virgen”; y que esa mujer sería la profetisa descrita en Isaías 8:3-4. Pues así se cumpliría la profecía en el tiempo que Dios estipuló.
 
Pero, siendo una señal profética que viene del corazón de Dios, esta fue llevada por el mismo Señor a una dimensión mayor, al usarse profetizar el nacimiento virginal de Su Hijo, nuestro “Emanuel” (Mateo 1:22-23). Así fue como el ángel le reveló a José el nacimiento de Jesús, nuestro Salvador, mientras dormía: Como el cumplimiento de “lo dicho por el Señor por medio del profeta”.
 
Cristo si nació de una mujer virgen; pues era necesario que fuese concebido directamente por Dios en un vientre virginal, para no tener contacto con la naturaleza pecaminosa de la humanidad. Fue así como “aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros” (Juan 1:14); y, siendo Dios, se hizo ser humano como nosotros, pero sin pecado (Hebreos 4:15).
 
Todo esto por salvarnos a quienes no lo merecíamos ¡Qué gran misericordia la del Señor! Medite en ella y muy seguramente, por la obra del Espíritu de Dios, dejará de necesitar confirmaciones temporales del amor y del cuidado de Dios; pues la señal más grande y permanente de Su amor es que envió a Su hijo a vivir en medio de nosotros y a morir por nuestros pecados ¡A él sea la gloria!
 
 

26 de agosto de 2026

 
 
ENCUENTRO CON LA SANTIDAD DIVINA
 
Isaías 6:5 Entonces dije: ¡Ay de mí! que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos.
 
 
El que Dios se nos revele, cuan santo es Él, nos debe llevar a aborrecer nuestro pecado; para que seamos limpiados y capacitados en Cristo.
 
Este capítulo seis de Isaías, se describe como Dios le salió al encuentro a este hombre a través de una maravillosa visión de Su gloria en el templo. Se muestra la reacción del profeta, como suele pasar en la Biblia y como debería pasar con quien realmente percibe la santidad de Dios: Isaías fue quebrantado por su pecado y por el pecado de su pueblo.
 
Lo maravilloso de todo esto es que a pesar de que Dios lo llamara para revelar Su castigo al pueblo de Israel, el Señor trató directamente con el pecado en la vida de Isaías, lo purificó, quitando su culpa y limpiándolo de su pecado (Isaías 6:7). 
 
Esto es lo mismo que debe acontecer con cada persona que se encuentra con la perfección divina de Dios en Cristo: Por obra del Espíritu Santo, debe experimentar completa rendición en adoración permanente, en profundo quebrantamiento por el pecado y en absoluta certeza de haber sido limpiado por la obra redentora de Cristo ¡Esto es salvación!
 
¿Es esa su experiencia al percibir la santidad de Dios revelada en las Escrituras? ¿O simplemente se conforma con repetir “Santo, Santo, Santo” (Isaías 6:3) porque otros lo dicen o lo cantan? Recuerde que esto no solo sucede en el momento de la conversión, sino que esta es la experiencia continua en la vida de una persona que ha sido llamada a ser adoradora “en espíritu y en verdad” (Juan 4:24).
 
Ore hoy por una experiencia bíblica, verdadera, profunda y continua de encuentro con la santidad de Dios en Cristo.
 
 

25 de agosto de 2026

 
 
¡AY DE QUIEN SE REBELA CONTRA DIOS!
 
Isaías 5:20 ¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!
 
 
Las consecuencias de ir en contra de lo establecido por Dios son ineludibles, ahora y en la eternidad.
 
Isaías proclama, por inspiración divina, un lamento por lo que han de sufrir los orgullosos, los que tienen adicciones y los corruptos (Isaías 5:21-23). Porque es lamentable que no solo practiquen el pecado; sino que, además, lo arrastren con engaños a otras vidas mencionando a Dios, así como se arrastra una carreta (Isaías 5:18-19).
 
Es cierto que cada hombre y mujer, por su naturaleza pecaminosa, tiende a ser egocéntrico y a querer tener siempre la razón. Pero si se está expuesto a lo que Dios dice en Su Palabra y se vive en un ambiente espiritual que continuamente nos invita a someternos a Dios; y, aun así, deliberadamente se hace todo lo contrario de lo que el Señor demanda; las consecuencias vendrán ineludiblemente.
 
