Herederos de Dios y Coherederos con Cristo (Romanos 8:16-17)
HEREDEROS DE DIOS EN CRISTO
"El Espíritu mismo da testimonio a nuestro
espíritu, de que somos hijos de Dios.
Y si hijos, también herederos; herederos de
Dios y coherederos con Cristo" (Ro.8:16-17)
SOBREABUNDANTE GRACIA EN CRISTO
"en quien tenemos redención por su sangre,
el perdón de pecados según las riquezas de
su gracia, que hizo sobreabundar para con
nosotros en toda sabiduría e inteligencia" (Ef.1:7-8)
QUE LA GRACIA REINE Y NO EL PECADO
"la ley se introdujo para que el pecado
abundase; mas cuando el pecado
abundó, sobreabundó la gracia; para que...
la gracia reine ...mediante Jesucristo" (Rom.5:20-21)

 


27 de agosto de 2026

 
 
SEÑAL DE DIOS
 
Isaías 7:14 Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel.
 
 
La señal milagrosa de la concepción virginal salió de la mente de Dios como la forma en que habitaría en medio de nosotros.
 
En la situación histórica descrita en el libro de Isaías, ante la amenaza de la invasión de países enemigos, Dios habló palabras de aliento al rey de Judá y le pidió que le solicitara una señal; pero este se rehusó, diciendo “No pediré, y no tentaré a Jehová” (Isaías 7:10-12). Ante esto, Dios mismo se propuso dar la señal de la concepción de “Emanuel”, que significa “Dios con nosotros”.
 
En esas circunstancias Dios reveló: “antes que el niño sepa desechar lo malo y escoger lo bueno, la tierra de los dos reyes que tú temes será abandonada” (Isaías 7:16). Por lo cual es lógico, como muchos suponen, pensar que el niño fue concebido por una mujer “doncella” y no una “virgen”; y que esa mujer sería la profetisa descrita en Isaías 8:3-4. Pues así se cumpliría la profecía en el tiempo que Dios estipuló.
 
Pero, siendo una señal profética que viene del corazón de Dios, esta fue llevada por el mismo Señor a una dimensión mayor, al usarse profetizar el nacimiento virginal de Su Hijo, nuestro “Emanuel” (Mateo 1:22-23). Así fue como el ángel le reveló a José el nacimiento de Jesús, nuestro Salvador, mientras dormía: Como el cumplimiento de “lo dicho por el Señor por medio del profeta”.
 
Cristo si nació de una mujer virgen; pues era necesario que fuese concebido directamente por Dios en un vientre virginal, para no tener contacto con la naturaleza pecaminosa de la humanidad. Fue así como “aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros” (Juan 1:14); y, siendo Dios, se hizo ser humano como nosotros, pero sin pecado (Hebreos 4:15).
 
Todo esto por salvarnos a quienes no lo merecíamos ¡Qué gran misericordia la del Señor! Medite en ella y muy seguramente, por la obra del Espíritu de Dios, dejará de necesitar confirmaciones temporales del amor y del cuidado de Dios; pues la señal más grande y permanente de Su amor es que envió a Su hijo a vivir en medio de nosotros y a morir por nuestros pecados ¡A él sea la gloria!
 
 

26 de agosto de 2026

 
 
ENCUENTRO CON LA SANTIDAD DIVINA
 
Isaías 6:5 Entonces dije: ¡Ay de mí! que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos.
 
 
El que Dios se nos revele, cuan santo es Él, nos debe llevar a aborrecer nuestro pecado; para que seamos limpiados y capacitados en Cristo.
 
Este capítulo seis de Isaías, se describe como Dios le salió al encuentro a este hombre a través de una maravillosa visión de Su gloria en el templo. Se muestra la reacción del profeta, como suele pasar en la Biblia y como debería pasar con quien realmente percibe la santidad de Dios: Isaías fue quebrantado por su pecado y por el pecado de su pueblo.
 
Lo maravilloso de todo esto es que a pesar de que Dios lo llamara para revelar Su castigo al pueblo de Israel, el Señor trató directamente con el pecado en la vida de Isaías, lo purificó, quitando su culpa y limpiándolo de su pecado (Isaías 6:7). 
 
Esto es lo mismo que debe acontecer con cada persona que se encuentra con la perfección divina de Dios en Cristo: Por obra del Espíritu Santo, debe experimentar completa rendición en adoración permanente, en profundo quebrantamiento por el pecado y en absoluta certeza de haber sido limpiado por la obra redentora de Cristo ¡Esto es salvación!
 
¿Es esa su experiencia al percibir la santidad de Dios revelada en las Escrituras? ¿O simplemente se conforma con repetir “Santo, Santo, Santo” (Isaías 6:3) porque otros lo dicen o lo cantan? Recuerde que esto no solo sucede en el momento de la conversión, sino que esta es la experiencia continua en la vida de una persona que ha sido llamada a ser adoradora “en espíritu y en verdad” (Juan 4:24).
 
Ore hoy por una experiencia bíblica, verdadera, profunda y continua de encuentro con la santidad de Dios en Cristo.
 
 

25 de agosto de 2026

 
 
¡AY DE QUIEN SE REBELA CONTRA DIOS!
 
Isaías 5:20 ¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!
 
 
Las consecuencias de ir en contra de lo establecido por Dios son ineludibles, ahora y en la eternidad.
 
Isaías proclama, por inspiración divina, un lamento por lo que han de sufrir los orgullosos, los que tienen adicciones y los corruptos (Isaías 5:21-23). Porque es lamentable que no solo practiquen el pecado; sino que, además, lo arrastren con engaños a otras vidas mencionando a Dios, así como se arrastra una carreta (Isaías 5:18-19).
 
Es cierto que cada hombre y mujer, por su naturaleza pecaminosa, tiende a ser egocéntrico y a querer tener siempre la razón. Pero si se está expuesto a lo que Dios dice en Su Palabra y se vive en un ambiente espiritual que continuamente nos invita a someternos a Dios; y, aun así, deliberadamente se hace todo lo contrario de lo que el Señor demanda; las consecuencias vendrán ineludiblemente.
 
Es por ello “que el día del Señor vendrá así como ladrón en la nocheque cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán” (1 Tesalonicenses 5:2-3). Todo esto porque se dejó de llamar bueno a lo que el Señor le llama bueno y se le atribuyó ese título a lo que Dios revela como malo; solo para poder calmar la conciencia mientras se peca en este mundo.
 
Si usted es creyente en Cristo, por la guía del Espíritu Santo a través de la oración y del estudio de la Biblia, no andará en tinieblas. Pero no olvide que Dios nos exhorta a que “no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios” (1 Tesalonicenses 5:6); para no dejarnos llevar por el mundo en su loca carrera por llamar bueno a lo que Dios condena como pecado.
 
Y si usted no se arrepentido de sus pecados y no ha entregado su vida a Cristo, debe hacerlo ahora. Deje de excusarse bajo el criterio pecaminoso del mundo, líbrese de muchas consecuencias terribles del pecado en esta vida y de la condenación eterna.
 
 

24 de agosto de 2026

 
 
RETOÑAR LUEGO DE LA PRUEBA
 
Isaías 4:2 En aquel tiempo el renuevo de Jehová será para hermosura y gloria, y el fruto de la tierra para grandeza y honra, a los sobrevivientes de Israel.
 
 
La visión de un pequeño grupo que permanece en Israel, luego del gran juicio de Dios, debe motivarnos a permanecer en el Señor, como Su “renuevo” o retoño.
 
En este capítulo, a pesar de las grandes descripciones del juicio de Dios, Isaías reveló que un pequeño grupo retoñaría luego de todo esto; lo cual podría compararse con el remanente del pueblo Israelita que menciona Pablo en Romanos 9:27 y Romanos 11:5.
 
A Dios le ha placido que Su reino nunca quede sin súbditos; y, hasta en medio de las más terribles circunstanciassiempre un grupo permanecerá fiel a Él, por Su gracia. Es así como nuestro objetivo debe siempre estar puesto en permanecer sujetos a la voluntad del Señorpara ser parte de aquellos que retoñan en Él luego de las pruebas.
 
De nada sirve que reconozcamos las circunstancias adversas y que nos pongamos a cuentas con el Señor a través de la fe en Cristo, si dejamos de permanecer y esperar en Él. Debemos aprovechar las diversas pruebas para ejercitarnos en la fe, en la paciencia y en la perseverancia que Dios nos provee por Su gracia. 
 
Levante su corazón; porque no importa lo terrible de la prueba, ni el número de personas que abandonan al Señor. Lo que debe importarnos es que Dios ha dispuesto suficiente gracia en Cristo para que no desfallezcamos; y para que retoñemos en Él, luego de las más grandes dificultades.
 
 

23 de agosto de 2026

 
 
EL VERDADERO SUSTENTO ES DIOS
 
Isaías 3:1 Porque he aquí que el Señor Jehová de los ejércitos quita de Jerusalén y de Judá al sustentador y al fuerte, todo sustento de pan y todo socorro de agua;
 
 
Cuando la confianza en las personas y en las cosas toma el lugar que debe tener la dependencia de la mano de Dios, ser despojados de todo ello nos es un beneficio.
 
A través de IsaíasDios le prometió al pueblo de Israel despojarlo de “el valiente y el hombre de guerra, el juez y el profeta, el adivino y el anciano; el capitán de cincuenta y el hombre de respeto, el consejero, el artífice excelente y el hábil orador” (Isaías 3:2-3). Porque todos ellos, por buenos que fueran en sus especialidades, no podían tomar el lugar del Señor.
 
Es así como siempre tendemos a confiar en las personas, en sus virtudes y talentos, o en sus posesiones, antes que en Dios. Por lo cual, en muchas ocasiones, Dios debe permitir que seamos despojados de estos “ídolos” funcionales; para que tornemos nuestra mirada verdaderamente a Él, para que no lo veamos como uno más de nuestros colaboradores, sino como el único que realmente puede sustentarnos físicamente, así como sustenta nuestra alma por medio de la fe en Cristo.
 
En vez de lamentarnos por perder recursos físicos o ayudas humanas, en vez de vivir buscando personas que reemplacen a las que antes nos ayudaban, debemos aprovechar esos momentos para alimentar nuestra fe en el Señor, confiando en Su buena voluntad de bendecirnos con una mejor relación con Él; para que aprendamos a depender de Su mano misericordiosa y realmente venzamos en Su nombre toda dificultad.
 
Anímese, si usted realmente está en Cristo y ha perdido influencias, posesiones o colaboradores, es porque el Señor le está enseñando a depender realmente de Él. Ore más que nunca y busque la guía de Dios en Su Palabra; Él es su sustentador.
 