Es por ello “que el día del Señor vendrá así como ladrón en la nocheque cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán” (1 Tesalonicenses 5:2-3). Todo esto porque se dejó de llamar bueno a lo que el Señor le llama bueno y se le atribuyó ese título a lo que Dios revela como malo; solo para poder calmar la conciencia mientras se peca en este mundo.
 
Si usted es creyente en Cristo, por la guía del Espíritu Santo a través de la oración y del estudio de la Biblia, no andará en tinieblas. Pero no olvide que Dios nos exhorta a que “no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios” (1 Tesalonicenses 5:6); para no dejarnos llevar por el mundo en su loca carrera por llamar bueno a lo que Dios condena como pecado.
 
Y si usted no se arrepentido de sus pecados y no ha entregado su vida a Cristo, debe hacerlo ahora. Deje de excusarse bajo el criterio pecaminoso del mundo, líbrese de muchas consecuencias terribles del pecado en esta vida y de la condenación eterna.
 
 

24 de agosto de 2026

 
 
RETOÑAR LUEGO DE LA PRUEBA
 
Isaías 4:2 En aquel tiempo el renuevo de Jehová será para hermosura y gloria, y el fruto de la tierra para grandeza y honra, a los sobrevivientes de Israel.
 
 
La visión de un pequeño grupo que permanece en Israel, luego del gran juicio de Dios, debe motivarnos a permanecer en el Señor, como Su “renuevo” o retoño.
 
En este capítulo, a pesar de las grandes descripciones del juicio de Dios, Isaías reveló que un pequeño grupo retoñaría luego de todo esto; lo cual podría compararse con el remanente del pueblo Israelita que menciona Pablo en Romanos 9:27 y Romanos 11:5.
 
A Dios le ha placido que Su reino nunca quede sin súbditos; y, hasta en medio de las más terribles circunstanciassiempre un grupo permanecerá fiel a Él, por Su gracia. Es así como nuestro objetivo debe siempre estar puesto en permanecer sujetos a la voluntad del Señorpara ser parte de aquellos que retoñan en Él luego de las pruebas.
 
De nada sirve que reconozcamos las circunstancias adversas y que nos pongamos a cuentas con el Señor a través de la fe en Cristo, si dejamos de permanecer y esperar en Él. Debemos aprovechar las diversas pruebas para ejercitarnos en la fe, en la paciencia y en la perseverancia que Dios nos provee por Su gracia. 
 
Levante su corazón; porque no importa lo terrible de la prueba, ni el número de personas que abandonan al Señor. Lo que debe importarnos es que Dios ha dispuesto suficiente gracia en Cristo para que no desfallezcamos; y para que retoñemos en Él, luego de las más grandes dificultades.
 
 

23 de agosto de 2026

 
 
EL VERDADERO SUSTENTO ES DIOS
 
Isaías 3:1 Porque he aquí que el Señor Jehová de los ejércitos quita de Jerusalén y de Judá al sustentador y al fuerte, todo sustento de pan y todo socorro de agua;
 
 
Cuando la confianza en las personas y en las cosas toma el lugar que debe tener la dependencia de la mano de Dios, ser despojados de todo ello nos es un beneficio.
 
A través de IsaíasDios le prometió al pueblo de Israel despojarlo de “el valiente y el hombre de guerra, el juez y el profeta, el adivino y el anciano; el capitán de cincuenta y el hombre de respeto, el consejero, el artífice excelente y el hábil orador” (Isaías 3:2-3). Porque todos ellos, por buenos que fueran en sus especialidades, no podían tomar el lugar del Señor.
 
Es así como siempre tendemos a confiar en las personas, en sus virtudes y talentos, o en sus posesiones, antes que en Dios. Por lo cual, en muchas ocasiones, Dios debe permitir que seamos despojados de estos “ídolos” funcionales; para que tornemos nuestra mirada verdaderamente a Él, para que no lo veamos como uno más de nuestros colaboradores, sino como el único que realmente puede sustentarnos físicamente, así como sustenta nuestra alma por medio de la fe en Cristo.
 
En vez de lamentarnos por perder recursos físicos o ayudas humanas, en vez de vivir buscando personas que reemplacen a las que antes nos ayudaban, debemos aprovechar esos momentos para alimentar nuestra fe en el Señor, confiando en Su buena voluntad de bendecirnos con una mejor relación con Él; para que aprendamos a depender de Su mano misericordiosa y realmente venzamos en Su nombre toda dificultad.
 
Anímese, si usted realmente está en Cristo y ha perdido influencias, posesiones o colaboradores, es porque el Señor le está enseñando a depender realmente de Él. Ore más que nunca y busque la guía de Dios en Su Palabra; Él es su sustentador.
 


22 de agosto de 2026

 
 
LLAMADO AL PUEBLO DE DIOS
 
Isaías 2:5 Venid, oh casa de Jacob, y caminaremos a la luz de Jehová.
 
 
Así como el pueblo judío fue llamado a retornar a Dios con la esperanza de un futuro glorioso, a los cristianos se nos anima a vivir en santidad por Sus promesas.
 
La profecía de los primeros versículos del capítulo dos de Isaías también se encuentra en el capítulo cuatro de Miqueas; y esta consta específicamente de la proclamación de una época futura donde las naciones vendrían hasta Jerusalén para recibir instrucción del Señor, viviendo bajo Su palabra y dejando toda rivalidad.
 
Esto es especialmente notorio al contrastarlo con la revelación profética del terrible juicio futuro; el cual se le vaticina a los judíos en el resto del capítulo, debido a su comportamiento pecaminoso y pagano. En medio de todas estas proclamaciones del futuro, se encuentra una exhortación a venir y caminar “a la luz de Jehová; la cual es un llamado a andar conforme la voluntad de Dios revelada en las Escrituras.
 
Hoy deberíamos escuchar claramente este llamado en cada congregación cristiana; pues nos vemos tentados continuamente a adoptar las costumbres del mundo, para asegurar nuestra permanencia en la tierra, olvidando que la bendición del Señor no consiste en meramente permanecer en una sociedad, sino en vivir conforme a la “palabra de Jehová” y en caminar “por sus sendas” (Isaías 2:3).
 
Recuerde, “El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo” (1 Juan 2:6); pues si decimos que estamos en Cristo, que nos hemos acercado a “Jerusalén la celestial” (Hebreos 12:22), debemos vivir conforme a la luz de la santidad del Señordebemos amar, atesorar y aplicar Su palabra en nuestras vidas.
 
 

21 de agosto de 2026


ENTENDIENDO EL PERDÓN
 
Isaías 1:16, 18 Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo; aprended a hacer el bien; Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana.
 
 
La disposición de cambiar totalmente de vida, es la esencia del arrepentimiento que Dios obra en el corazón de aquel a quien ha perdonado en Cristo.
 
La situación social del tiempo de Isaías era decadente; tanto, que Dios aborrecía el que le ofrecieran los sacrificios que Él mismo les había pedido a través de Moisés (Isaías1:11-14); tanto, que Dios los comparó con Sodoma y Gomorra (Isaías1:9-10); y tanto, que Dios los entregó a una tribulación terrible como castigo por su pecado (Isaías1:5-8).
 
Tan pronto empezamos a sufrir grandes dificultades deberíamos examinar nuestras vidas, para ver si es a causa de nuestra falta de fidelidad al Señor; ya que, no importa que estemos asistiendo continuamente a ceremonias o cultos cristianos, o que busquemos orar y leer la Biblia, lo importante es que tengamos un cambio de vida porque Dios haya cambiado nuestro corazón. El Señor nos atrae a sí mismo a través de circunstancias adversas; y lo hace porque ve que nuestras oraciones están centradas en este mundo, contestándonos con algo más importante, que tal vez nunca pedimos, y que es lo que más necesitamos: “Un corazón arrepentido y humillado”.
 
Este es el meollo del asunto: Dios nos perdona, nos limpia y salda nuestro pecado en Cristo; pero, para experimentar todo esto, nuestro corazón debe disponerse a abandonar la vida de pecado y anhelar vivir conforme a la voluntad de Dios. Él nunca dejará que alguien experimente Su perdón sin convencerlo de su pecado, sin hacer que aborrezca su vida pecaminosa y sin darle amor por Su santidad en Cristo.
 
Recuerde, las dificultades son oportunidades para ver la mano de Dios obrando en nuestra vida; pero, más allá de que Él quiera cambiar nuestras circunstancias, lo que desea es cambiar nuestro corazón, para que verdaderamente podamos ser perdonados y reconciliados con Él.
 
 


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