22 de agosto de 2026

 
 
LLAMADO AL PUEBLO DE DIOS
 
Isaías 2:5 Venid, oh casa de Jacob, y caminaremos a la luz de Jehová.
 
 
Así como el pueblo judío fue llamado a retornar a Dios con la esperanza de un futuro glorioso, a los cristianos se nos anima a vivir en santidad por Sus promesas.
 
La profecía de los primeros versículos del capítulo dos de Isaías también se encuentra en el capítulo cuatro de Miqueas; y esta consta específicamente de la proclamación de una época futura donde las naciones vendrían hasta Jerusalén para recibir instrucción del Señor, viviendo bajo Su palabra y dejando toda rivalidad.
 
Esto es especialmente notorio al contrastarlo con la revelación profética del terrible juicio futuro; el cual se le vaticina a los judíos en el resto del capítulo, debido a su comportamiento pecaminoso y pagano. En medio de todas estas proclamaciones del futuro, se encuentra una exhortación a venir y caminar “a la luz de Jehová; la cual es un llamado a andar conforme la voluntad de Dios revelada en las Escrituras.
 
Hoy deberíamos escuchar claramente este llamado en cada congregación cristiana; pues nos vemos tentados continuamente a adoptar las costumbres del mundo, para asegurar nuestra permanencia en la tierra, olvidando que la bendición del Señor no consiste en meramente permanecer en una sociedad, sino en vivir conforme a la “palabra de Jehová” y en caminar “por sus sendas” (Isaías 2:3).
 
Recuerde, “El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo” (1 Juan 2:6); pues si decimos que estamos en Cristo, que nos hemos acercado a “Jerusalén la celestial” (Hebreos 12:22), debemos vivir conforme a la luz de la santidad del Señordebemos amar, atesorar y aplicar Su palabra en nuestras vidas.
 
 

21 de agosto de 2026


ENTENDIENDO EL PERDÓN
 
Isaías 1:16, 18 Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo; aprended a hacer el bien; Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana.
 
 
La disposición de cambiar totalmente de vida, es la esencia del arrepentimiento que Dios obra en el corazón de aquel a quien ha perdonado en Cristo.
 
La situación social del tiempo de Isaías era decadente; tanto, que Dios aborrecía el que le ofrecieran los sacrificios que Él mismo les había pedido a través de Moisés (Isaías1:11-14); tanto, que Dios los comparó con Sodoma y Gomorra (Isaías1:9-10); y tanto, que Dios los entregó a una tribulación terrible como castigo por su pecado (Isaías1:5-8).
 
Tan pronto empezamos a sufrir grandes dificultades deberíamos examinar nuestras vidas, para ver si es a causa de nuestra falta de fidelidad al Señor; ya que, no importa que estemos asistiendo continuamente a ceremonias o cultos cristianos, o que busquemos orar y leer la Biblia, lo importante es que tengamos un cambio de vida porque Dios haya cambiado nuestro corazón. El Señor nos atrae a sí mismo a través de circunstancias adversas; y lo hace porque ve que nuestras oraciones están centradas en este mundo, contestándonos con algo más importante, que tal vez nunca pedimos, y que es lo que más necesitamos: “Un corazón arrepentido y humillado”.
 
Este es el meollo del asunto: Dios nos perdona, nos limpia y salda nuestro pecado en Cristo; pero, para experimentar todo esto, nuestro corazón debe disponerse a abandonar la vida de pecado y anhelar vivir conforme a la voluntad de Dios. Él nunca dejará que alguien experimente Su perdón sin convencerlo de su pecado, sin hacer que aborrezca su vida pecaminosa y sin darle amor por Su santidad en Cristo.
 
Recuerde, las dificultades son oportunidades para ver la mano de Dios obrando en nuestra vida; pero, más allá de que Él quiera cambiar nuestras circunstancias, lo que desea es cambiar nuestro corazón, para que verdaderamente podamos ser perdonados y reconciliados con Él.
 
 

20 de agosto de 2026

 
 
EL AMOR CONYUGAL ES PRUDENTE
 
Cantares 8:1-2 ¡Oh, si tú fueras como un hermano mío Que mamó los pechos de mi madre! Entonces, hallándote fuera, te besaría, Y no me menospreciarían. Yo te llevaría, te metería en casa de mi madre; Tú me enseñarías, Y yo te haría beber vino Adobado del mosto de mis granadas.
 
 
La pareja matrimonial, que se sujeta a la voluntad de Dios, nunca hará nada cultural o socialmente indebido; pero siempre querrá manifestar su amor en todas las formas posibles, porque se saben bendecidos con un amor alimentado por el mismo cielo.
 
Estos versículos no pueden interpretarse a la luz de la mayoría de las culturas de la actualidad, sino conforme a las costumbres de la época en Israel; porque, para ese entoncesno era bien visto que una mujer besara públicamente a un hombre que no fuera uno de sus hermanos.
 
Esto, lógicamente, impedía que la amada pudiera demostrar públicamente su amor hacia su esposo con besos. Por ello, de forma poética y simbólica, ella deseaba que él fuera su hermano; no porque quisiera que realmente fuera su hermano, pues entonces no podría intimar con él, sino porque siempre quería besarlo, aunque estuviera delante de la gente.
 
Esto nos enseña que el amor entre parejas no debe cesar por las presiones sociales y culturales (Cantares 8:6-7); pero que si se debe modular en sus expresiones físicas, para no afectar las relaciones con los demás. Por ejemplo, ndebería considerarse tal cosa como un amor tan apasionado que no vea límites para besos y caricias delante de niños, jóvenes solteros, o en lugares y ocasiones que exijan reverencia y compostura.
 
Es más, el amor conyugal, cuando se sabe encausar, termina por encontrar mayor satisfacción en la intimidad como pareja. Anímese, usted no necesita que los demás conozcan del fuego de su relación conyugal; porque Dios bendecirá su “lecho sin mancilla” (Hebreos 13:4). Dios bendice el matrimonio en su intimidad.
 
 

19 de aogosto de 2026

 
 
DETALLANDO A LA PAREJA
 
Cantares 7:1 ¡Cuán hermosos son tus pies en las sandalias, Oh hija de príncipe! Los contornos de tus muslos son como joyas, Obra de mano de excelente maestro.
 
 
Si valoramos cada pequeño aspecto de nuestro cónyuge, tanto externo como interno, siempre tendremos razones para estar satisfechos con la relación. Recordemos que, en el matrimonio, Dios nos ha bendecido con todas las características de nuestra pareja.
 
Todos tendemos a desear que algunas partes de nuestro cuerpo fueran diferentes, unos por vanidad, otros por utilidad y otros por salud; pero todos, absolutamente todos, deberíamos aceptar todo nuestro cuerpo como el regalo maravilloso de Dios para comunicarnos con el universo físico, y principalmente para establecer una relación íntima con nuestro cónyuge.
 
Es maravilloso ver como un hombre, a pesar de su tendencia natural a generalizar, pueda percatarse de los pies de su amada; así como lo hace salomón. Claro, es lógico que perciba las partes de su cuerpo que cautivan los deseos de sus ojos a causa de su tamaño, como los muslos y los pechos (Cantares 7:1, 3, 7); pero que se detenga a admirar partes como sus pies y su cuello (Cantares 7:1, 4), demuestra su firme deseo de amarla tal y como es.
 
Este ejercicio físico y emocional, de contemplar cada detalle de la pareja con deseo de exaltarlo, debe ser una costumbre continua que alimente nuestra satisfacción en el ser amado. Porque, al hacerlo, desarrollaremos el amor real, que abarca tanto las virtudes eminentes como los defectos aparentes; y lograremos que hasta los supuestos “defectos” se conviertan en un motivo más de nuestra satisfacción conyugal.
 
¿Cuál fue el último halago que su pareja escuchó de sus labios hacia una parte del cuerpo de ella que nos es tan evidentemente hermosa? Pida a Dios el amor sincero y la sabiduría para hacerlo más frecuentemente.
 
 

18 de agosto de 2026

 
 
CONFIANZA EN LA PAREJA
 
Cantares 6:2-3 Mi amado descendió a su huerto, a las eras de las especias, Para apacentar en los huertos, y para recoger los lirios. Yo soy de mi amado, y mi amado es mío; El apacienta entre los lirios.
 
 
Confiar en el cónyuge, cuando no se tiene al lado, aplaca la inseguridad que produce el mundo. Pero, para ello, es mejor apelar al amor de Dios, que nos enseña a creer y a esperar.
 
Es hermoso leer la respuesta que la amada, describiendo la labor diligente de su esposo, dio ante las inquietantes preguntas de las mujeres a su alrededor; las cuales le dijeron: “¿A dónde se ha ido tu amado, oh la más hermosa de todas las mujeres? ¿A dónde se apartó tu amado, Y lo buscaremos contigo?” (Cantares 6:1). Ella no sucumbió ante la insinuación acelerada de una dificultad, en su relación de pareja, por la ausencia de su esposo; ella supo alimentar la confianza en que su amado estaba ejecutando su labor.
 
¿Cuántos matrimonios se terminan por la duda que surge cuando no se pasa el día entero con la pareja? ¿Cuántos sucumben ante la insinuación continua del mundo, abierta o disimulada, de que el matrimonio peligra si no se pasan todas las horas de todos los días juntos? Este es el extremo contrario al descuido y la falta de búsqueda de más momentos juntos; este es el extremo nocivo de la desconfianza continua, que surge en la mente del que idolatra su relación conyugal, viéndola por sobre la relación con Dios.
 
Siempre, que se oiga bien, siempre habrá posibilidades de flaquear y ser infiele; porque somos humanos. Pero, también, siempre existe la posibilidad de ser redargüidos, transformados y fortalecidos por Dios, para no caer en la tentación de ser infieles, ni en la de ser celosos compulsivos. 
 
La solución para confiar en nuestra pareja es sencilla: Amemos a Dios más que a nuestro cónyuge. Entreguemos a Él nuestra pareja y Él nos llenará de pazy guardará a quien amamos, conforme a Su voluntad.
 
 

17 de agosto de 2026

 
 
ENCUENTRO PROYECTADO
 
Cantares 5:1 Yo vine a mi huerto, oh hermana, esposa mía; He recogido mi mirra y mis aromas; He comido mi panal y mi miel, Mi vino y mi leche he bebido. Comed, amigos; bebed en abundancia, oh amados.
 
 
Percibir siempre el encuentro íntimo como satisfactorio, por las expectativas previas de estar con la pareja, solidifica los demás aspectos de la relación conyugal; y Dios bendice esta actitud en el matrimonio.
 
Por las expresiones de la pareja en Cantares 1:13; 3:6; 4:6; 4:14; 5:5 y 5:13, en donde se relacionan especias como la mirra para perfumar el cuerpo femenino, y por las reseñas históricas del lenguaje erótico de la época, podemos concluir que el hecho de que él haya venido a su “huerto”, recogido “su mirra”, comido su “panal y miel”, y bebido su “vino y leche”, simboliza que ha consumado su relación íntima con ella, llegando así al culmen de la boda y dando inicio formal al matrimonio.
 
Muchos piensan que no es coincidencia que esta descripción del encuentro de la noche matrimonial este en el centro de cantares, pues esto indicaría que este es el clímax de la historia; y que tal vez el otro suceso, descrito en el mismo capítulo cinco, en el que la amada se quedó dormida y no reaccionó cuando su amado regresaba llamándola con palabras tan dulces como “hermana mía”, “amada mía”, “paloma mía” y “perfecta mía”, se dio tiempo después, cuando la relación se daba por estable, reduciendo en ella la expectativa de la llegada de su amante esposo.
 
Lo cierto es que, así como en la noche de bodas, todas las parejas debemos alimentar la expectativa del encuentro con el ser amado; para experimentar verdadera satisfacción en la intimidad. Esto puede darse más aún en la actualidad; pues existen medios de comunicación que permiten que desde lejos las parejas intercambien palabras, simbólicas o directas, a través de las cuales se manifiesten su deseo; lo cual incrementa el anhelo por encontrarse en la intimidad y reduce el efecto nocivo de la monotonía del diario vivir en la sexualidad.
 
No tema estimular con palabras apasionantes a su pareja, para no dejar que el mundo enfríe o distorsione su sexualidad; porque esto aumentará la expectativa del encuentro íntimo, dándoles mayor probabilidad de satisfacción mutua y honrando al Señor dentro de su matrimonio, conforme a la sana sexualidad que Él ha dispuesto entre un hombre y una mujer que están casados.
 
 

16 de agosto de 2026

 
 
RECORDANDO AL CÓNYUGE
 
Cantares 4:1 He aquí que tú eres hermosa, amiga mía; he aquí que tú eres hermosa; Tus ojos entre tus guedejas como de paloma; Tus cabellos como manada de cabras Que se recuestan en las laderas de Galaad.
 
 
Si relacionamos las virtudes de nuestra pareja con percepciones agradables de nuestro diario vivir, seguramente la recordaremos con anhelo; así como recordamos a Dios al contemplar Su creación, porque refleja algo de Su hermosura.
 
La forma de expresarse de Salomón está ligada al pensamiento de su época y de su entorno; pues, para reflejar lo que se estaba sintiendo, se recurría a algo del medio ambiente que despertara el mismo sentiro que tuviera un significado simbólico ligado al sentimiento por expresar.
 
Es así como Salomón compara los ojos de su amada con las palomas, por la dulzura y mansedumbre que irradiaban detrás del velo; también relaciona sus cabellos con una manada de cabras recostadas sobre una ladera conocida, seguramente por el movimiento suave y continuo de estas. Así, sucesivamente, continúa describiendo el cuerpo de ella, comparándolo con paisajes o actividades del entorno conocido. Esta era su manera de no olvidar a su amada.
 
Esto debería estimular a cada persona casada en la actualidad; porque es totalmente lícito, según la Palabra de Dios, recordar el cuerpo del ser amado. No hay nada pecaminoso en pensar en cada parte de la pareja, si se está unido bajo el vínculo bíblico del matrimonio. Y, si esto se hiciera por medio de relaciones simbólicas con cada lugar y actividad cotidiana, seguramente se podría evitar mucho del adulterio físico y mental que hoy se practica; porque siempre anhelaríamos el encuentro con el ser amado.
 
No lo dude, alimente en sus pensamientos el recuerdo de su pareja y de las experiencias íntimas vividas con ella; porque esto servirá de recurso para agradar al Dios que lo creó todo, al gozarnos en la relación conyugal según Su voluntad y para Su gloria, siempre por medio de la fe en Cristo.
 
 

15 de agosto de 2026

 
 
INTERÉS POR LA RELACIÓN
 
Cantares 3:1-2 Por las noches busqué en mi lecho al que ama mi alma; Lo busqué, y no lo halléY dije: Me levantaré ahora, y rodearé por la ciudad; Por las calles y por las plazas Buscaré al que ama mi alma; Lo busqué, y no lo hallé.
 
 
No permanecer pasivo, ante la lejanía de la pareja, alimenta la pasión por ella; y si se actúa sabiamente, sirve para mostrar un amor sincero. Recordemos que Dios nos buscó en Cristo.
 
No hay nada más terriblemente peligroso que la indiferencia del que ama; pues, poco a poco, al irse desapegando de su pareja, la persona podrá hacerse a ideas que lo convenzan de la posibilidad de vivir sin su cónyuge, ya sea para estar solo o para buscar a alguien más. Quedará vulnerable a los caprichos egocéntricos que el pecado le presente; y hará que su pareja también sea vulnerable. 
 
Es por ello que el Apóstol Pablo recomienda a los casados: “No os neguéis el uno al otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos sosegadamente en la oración; y volved a juntaros en uno, para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia” (1 Cor.7:5).
 
El trabajo, las dolencias físicas, las tensiones emocionales, los niños y muchas otras cosas se interponen en su relación e impulsan a la pareja olvidar la importancia de su intimidad sexual; y de este modo, la mayoría de las veces, también terminan alejándose de corazón. 
 
Es por ello que, sin caer en el extremo de la actitud posesiva y manipuladora, debemos tomar la iniciativa cuando notamos a nuestra pareja ausente, preocupándonos sinceramente por su salud física y espiritual; y evitando así que ambos seamos expuestos peligrosamente al pecado que más frecuentemente termina con el matrimonio, el cual consiste en la convicción de que “ya no nos necesitamos mutuamente como pareja”.
 
Recuerde que Dios nos buscó para salvarnos en Cristo, aun estando en nuestros pecados (Romanos 5:8). Así que anímese a buscar el corazón de su pareja ausente; primeramente, pidiéndole a Dios en oración que ella rinda su vida al Señor Jesús; y luego, actuando prudente y sabiamente para traerla con amor a su regazo.
 
 

14 de agosto de 2026


BELLEZA SINGULAR
 
Cantares 2:1-3 Yo soy la rosa de Sarón, Y el lirio de los valles. Como el lirio entre los espinos, Así es mi amiga entre las doncellas. Como el manzano entre los árboles silvestres, Así es mi amado entre los jóvenes; Bajo la sombra del deseado me senté, Y su fruto fue dulce a mi paladar.
 
 
Aunque sus virtudes se puedan ilustrar con ejemplos, es mejor ver a la pareja en su totalidad como irrepetible, alimentando la fidelidad. Recordemos que Dios es fiel.
 
Todos los seres humanos somos diferentes, aunque parecidos; y en el amor conyugal debemos aprovechar nuestras singularidades físicas, así como las emocionales y espirituales, para alimentar la relación. 
 
Es así como la protagonista de la historia en Cantar de los Cantares reconoce que el color de su piel es diferente al de sus coterráneas; pero en vez de entristecerse por ello, lo usa como un atributo más para deleitar a su amado (Cantares 1:5-6). Es tal su deseo de satisfacerlo, que se le presenta como la rosa y el lirio más admirado de su región. Y el amado le responde viendo a lademás como meros “espinos”, al compararlas con su “lirio”.
 
Es triste que en la actualidad muchos recurran hasta a procedimientos quirúrgicos para atraer a su pareja, tratando de parecerse a otras personas; porque, en vez de ello, deberían dialogar con su cónyuge, aceptándose y contemplándose mutuamente entre ellos, para dar una base práctica a su compromiso de fidelidad establecido delante de Dios.
 
Sabiendo que el matrimonio prefigura la unión de Cristo con sus discípulos (Efesios 5:22-32), deberíamos cobrar ánimo al ver como el Señor nos es fiel a pesar de nuestras imperfecciones; pues esto se da porque, con Su amor, Dios nos embellece, librándonos legalmente de las consecuencias eternas del pecado y limpiándonos constantemente de la práctica del mismo. Recordemos que el Señor es fiel (2 Timoteo 2:13) e imitemos Su amor.
 
No caiga en el juego mundano de exigirle a su pareja la perfección física que usted mismo nunca le podrá brindar. Más bien, dedíquese a desviar su mirada de lo que el mundo le plantea y a resaltar toda la belleza física de su cónyuge, ayudándola a embellecerse espiritualmente por medio de una vida entregada a Cristo.
 
 

13 de agosto de 2026

 
 
CANCIÓN DE AMOR
 
Cantares 1:1-2 Cantar de los cantares, el cual es de Salomón¡Oh, si él me besara con besos de su boca! Porque mejores son tus amores que el vino.
 
 
La mejor canción de amor entre parejas es expresarse sinceramente su deleite mutuo e integral; lo cual simboliza el gozo espiritual de estar con Dios.
 
Cantar de los cantares es un libro poético, conformado por partes que a veces parecen no estar ordenadas cronológicamente. Pero, fundamentalmente, siendo Salomón su autor y/o protagonista principal, Cantar de los cantares es una canción de amor erótico entre una pareja en el periodo previo a la consumación de su unión conyugal y durante la época alrededor de su boda.
 
Ciertamente, como en toda la Palabra de Dios, por ser inspirado por el Señor, Cantar de los cantares puede aplicarse simbólicamente a la relación de Dios con sus siervos en Cristo. Pero, aún sin negar la posibilidad de llevar las expresiones de amor al campo de nuestra relación espiritual con Dios, debemos recordar que en Cantar de los cantares Dios nos muestra principalmente la belleza del deleite matrimonial bajo Su voluntad.
 
Es por ello que entendemos que la sexualidad se debe disfrutar dentro del matrimonio, como parte de la bendición de Dios para el mismo; de tal forma que llenemos nuestro vocabulario, nuestras actitudes y nuestras canciones con expresiones de deleite hacia nuestro cónyuge. Esto contribuirá al gozo integral de nuestro matrimonio en Cristo.
 
Siéntase libre de gozarse, conforme a la voluntad de Dios, con la pareja de “su juventud”; “Sus caricias te satisfagan en todo tiempo, Y en su amor recréate siempre”. (Proverbios 5:18-19).
 
 

12 de agosto de 2026

 
 
NO DESPERDICIE SU VIDA
 
Eclesiastés 12:1 Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los días malos, y lleguen los años de los cuales digas: No tengo en ellos contentamiento
 
 
Mientras tenga aliento, fuerzas y entendimiento, cada uno debe alimentar su relación con Dios por medio de la fe en Cristo.
 
La versión Palabra de Dios para Todos (PDT) traduce este versículo así: “Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que lleguen los malos tiempos y te aflija la vejez. Así no tendrás que decir: «Desperdicié mi vida»” ¡Que terrible sería llegar al final de la vida, cuando ya se aproxima el paso a la eternidad, y saber que no vivimos preparados para ella!
 
La verdad es que nadie que se encuentre en la eternidad con Dios dirá: “debí satisfacer más mis placeres”, o “debí dar más rienda suelta a mis gustos”, o “no debí haber invertido tanto tiempo en orar y meditar la Palabra de Dios”. Por el contrario, en ese sublime instante de encuentro definitivo con el Creador, muchos se lamentarán diciendo: “¿Porque no oré y leí la Palabra de Dios con el mismo amor y necesidad que buscaba mi alimento?”o “¡Debí haber vivido para Dios y no para mis placeres egocéntricos!”.
 
Esto fue lo que pasó con el hombre rico en la parábola de “El rico y Lázaro”, narrada por Cristo (Lucas 16:19-31); ya que este “rico” quiso volver de la muerte, sin poder hacerlo, para evitar que sus familiares desperdiciaran su vida viviendo para satisfacerse a sí mismos y no a Dios; pensó que así podía evitar que ellos también terminaran en condenación eterna.
 
Hoy, en la actualidad, ¿Desperdicia su vida viviendo para su propio deleite, esperando hasta ser viejo para lamentarse? o ¿Está buscando incesantemente conocer a Dios, en comunión personal y congregacional con Él, para vivir una vida que honre al que lo salvo de la condenación en la cruz? 
 
¡No desperdicie su vida!
 
 

11 de agosto de 2026

 
 
ACTUAR CONFIANDO EN DIOS
 
Eclesiastés 11:4-5 El que al viento observa, no sembrará; y el que mira a las nubes, no segaráComo tú no sabes cuál es el camino del viento, o cómo crecen los huesos en el vientre de la mujer encinta, así ignoras la obra de Dios, el cual hace todas las cosas.
 
 
Confiar solo en nuestro criterio, para discernir las oportunidades, nos impedirá actuar confiada y valientemente en Dios.
 
No es que sea malo planificar o prever organizadamente lo que debemos hacer en cada circunstancia. Pero hay que aclarar que cuando esta actitud está sobredimensionada, por lo general, no emprendemos nada; sino que solo vivimos meditado en cuando será la oportunidad de actuar.
 
Observar mucho las circunstancias, y actuar solamente cuando estas sean propicias, nos impedirá materializar nuestra confianza en que Dios nos está dirigiendo. Porque, ya sea para confirmar nuestras acciones, o para corregirlas, Dios siempre dirigirá la vida del creyente que permanece sensible a Su voz y no solo a lo que sucede a su alrededor. 
 
Si se espera a que la pareja sea perfecta, el pretendiente puede quedarse soltero. Si se espera el clima o ambiente laboral perfecto, seguramente se perderá el trabajo, o el esfuerzo invertido en él. Y si se espera hasta encontrar la iglesia perfecta, probablemente el creyente en Cristo se quedará sin congregar, o no aprovechará al máximo la congregación a la que permanece. 
 
Actúe por fe en el Señor, confiando en que Él lo prosperará en cada acción que emprenda, siempre que sea para glorificarlo a Él. Deje de querer que todo sea perfecto; porque, si no deja de pensar así, nunca experimentará la mano poderosa del Señor en aquellos aspectos en los que usted por lo general flaquea.
 
 

10 de agosto de 2026


SABIDURÍA INTEGRAL
 
Eclesiastés 10:1 Las moscas muertas hacen heder y dar mal olor al perfume del perfumista; así una pequeña locura, al que es estimado como sabio y honorable.
 
 
Todas las áreas de la vida del creyente en Cristo deben ser sometidas a Su dirección; porque una sola de ellas sin Su señorío destruiría su testimonio.
 
¡Qué pequeñas son las moscas! ¡Y cuán poca cantidad de ellas, al caer muertas, puede dañar un perfume que ha sido elaborado con mucho cuidado! Es increíble, pero todo trabajo bien diseñado, dirigido y prácticamente terminado, puede ser estropeado catastróficamente por un pequeño error.
 
Así pasa con la vida del cristiano, que no está terminada aún, sino hasta que se encuentre con Cristo en la eternidad; por lo cual debe someterse continua e integralmente a la dirección de su Señor, en oración y meditación de Su Palabra. Porque, aunque es cierto que cuando caiga en pecado el creyente puede ser restaurado por el Señor bajo los parámetros bíblicos de Su disciplina, las consecuencias ante la humanidad, ante sus amigos, colegas, hermanos en Cristo y familiares, son grandes.
 
Toda una vida de matrimonio en santidad puede venirse abajo por una noche de infidelidad, toda una vida de honestidad se puede venir abajo por un solo negocio ilícito, toda una vida de carrera deportiva se puede venir abajo por una sola trampa que se descubra; y así podríamos seguir citando ejemplos en cada área, trayendo a memoria casos cercanos de grandes ejemplos de vida “honorable” echados a perder por “una pequeña locura.
 
No se descuide, rinda diariamente cada aspecto de su vida al Señor; no confiando en sus fuerzas humanas, sino en el poder de Dios. Solo el Señor “es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría” (Judas 1:24).
 
 

09 de agosto de 2026

 
 
ESPERANZA EN LA VIDA
 
Eclesiastés 9:4 Aún hay esperanza para todo aquel que está entre los vivos; porque mejor es perro vivo que león muerto.
 
 
El solo hecho de estar con vida debe llenarnos de esperanza en el Dios que nos creó y nos redimió en Cristo; pues aún no ha terminado Su obra en nosotros.
 
Lo que el “predicador” resalta es la bendición de estar con vida; porque, como él lo veíalos que viven saben que han de morir; pero los muertos nada saben, ni tienen más paga; porque su memoria es puesta en olvido” (Eclesiastés 9:5). Y aunque no es cierto que después de la muerte todo se acabe, porque si así fuera Pablo no hubiera dicho: “quisiéramos estar ausentes del cuerpo, y presentes al Señor” (2 Corintios 5:8); lo que si es cierto es que luego de la muerte ya no podemos ejercer influencia sobre esta vida y seremos olvidados por los que quedan en ella.
 
Entonces, aprovechemos el tiempo que tenemos en esta vida, para obrar todo lo que Dios nos ha llamado a hacer para glorificar Su nombre. No nos dejemos desanimar por las dificultades, enfermedades, oposiciones, traiciones y demás tribulaciones con las que el mundo quiere frustrarnos. No olvidemos la gran bendición de estar vivos físicamente, si ya estamos espiritualmente vivos en Cristo.
 
El que usted esté vivo y reciba este mensaje, es una razón suficiente para creer que Dios ha tenido misericordia de su vida. Si no se ha rendido a Cristo, tiene la oportunidad de hacerlo ahora; y si ya está caminando en el Señor, luego de haber abandonado su vida de pecado, tiene la posibilidad de ser un instrumento de Él para bendecir a otros en Su nombre.
 
Aún estamos vivos y todavía no hemos partido a nuestro encuentro final con Cristo en la eternidad. Por ello, recuerde lo que Pablo enseñó: “procuramos también, o ausentes o presentes, serle agradables” (2 Corintios 5:9). Esto quiere decir que en esta vida y en la eternidad solo debemos querer agradar a Cristo; así que alégrese de estar con vida y viva para agradar al Señor que lo salvó en la cruz.
 
 

08 de agosto de 2026


LA DURA REALIDAD DEL MUNDO NO IMPIDE LA BENDICIÓN
 
Eclesiastés 8:12 Aunque el pecador haga mal cien veces, y prolongue sus días, con todo yo también sé que les irá bien a los que a Dios temen, los que temen ante su presencia
 
 
El creyente no debe desanimarse si ve que quien vive sin Dios logra sus objetivos; pues sabe que su recompensa está segura en Dios.
 
El autor de Eclesiastés reconoce “que hay justos a quienes sucede como si hicieran obras de impíos, y hay impíos a quienes acontece como si hicieran obras de justos” (Eclesiastés 8:14). Pero, a pesar de este dura realidad, sigue creyendo que quien teme reverentemente a Dios es a quien realmente le irá bien.
 
En el contexto del libro de Eclesiastés, cuando en la mente del predicador no había una idea clara de vida después de la muerte, resultaba más difícil el chocar con la realidad de ver personas malvadas viviendo mucho y viviendo cómodamente; pero, aun así, la fidelidad de un Dios poderoso y temible podía llenar de paz a quienes le servían, dándoles la seguridad de ser bendecidos principalmente con la capacidad de disfrutar su vida con el gozo de saberse bendecidos por el favor de Dios (Eclesiastés 8:15).
 
Hoy, un cristiano genuino sabe que el gozo eterno no se puede comparar con la dicha superficial y pasajera que disfrutan las personas en esta vida, especialmente las más sumergidas en el pecado. De igual forma, si usted es un creyente en Cristo, así como o entendía el predicador, debe saber que por la gracia de Dios puede disfrutar de esta vida; claro que no como quien vive para este mundo, sino como quien sabe que lo que tiene y vive viene de la mano generosa y amorosa de su Señor.
 
Que la cruda realidad del mundo no distorsione su visión de la bendición de Dios. Recuerde que “el gozo de Jehová es vuestra fuerza” (Nehemías 8:10).
 
 

07 de agosto de 2026

 
 
MEJOR ES LO QUE HACE REFLEXIONAR
 
Eclesiastés 7:2 Mejor es ir a la casa del luto que a la casa del banquete; porque aquello es el fin de todos los hombres, y el que vive lo pondrá en su corazón.
 
 
La gran bendición del sufrimiento, el nuestro o el de otros, es que nos lleva a reflexionar sobre nuestra vida, dándonos la oportunidad de madurar conforme a la voluntad de Dios.
 
Las siguientes afirmaciones del predicador explican la razón de esta escala de valores: “Mejor es el pesar que la risa; porque con la tristeza del rostro se enmendará el corazón. El corazón de los sabios está en la casa del luto; mas el corazón de los insensatos, en la casa en que hay alegría” (Eclesiastés 7:3-4). Lo que se deduce del texto es que el sufrimiento enmienda el corazón; o como traduce la Nueva Versión Internacional: “le hace bien al corazón”.
 
Por ello debemos aprovechar las circunstancias tristes, como la muerte de un ser querido, o de un familiar, o de alguien cercano, para meditar en nuestra propia vida, en el estado de nuestro corazón, en nuestra forma de pensar, sentir y actuar; porque todos moriremos un día y tendremos que rendir cuentas a Dios.
 
No desaprovechemos los momentos tristes, pensando neciamente que solo los momentos alegres vienen como bendición de Dios; pues muchos, por pensar así, olvidan aplicar a su vida la exhortación bíblica que se nos hace a los cristianos: “Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos” (2 Corintios 13:5). Porque al no examinarnos, por estar distraídos con la felicidad pasajera de este mundo, menospreciamos nuestro crecimiento espiritual y nuestro llamado a la eternidad en Cristo.
 
No se distraiga, aproveche la tristeza que puedan producirle las circunstancias adversas de su vida, o las que perciba en la vida de otros; úselas como oportunidad para examinar su corazón y ver si su tesoro, su esperanza y su vida realmente están en Cristo. Así crecerá espiritualmente; y hallará paz y felicidad verdadera.
 
 

06 de agosto de 2026

 
 
LA ABUNDANCIA NO ASEGURA LA FELICIDAD
 
Eclesiastés 6:3 Aunque el hombre engendrare cien hijos, y viviere muchos años, y los días de su edad fueren numerosos; si su alma no se sació del bien, y también careció de sepultura, yo digo que un abortivo es mejor que él.
 
 
Las cosas de esta vida solo tienen sentido si se disfrutan; pero solo se goza de ellas realmente, sin importar su cantidad, cuando Dios nos satisface en Cristo.
 
El autor de Eclesiastés nos dice que ha identificado un mal: “El del hombre a quien Dios da riquezas y bienes y honra, y nada le falta de todo lo que su alma desea; pero Dios no le da facultad de disfrutar de ello, sino que lo disfrutan los extraños. Esto es vanidad, y mal doloroso” (Eclesiastés 6:2).
 
Entonces, nuestra oración no solo debe ser dirigida a Dios para que nos de lo que necesitamos; debemos orar para que Él nos de la capacidad de disfrutar lo que poseemos. Esto solo sucede cuando disfrutamos de Dios mismo, por la fe en Cristo.
 
Recuerde que “Mejor es lo poco con el temor de Jehová, Que el gran tesoro donde hay turbación” (Proverbios 15:16); porque “Mejor es la comida de legumbres donde hay amor, Que de buey engordado donde hay odio” (Proverbios 15:17). Así que satisfágase primero del amor de Dios en Cristo, para que lo que posee le sea deleitoso.
 
No olvide orar por “El pan nuestro de cada día” (Mateo 6:11); pero recuerde que antes de ello, Cristo nos enseñó a orar “santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad” (Mateo 6:9-10). Porque el deleitarnos en Dios y en Su voluntad es lo único que nos asegura poder disfrutar lo que poseemos en esta vida, incluso el pan diario.
 
 

05 de agosto de 2026

 
 
REVERENCIA ANTE DIOS
 
Eclesiastés 5:1 Cuando fueres a la casa de Dios, guarda tu pie; y acércate más para oír que para ofrecer el sacrificio de los necios; porque no saben que hacen mal.
 
 
El que los cristianos hayan sido adoptados, como hijos de Dios, no implica que se acerquen a Él irreverentemente; pues Él es Dios.
 
Lo que el autor de Eclesiastés enseña principalmente en esta sección es que nunca debemos olvidar la distancia esencial que existe entre Dios y los creyentes; porque, aunque nos acerquemos a Él conforme a Su voluntad, debido a nuestra naturaleza humana imperfectasiempre vamos a estar tentados a prometerle cosas al Señor que no sabemos si las podremos cumplir, olvidando que Él es quien nos trasforma y no nosotros a nosotros mismos (Eclesiastés 5:2-7).
 
Entonces, conforme nos enseñó Cristo en la oración modelo (Mateo 6:9-13), debemos acercarnos a Dios primordialmente para contemplarlo en Su gloria y para pedirle todo lo que necesitamos conforme a Su voluntad. Esto difiere de los modelos anti-bíblicos de oración individual y colectiva que se promueven hoy; los cuales que estimulan al creyente a decirle a Dios con ligereza lo que hará para Él, aunque no sabe si podrá hacerlo. Peor aún, hoy también se le enseña a los cristianos a decirle, y hasta ordenarle, a Dios lo que debe hacer por nosotros, conforme a nuestra voluntad. Esto último, especialmente, no es oración. 
 
Si estamos en Cristo, podemos acercarnos a Dios con la familiaridad que un incrédulo nunca podrá experimentar; pero, aun así y por el amor paternal que recibimos de Dios, no nos apresuraremos en oración a comprometernos en “algo”, sino que más bien pediremos a Dios que nos ayude a vivir comprometidos con Él en todo. De tal forma que entendamos y apliquemos Su voluntad a nuestra viday no que andemos prometiéndole a Dios lo que no vamos a cumplir.
 
Recuerde, en oración “Mejor es que no prometas, y no que prometas y no cumplas” (Eclesiastés 5:5). No abandone la oración; porque en ella Dios nos enseña y capacita para cumplir Su voluntad, sin necesidad de hacerle promesas a la ligera.
 
 

04 de agosto de 2026

 
 
LLAMADO A FORMAR EQUIPO
 
Eclesiastés 4:9-10 Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajoPorque si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero ¡ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante.
 
 
Hemos sido diseñados por Dios para asociarnos con otros; ya que asícon compañía y ayuda, el Señor nos forma y recompensa.
 
Este texto ha sido frecuentemente aplicado a la relación matrimonial de una pareja en Cristo; y es muy razonable, porque el matrimonio es la asociación primordial en la cual Dios nos enseña a servirle por medio de la entrega a otra persona. Pero el texto no se limita al matrimonio; sino que abarca los diferentes tipos de relaciones que debemos establecer para llevar a cabo la voluntad de Dios.
 
Es así como en el estudio, el trabajo, el deporte y especialmente en la iglesia, como en todas las áreas, debemos aprender a trabajar en equipo. La razón es sencilla: No estamos solos; y no estamos llamados a trabajar solos. 
 
El mismo Señor Jesús, aunque en su labor esencial de salvación no podía distribuir cargas con otros, en la promulgación de su obra salvadora se hizo acompañar de sus discípulos; y estos discípulos no solo recibieron su mensaje y fueron testigos de su obra, sino que también le acompañaron en la publicación de la misma.
 
Dios siempre nos dará ayuda y fortaleza a través de quienes nos acompañan en esta vida. Él lo hará con el objetivo de glorificarse en nosotros. Entonces, no tratemos de vivir solos en Cristo, ni servir solos a Cristo; porque Él nos ha llamado a hacerlo en equipo.
 
 

03 de agosto de 2026

 
 
LOS TIEMPOS SON DE DIOS
 
Eclesiastés 3:11 Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin.
 
 
Si Dios maneja los tiempos de nuestra vida, aunque no lo entendamos todo, podemos creer que Él obra hermosamente para nuestro bien.
 
No basta con saber que “Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora” (Eclesiastés 3:1); también debemos saber que cada tiempo es especialmente adecuado por Dios con la oportunidad para que desarrollemos diferentes aspectos de nuestra vida. Él es quien ha diseñado todo tiempo para Su creación, y lo hace para que delante de él teman los hombres” (Eclesiastés 3:14).
 
No basta con reconocer que si algo no se nos daes porque tal vez no era el tiempo designado por Dios para ello; también necesitamos estar convencidos de que lo que Dios nos dé la oportunidad de hacer, es para que nos gocemos en ello como un regalo de Su mano misericordiosa (Eclesiastés 3:12-13).
 
Entonces, el creyente en Cristo, ya que ha rendido su vida a Dios y ha encontrado su satisfacción en Él, debe dejar todo lo que no entiende y lo que no puede hacer en las manos soberanas de Dios. Pero también debe tener como meta gozarse de todo lo que hace, conforme a la voluntad de Dios; porque así se estará gozando en lo que su Señor le ha dado en Cristo.
 
Si no entiende este tiempo en su vida, no se afane; porque los tiempos son de Dios. Y si se siente agobiado por este tiempo en su vida, descanse en Cristo y gócese en Él; porque los tiempos son de Dios. 
 


02 de agosto de 2026

 
 
INUTILIDAD DEL PLACER MUNDANO
 
Eclesiastés 2:1 Dije yo en mi corazón: Ven ahora, te probaré con alegría, y gozarás de bienes. Mas he aquí esto también era vanidad.
 
 
Los placeres del mundo, por sí mismos, nunca producen satisfacción verdadera al alma; por el contrario, nos muestran que solo en Dios hay verdadera felicidad.
 
Salomón finaliza en el capítulo uno de Eclesiastés diciendo que hasta “en la mucha sabiduría hay mucha molestia; y quien añade ciencia, añade dolor”. Es por ello que inicia el capítulo dos indicando que decidió buscarle entonces sentido a la vida a través de los placerespero esto también terminó frustrándolo en un absurdo existencial: “A la risa dije: Enloqueces; y al placer: ¿De qué sirve esto?” (Eclesiastés 2:2).
 
Salomón luego continuó narrando como se llenó de vino y de bienes; y dijo que tampoco obtuvo satisfacción verdadera en ello. Después dijo haber vuelto a buscar satisfacción en la sabia reflexión de lo que acontece en el mundo; pero terminó frustrado igualmente. ¡Qué carrera tan desesperada por buscar la felicidad vivía este hombre! ¡Habiendo sido rey de Israel y habiendo experimentado a plenitud todo lo que la mayoría en el mundo piensa que alegra la vida; y a él todo le producía un vacío en su corazón!
 
Este es el reflejo de lo que aún viven los seres humanos que no tienen a Cristo como su Señory que no están satisfechos en el amor de Dios. Hoy aún se busca la dicha en el aumento de los deleites, se vive cambiando de pasatiempo, de trabajo, de lugar, de pareja, de peinado, de moda, de carrera y hasta de figura (con cirugías) para buscar la felicidad; y nada de ello le da satisfacción verdadera al corazón.
 
Solo viviendo todo como un regalo de Dios (Eclesiastés 2:24), en Cristo, podremos disfrutar verdaderamente de ello; porque así gozaremos de sabernos amados por Dios. 
 

 
01 de agosto de 2026

 
 
CUANDO LA VIDA PARECE ABSURDA
 
Eclesiastés 1:2-3 Vanidad de vanidades, dijo el Predicador; vanidad de vanidades, todo es vanidad¿Qué provecho tiene el hombre de todo su trabajo con que se afana debajo del sol?
 
 
La absurda condición de la vida sin Dios solo se resuelve cuando nos gozamos en Él por medio de la fe en Cristo; y no en lo terrenal.
 
Este libro fue escrito por Salomón, hijo de David, en la edad en que ya había intentado saciar su necesidad de ser feliz por diferentes mecanismos humanos, por medio del poder, las riquezas y los placeres. Pero ninguno de ellos pudo llenarlo; por lo cual terminó por definirlo todo como vanidad, o sin sentido, o absurdo.
 
Es por ello que los seres humanos caemos continuamente en estados depresivos que disfrazamos de alegría mundana; porque, aunque no siempre nos sentimos mal, continuamente nos desilusionamos de la gente que tanto luchamos por tener a nuestro lado y de las cosas que obtuvimos con tanto sacrificio. La razón es sencilla: Ni las personas, ni las cosas, por mucho que las anhelemos, nos pueden dar la felicidad que solo está en Dios.
 
El amor y la satisfacción que recibimos, del trato con las personas y del disfrute de las cosas, es pasajero; no es eterno. Por lo cual, solo podemos gozar esta vida si la vivimos por medio del fe en el Señor Jesucristo, quien es “el mismo ayer, y hoy, y por los siglos” (Hebreos 13:8).
 
Cuando todo parece sin sentido, busque a quien le da significado, sentido y propósito a la vida humana; busque a Jesucristo, en oración y en la Escrituras.
 
 

31 de julio de 2026

 
 
MUJER ALABADA
 
Proverbios 31:30 Engañosa es la gracia, y vana la hermosura; La mujer que teme a Jehová, ésa será alabada.
 
 
La verdadera razón para exaltar a una mujer es que desarrolle su vida personal y familiar enfocada en exaltar a Dios.
 
Las ocupaciones que se aluden a la “mujer virtuosa” en proverbio 31 están enfocadas en su servicio a la familia, Si así pensáremos hoy en día, tanto hombres como mujeres, muchos hogares se verían bendecidos; porque lo que cada cónyuge hiciera estaría enfocado en guardar y sustentar el hogar en Cristo, que es lo realmente digno de alabar.
 
No se trata de negar a la mujer la oportunidad de realizar labores diferentes a las hogareñas, sino de ver que tanto ayuda lo que hace para mejorar el estado de su familia. Porque si se forma un hogar es para trabajar en pos de él, si se tienen hijos es para criarlos; y si eso significa renunciar a oportunidades de obtener triunfos meramente individuales, entonces se debe seguir el ejemplo de Cristo, quien se sacrificó por darnos vida eterna.
 
Esto va en contra de lo promovido en la sociedad de hoy, donde una mujer es hermosa si se ve estéticamente atractiva y si es exitosa laboralmente. Pero la realidad es que la hermosura espiritual de la cristiana verdadera está en su vida de entrega a la familia, conforme al diseño de Dios para ella; lo cual hace que su estima sobrepase “largamente a la de las piedras preciosas” (Proverbios 31:10).
 
La mujer que ama a Dios y le sirva conforme a su Palabra, tiene la virtud de permanecer hermoseada por el Señor en todo lo que haga.
 
 

30 de julio de 2026

 
 
PIDIENDO LO NECESARIO
 
Proverbios 30:8-9 No me des pobreza ni riquezas; Mantenme del pan necesario; No sea que me sacie, y te niegue, y te diga: ¿Quién es Jehová? O que siendo pobre, hurte, Y blasfeme el nombre de mi Dios.
 
 
El cristiano, que encuentra su felicidad en su relación con Dios, le pide a Él solo aquello que es conforme a Su voluntad, lo necesario.
 
A esta actitud, dispuesta a vivir solo con lo necesario, el apóstol Pablo le llamó contentamiento; lo hizo cuando escribió: "gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento; porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podemos sacar. Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto" (1Ti.6:6-8).
 
A Pablo le preocupaba que los cristianos abandonaran la fe por "el amor al dinero" (1 Timoteo 6:9-10); pero a Agur, en Proverbios 30, le preocupaba que llegara a abandonar la fe en Dios, tanto por el amor a las riquezas, como por la falta de los bienes necesarios.
 
Es por ello que debemos orar diariamente a Dios por "el pan nuestro de cada día" (Mateo 6:11); porque, aunque el pan es importante y necesario, aún más necesaria es nuestra relación estable con Dios.
 
Al final, pedir a Dios lo necesario no es sinónimo de falta de diligencia, sino de una voluntad dispuesta a hacer todo lo que Dios nos demandecon los recursos que Él nos disponga; lo cual nos evitará caer en el afán de este mundo (Mateo 6:34; 13:22), pero sin dejar de trabajar diligentemente para el sostén de los nuestros (2Tes.3:10-12). 
 
 

29 de julio de 2026

 
 
VISIÓN BÍBLICA
 
Proverbios 29:18 Sin profecía el pueblo se desenfrena; Mas el que guarda la ley es bienaventurado.
 
 
Para tener una gran visión, o proyecto de vida, no se debe consultar al mundo; se debe consultar la voluntad de Dios en su Palabra.
 
En la Palabra de Dios para Todos (PDT) se traduce este versículo así: "Si Dios no guía la nación, no habrá paz; ¡afortunada la nación que obedece la ley de Dios!". Y en la Nueva Versión Internacional (NVI) se traduce así: "Donde no hay visión el pueblo se extravía; ¡dichosos los que son obedientes a la ley!". Entonces, la dicha o fortuna de un pueblo depende de si los mandamientos de Dios son su guía, definiendo su visión.
 
Al igual que con una nación o pueblo, también una familia o una vida individual debe ser guiada por los preceptos de Dios consignados en su Palabra. Si esto es así, ¿Por qué las naciones, incluso las que fueron fundadas y prosperadas sobre principios bíblicos, buscan erradicar a Dios de sus leyes y planes? ¿Por qué la mayoría de las familias viven según los conceptos de vida que el mundo les transmite en los medios de comunicación? y ¿Porque una persona planifica su vida según su propio parecer y el del mundo que lo rodea? La respuesta es que han abandonado la Palabra de Dios; ypor ende, Dios los ha abandonado a las consecuencias de sus planes sin Él.
 
Si no quiere una vida desenfrenada para usted y para los suyos, entréguese totalmente a Cristo y planifique su vida con base en la Palabra de Dios, según Sus mandamientos y principios.
 
 

28 de julio de 2026

 
 
CONFESAR PARA PROSPERAR
 
Proverbios 28:13-14 El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia. Bienaventurado el hombre que siempre teme a Dios; Mas el que endurece su corazón caerá en el mal.
 
 
Prosperar es siempre temer reverentemente a Dios hasta el punto de confesar el pecado y apartase de este por la gracia de Cristo.

No confesar nuestros pecados al Señor nos impide prosperar espiritualmente; y, como consecuencia lógica, tampoco nos permite prosperar realmente en ninguna otra área. Cuando el proverbista escribe "Mejor es el pobre que camina en su integridad, Que el de perversos caminos y rico" (Proverbios 28:6), ratifica que la verdadera prosperidad es la espiritual y que las riquezas solo nos son de verdadera bendición cuando estamos en armonía interna y externa con la voluntad de Dios.
 
Si alguien no ha venido en arrepentimiento genuino a los pies de Cristo, para ser perdonado y restaurado, no tendrá vida eterna ni paz espiritual verdadera para disfrutar de lo que vive y tiene ahora. Y si la persona ya se ha entregado al Salvador, no crecerá en el gozo de su salvación si se demora en admitir y confesar sus faltas ante Dios.
 
No mire lo que tiene en sus manos para saber si usted es próspero; más bien mire lo que hay en su corazón. No se demore en confesar su pecado y en apartarse de él; pues solo así es que se puede prosperar.
 
 

27 de julio de 2026



 
EL NIDO DEL HOGAR
 
Proverbios 27:8 Cual ave que se va de su nido, Tal es el hombre que se va de su lugar.
 
 
Guardar el hogar en Cristo debe ser el primer objetivo de cada labor del creyente, para no abandonarlo como el ave que se va de su nido.

Si cada persona que forma un familia considerara concienzudamente las consecuencias que traen sus acciones a su hogar, seguramente no actuaría tan a la ligera; y si las incompatibilidades de pareja se solucionaran a la luz del beneficio del hogar, seguramente nunca se consideraría el abandonarlo y no se verían afectados los hijos por la falta de uno de sus padres en el hogar.
 
Así en la actualidad se incluyan las familias con un solo padre como una clase de hogar, los estudios siguen demostrando que los hijos necesitan a sus dos progenitores permanentemente con ellos; y por mucho que se alegue en favor de los derechos sexuales de los adolescentes, el inicio de la intimidad sexual en parejas tan jóvenes, sin una proyección responsable de formación de hogar, sigue siendo un gran obstáculo para tomar en serio el compromiso matrimonial y termina influyendo en los fracasos matrimoniales que desembocan en abandono del hogar.

La solución está en ver nuestra vida como Dios en su Palabra la ha diseñado, para así no abandonar nuestra principal misión en Cristo: Formar, proteger y sustentar la familia conforme a la voluntad de Dios; y que de esta forma el Señor sea realmente glorificado.
 
¡No deje el nido vacío! ¡No abandone su hogar! Por grande que sea la dificultad, en oración y aplicando los principios bíblicos, Cristo puede restaurar su hogar. 
 
 

26 de julio de 2026

 
 
PELIGRO DE LA AUTOCONFIANZA
 
Proverbios 26:11-12 Como perro que vuelve a su vómito, Así es el necio que repite su necedad. ¿Has visto hombre sabio en su propia opinión? Más esperanza hay del necio que de él.
 
 
Recaer en la misma necedad del pecado es el peligro que corre quien confía en sí mismo y no en Dios por medio de Jesucristo.
 
Del necio se dice que no es conveniente honrarlo (Proverbios 26:1,8), que debe ser siempre castigado para corregirlo (Proverbios 26:3); y que inútiles, y hasta peligrosas, son las palabras sabias y los recados en su boca (Proverbios 26:6-7,9-10). Pero también de él se aconseja saberle responder, para que no piense que es sabio (Proverbio 26:4-5); porque, de no hacerse asíse le dejaría el camino abierto para que vuelva a vivir en la "necedad" del pecado, creyéndose sabio en su propia opinión (Proverbios 26:11-12).
 
Por 2 Pedro 2:21-22, sabemos que el perro volviendo a su vómito ilustra la vida de quien, habiendo conocido el evangelioretorna a su vida de pecado; perola clave del asunto, según se nos muestra Proverbios, como en el resto de la Biblia, está en que este tipo de personas confían más en sí mismos que en Dios.

¡No es sano ni bíblico que confiemos en nosotros mismos para andar conforme a la voluntad de Dios! Por el contrario, lo que debemos hacer es alimentar nuestra fe en el Señor, por la oración y la meditación en su Palabra, para no caer en necedad.

Si quiere vivir en Cristo sabiamente, no atienda el llamado del mundo a "creer y confiar en usted mismo"; sino al llamado Bíblico a “gloriamos en Cristo Jesús, no teniendo confianza en la carne." (Filipenses 3:12).
 
 

25 de julio de 2026

 
 
LA VANAGLORIA EMPALAGA
 
Proverbios 25:27 Comer mucha miel no es bueno, Ni el buscar la propia gloria es gloria.
 
 
Solo la gloria de Dios satisface el alma; porque, así sea agradable al principio, el vanagloriarse termina chocando con la realidad de nuestra imperfección humana.

Un buen ejemplo de cómo procurar no vanagloriarse cuando se nos da algún reconocimiento se encuentra en Proverbios 25:6-7, donde se dice: "No te alabes delante del rey, Ni estés en el lugar de los grandes; Porque mejor es que se te diga: Sube acá, Y no que seas humillado delante del príncipe A quien han mirado tus ojos". De esto se deduce que es mejor esperar el reconocimiento de otros antes de buscarlo nosotros mismos; pero, sobre todo, es mejor que sea el "Rey de Reyes", el "Príncipe de paz", nuestro Señor Jesucristo, quien a su tiempo nos exalte para Su gloria.
 
Aunque Proverbios 25:16 sea un proverbio aislado dentro del mismo capítulo, tal vez encontramos en él la clave de lo que se nos enseña sobre no buscar la propia gloria, a través de la comparación con el comer mucha miel; pues en él se nos dice: "¿Hallaste miel? Come lo que te basta, No sea que hastiado de ella la vomites". Relacionando los textos: Si comer mucha miel no es bueno, porque podríamos terminar hastiados hasta hacernos vomitar; entonces, aunque sepa delicioso al principio, el estar buscando recibir la gloria nos hará terminar hastiados de ello.
 
Claro, la mayoría no reconoce el vacío que produce el recibir permanentemente los aplausos y reconocimientos del mundo; porque, como el mayor de los alucinógenos, el ser alabado eleva el ego hasta el éxtasis. Pero luego, cuando se lidia con el diario vivir, con la debilidad física, con los problemas de carácter, con la dificultad para sostener relaciones estables y pacíficas con los más cercanos y con la realidad de que somos finitos, frágiles y fugaces, terminamos “vomitando”, empalagados de la vanagloria.

La solución está en gloriarnos en Dios; atribuyendo a Él todo la gloria de lo que somos y hacemos; y descargando la alabanza sobre Él, el único que es perfecto, eterno y poderoso. Pero para ello necesitamos adorarlo; y para adorarlo en verdad necesitamos conocerlo por medio de Jesucristo, embriagándonos y deleitándonos en Su gloria, tal como se nos presenta en las Escrituras, dejándonos llenar de ella por obra del Espíritu Santo, en la oración diaria y obrando conforme a Su voluntad, para agradarlo a Él antes que a nosotros.
 
¡No deje que la vanagloria de este mundo le robe la posibilidad de disfrutar el vivir para la gloria de Dios! ¡Viva rendido a Cristo, orando y escudriñado las Escrituras, para obrar conforme a Su voluntad! De tal forma que cada actividad que realice sea de excelencia; no solo por la forma de ejecutarla, sino porque la motivación de su corazón es la gloria de Dios. 
 
 

24 de julio de 2026

 
 
NO DESLUMBRARSE CON EL FRUTO DEL MAL
 
Proverbios 24:1 No tengas envidia de los hombres malos, Ni desees estar con ellos
 
 
Por agradables que parezcan los deleites que produce una vida de pecado, no son razón suficiente para que el creyente envidie a quien no tiene la vida eterna en Cristo.
 
Por si sola, la envidia es pecado; pero, si a eso le añadimos el hecho de dirigirla hacia aquellas personas que han obtenido las cosas por medio de la práctica del pecado, entonces esa envidia se vuelve mucho más pecaminosa e ilógica como comportamiento de un verdadero cristiano.
 
No deberíamos envidiar algo que se obtuvo con un corazón dirigido por pensamientos abiertamente pecaminosos (Proverbios 24:8), y que trae terribles consecuencias eternas para quienes disfrutan este mundo fuera de la voluntad de Dios (Proverbios 24:19-20).
 
Entonces, si en este mundo prospera quien vive dando rienda suelta a su corazón pecaminoso, ejecutando sus maquinaciones y labrando su camino hacia la condenación eterna ¿Porque a veces los cristianos anhelamos lo que ellos tienen? La respuesta es sencilla: Por la torpeza de olvidar que el cuidado eterno de Dios sobrepasa las bendiciones terrenales. 
 
Fue por esta razón que el salmista, reflexionando sobre esto, dijo: "Tan torpe era yo, que no entendía; Era como una bestia delante de ti. Con todo, yo siempre estuve contigo; Me tomaste de la mano derecha. Me has guiado según tu consejo, Y después me recibirás en gloria" (Salmo 73:22-24).
 
Si usted, como todos, ha sido o es tentado a anhelar lo que otros, sin Cristo, han obtenido en este mundo; busque a Dios en oración y en su Palabra. Que Dios le haga ver que Su biensobre quien se ha rendido a Cristo, es mucho mejor que lo que el mundo ofrece.
 
 

23 de julio de 2026

 
 
NO AFANARSE POR RIQUEZAS
 
Proverbios 23:4 No te afanes por hacerte rico; Sé prudente, y desiste.
 
 
Buscar afanosamente riquezas es muestra de debilidad espiritual; y no dejarse llevar por el afán de este mundo es muestra de madurez en Cristo.
 
La razón que da el proverbista es: "¿Has de poner tus ojos en las riquezas, siendo ningunas? Porque se harán alas como alas de águila, y volarán al cielo" (Proverbios 23:5). No dejarnos llevar por el afán de acumular bienes demuestra que reconocemos su fragilidad y su carácter pasajero.
 
Claro, seguramente muchos dirán que solo se afanan por tener lo que necesitan ellos y sus familias; y muchos también aludirán que solo desean vivir bajo la ansiedad por lo material mientras consiguen lo suficiente como para no afanarse más. Pero la realidad es que el afán de este mundo es envolvente y termina por ahogar la Palabra de Dios sembrada en nuestros corazones; así como enseña la parábola del sembradorcuando la semilla fue ahogada por los espinos (Mateo 13:7, 22).

La gran tragedia de vivir bajo el patrón mundano actual de prosperidad financiera, es que se termina por hacer "infructuosa" la Palabra de Dios en el alma; porque nos hace ver el éxito solo en términos materiales, impidiéndonos ver las riquezas espirituales que Dios produce en aquellos que entregan su vida a Cristo y que son transformados por el Espíritu Santo.
 
Es así como un carácter lleno de amor, gozo, paz, paciencia, benignidad (amabilidad), bondad, fe, mansedumbre y templanza (dominio propio), que es el fruto del Espíritu Santo en la vida del creyente (Gálatas 5:22-23), no es tan admirado como la fama, la fortuna y el poder. Lamentablemente, este criterio humano ha llegado a infiltrarse también dentro de muchas congregaciones cristianas; donde los grandes templos, las grandes fortunas y el gran reconocimiento que da el mundo es exaltado y anhelado aún más que el gran impacto transformador de Dios en el alma.
 
No es que como cristianos se nos mande a no trabajar, o a no ser responsables con el sustento de los nuestros; sino que no debemos dejar que esto nos envuelva hasta el punto de ser como el mundo, donde solo importan los bienes temporales.
 
Trabaje diligentemente y sea responsable; pero ore a Dios para que usted siempre vea este mundo como pasajero y perciba las bendiciones espirituales en Cristo como las verdaderas riquezas eternas.
 
 

22 de julio de 2026

 
 
TESTIMONIO ES MEJOR QUE PATRIMONIO
 
Proverbios 22:1 De más estima es el buen nombre que las muchas riquezas, y la buena fama más que la plata y el oro.
 
 
El testimonio de la vida cristiana, santificada por el Espíritu de Dios, tiene un valor que nunca será igualado por los bienes temporales.
 
Es mejor ser respetado que ser rico, porque el buen nombre es más importante que el oro o la plata” (Proverbios 22:1 PDT). No hay mayor respeto que el que despierta una vida transformada, con pensamientos y sentimientos que mejoran su forma de actuar. Así mismo, no hay transformación más segura y rotunda que la del que por la fe en Cristo ha nacido de nuevo y anda en santificación constante. De esto deducimos que, si el respeto que produce una vida transformada es mejor que la acumulación de bienes, entonces es mejor ser un cristiano fiel que un rico sin Cristo (Proverbios 19:1).
 
Además, según la voluntad de Dios específica para cada persona, la consecuencia práctica de tener un buen testimonio en el Señor será que prosperemos en diferentes áreas de nuestra vida; porque “Riquezas, honra y vida son la remuneración de la humildad y del temor de Jehová” (Proverbios 22:4).
 
Pero esto no quiere decir que si no prosperamos de la misma forma, en la misma área y al mismo ritmo que otros, estamos alejados del Señor; porque a cada uno Dios le ha dado una labor y una vida diferente. No caigamos en el error de creer que solo prospera en este mundo pecaminoso el que realmente se lo merece, ni critiquemos a quienes no parezcan prosperar conforme el mundo pecaminoso lo estipula; pues “El rico y el pobre se encuentran” y “A ambos los hizo Jehová” (Proverbios 22:2); todos valen por ser humanos creados a la imagen de Dios, no por sus bienes.
 
En resumen, busque en Cristo la transformación de su testimonio y aproveche las puertas que se le abren a causa del mismo; pero nunca olvide que la obra misma de Dios en su vida, y Su presencia en usted, es un mayor tesoro que los bienes que pueda llegar a obtener.
 
 

21 de julio de 2026

 
 
MOTIVACIÓN EN DIOS
 
Proverbios 21:2 Todo camino del hombre es recto en su propia opinión; Pero Jehová pesa los corazones.
 
 
Por buena que parezca la actividad que realicemos, solo Dios sabe si nuestra motivación es glorificarlo y bendecir a otros, o si buscamos vanagloriarnos.
 
Este versículo de Proverbios es traducido en la versión Palabra de Dios para Todos (PDT) así: “Cada cual cree que lo que hace está muy bien, pero el Señor es el que juzga las verdaderas intenciones”. ¿Cuáles son las verdaderas intenciones que tenemos cuando hacemos algo? ¿Qué nos motiva a realizarlo? Eso lo conoce perfectamente el Señor.
 
En el Nuevo Testamento se nos enseña: “Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios” (1 Corintios 10:31). “Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él” (Colosenses 3:17). Esto significa que mi motivación para cada actividad, por sencilla que sea, debe ser exhibir el carácter santo y justo de mi Salvador; al cual le debo mi vida y mi salvación eterna.
 
Los creyentes no hacemos las cosas como lo enseña el mundo, para buscar fama, fortuna, comodidad o simple bienestar; no, los creyentes trabajamos, descansamos, estudiamos, hablamos, dormimos y vivimos para exaltar al Señor que nos salvó, y para que Él sea conocido en el mundo.
 
La realidad práctica detrás de todo esto se encuentra en la pregunta: ¿En qué se glorifica a Cristo a través de lo que hago?. Esta pregunta nos hace buscar principios y mandatos bíblicos que guíen nuestra vida; y nos impulsa a orar reverentemente, no confiando en nuestra propia opinión sino en Dios.
 
Recuerde que el Señor “pesa” o conoce las motivaciones de su corazón; por ello pruébese, preguntándose siempre: ¿Esto lo hago para glorificar al Señor, incluso si es algo que me gusta, o solo lo hago para vanagloriarme en mí mismo? ¿Qué diría Jesús?
 
 

20 de julio de 2026

 
 
HERENCIA
 
Proverbios 20:7 Camina en su integridad el justo; Sus hijos son dichosos después de él.
 
 
La rectitud que caracteriza al verdadero creyente en Cristo beneficiará en todas las áreas de su vida a sus descendientes.
 
Muchas son las cosas que un padre y una madre desean darle a sus hijos, y muchas son las que sus hijos desearían que les heredaran en esta vida; pero, el ejemplo constante de una vida integra es lo más valioso que podemos transmitir a nuestros descendientes, si lo saben valorar y aplicar.
 
Claro, para que esto sea aplicable a la vida práctica debe existir en los descendientes la convicción de que la felicidad no consiste en la acumulación de bienes materiales, sino en la capacidad de vivir conforme a la voluntad de Dios.
 
Siempre debo recordar que, si sigo íntegramente a Dios, conforme al Evangelio de Jesucristo, mis hijos serán bendecidos. Gozarán de un trato especial de parte de Dios, así como a Salomón lo bendijo el Señor “por amor a David su Padre” (1 Reyes 11:12). Mis hijos deberían saberse respaldados por mi buena reputación delante de los hombres y ser estimulados a servir en rectitud al Dios de la Biblia, por la fe en Cristo; así como yo lo haría.
 
Si hoy desarrollamos nuestra vida bajo los parámetros bíblicos de rectitud y santidad, nuestros hijos no tendrán que luchar contra la mala fama moral que muchos padres heredan a sus descendientes; por el contrario, serían marcados con el referente de nuestro buen ejemploy muy seguramente serán bien recibidos por aquellos que nos conocieron.
 
¿Qué herencia les daremos a nuestros descendientes?
 
 

19 de julio de 2026

 
 
PERDÓN Y DOMINIO PROPIO
 
Proverbios 19:11 La cordura del hombre detiene su furor, y su honra es pasar por alto la ofensa.
 
 
Sabiendo que Dios nos ha dado el más grande perdón en Cristo, y estimulados por Su amor, podemos pasar por alto las ofensas.
 
La versión “Palabra de Dios para Todos” (PDT) traduce este versículo así: “Al sabio la inteligencia lo hace ser paciente; es admirable ver cómo perdona a los que le han hecho daño. Esto concuerda con la definición de sabiduría espiritual de Santiago 3:17 (RV60), porque “la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía”.
 
El hombre y la mujer de Dios, estando afirmados por la fe en Cristo, poseen una capacidad dada por el Espíritu Santo para tolerar lo intolerable, para ser pacientes en lo que la mayoría pierde la cordura y para perdonar aquello que la mayoría no pasaría por alto.Pero esto no significa que les sea fácil hacerlo; sino que su corazón está tan convencido y saturado del perdón inmerecido de Dios, que cualquier ofensa que se les haga terminará por parecer pequeña, al compararla con lo que Cristo les perdonó en la cruz para darles vida eterna.
 
Es por ello necesario saturarnos del evangelio a través de las Escrituras y de la oración que descansa en la gracia salvadora de Cristo; porque solo así, conforme a la parábola de Mateo 18:23-35, cuando no queramos perdonar al prójimo, percibiremos a Dios diciéndonos: “¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti?” (Mateo 18:33). Solo así seremos capaces de perdonar continuamente, como le dijo Cristo a Pedro: “hasta setenta veces siete” (Mateo 18:22).
 
¿Qué ofensa es tan grande como para poder superar la deuda con Dios que nos fue perdonada por medio de Su Hijo? ¿Qué ofensa es tan grande como para impedirnos detener nuestro furor, si Cristo detuvo la ira de Dios que merecíamos por nuestro pecado?
 
Al final, perdonar es de sabios; porque domina nuestros impulsos de tomar en nuestras manos la justicia que solo le pertenece a Dios y que Él mismo descargó sobre Su Hijo para perdonarnos.
 
 

18 de julio de 2026

 
 
DIOS O LA IMAGINACIÓN
 
Proverbios 18:10-11 Torre fuerte es el nombre de Jehová; a él correrá el justo, y será levantado. Las riquezas del rico son su ciudad fortificada, y como un muro alto en su imaginación.
 
 
Las vidas que ponen su confianza en los recursos materiales usan su imaginación para solventar su esperanza en lo que es temporal, falible, deteriorable y limitado; pero quienes se afirman en Dios, se basan en su relación con el eterno, infalible, incorruptible y todopoderoso Señor de la creación.
 
El proverbista contrasta la “Torre fuerte”, que simboliza a Dios, con la “ciudad fortificada”, que simboliza a las riquezas. Pues Dios, con Su nombre como testimonio de Su existencia, nos fortalece en una relación que nos eleva hasta Élpara santificarnos en Su verdad y guardarnos con Su sabia guía; pero las riquezas, entendidas como la acumulación de bienes terrenales, al poner la esperanza en ellas, nos “ensanchan” en este mundo vanaglorioso, pero están limitadas por su naturaleza corruptible. Por lo cual, la esperanza en las riquezas hace necesario que alimentemos, en nuestra imaginación, la idea de que ellas nunca se acabará; lo cual no es verdad.
 
El hombre de una de las parábolas de Cristo (Lucas 12:16-20) dijo: “Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate”; pero Dios le dijo: “Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será?. Por lo cual, Cristo concluyó: “Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios” (Lucas 12:21). Si ponemos nuestra esperanza en Dios y no en las riquezas, estaremos poniendo nuestra confianza “donde ni la polilla ni el óxido carcomen, ni los ladrones se meten a robar” (Mateo 6:20 NVI).
 
¿Prefiere seguir alimentando su imaginación, al pensar que lo que tiene es permanente, o ser realista y entregarse por completo Dios? ¡Recuerde que Él es el único que permanece para siempre!
 
Rinda su vida al Señor, por medio de la fe en Cristo; y ore para que Él le guíe en esta vida pasajera. Pues “Torre fuerte es el nombre de Jehováa él correrá el justo, y será levantado”.
 
 

17 de julio de 2026

 
 
JUSTICIA DIVINA
 
Proverbios 17:15 El que justifica al impío, y el que condena al justo, Ambos son igualmente abominación a Jehová.
 
Dios aborrece la injusticia; por ello, la imposibilidad de perdonarnos, a quienes pecamos, solo fue vencida por Dios en la cruz, al cargar en Cristo nuestra culpa y darnos Su santidad.
 
El mayor problema de la salvación de un alma no radicaba en la falta de voluntad de Dios para perdonar, sino en Su misma naturaleza justa; la cual le impedía, tanto declarar justo a un culpable, como declarar culpable a alguien justo.
 
Esta naturaleza de Dios es la base de la verdadera justicia en la tierra; porque así se trata a cada persona con equidad, de acuerdo a sus actos. Pero, al mismo tiempo, es la prueba más grande de nuestra imposibilidad de ser perdonados a través de nuestras obras; “Porque cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos” (Santiago 2:10). Lo cual significa que, con un solo pecado cometido, ya somos culpables de violar los mandamientos de Dios y merecemos condenación.
 
Pero este tremendo problema fue resuelto por Dios en Su infinito amor, sabiduría y justicia; y lo solucionó en Cristo, quien pagó lo que nos demandaba la justicia divina y cargó a nuestra cuenta Su santidad. Esto lo hizo Dios “con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús” (Rom.3:26).
 
Todos los proverbios que muestran el aborrecimiento del Señor hacia los actos injustos de quienes menosprecian Su sabiduría y el agrado de Dios para con quienes obran conforme a Su voluntad, además de guiar nuestra conducta, nos muestran que en algún momento y de alguna forma le hemos fallado al Señor y que no merecemos su perdón. Pero Dios, en Su amor, sin violar Su justicia, nos ha perdonado en Cristo. ¡Qué maravilloso Dios!
 
Mire a Cristo no solo como el Perdón de Dios, sino también como la Justicia de Dios. Porque Él es quien pagó por su culpa y quien le imputó la justicia divina, para que ahora usted pueda saberse perdonado y aceptado por el Señor; y para que ahora pueda obrar en justicia, como consecuencia de su salvación y no como requisito para la misma; si es que se ha arrepentido verdaderamente de sus pecados y confiado en Cristo, en el gran Salvador.
 
 

16 de julio de 2026

 
 
PLANES HUMANOS EN LAS MANOS DE DIOS
 
Proverbios 16:1 Del hombre son las disposiciones del corazón; Mas de Jehová es la respuesta de la lengua.
 
 
La capacidad de planificar del ser humano solo es bendecida cuando concuerda con el propósito divino.
 
Todos los caminos del hombre son limpios en su propia opinión; pero Jehová pesa los espíritus” (Proverbios 16:2); por lo cual, conociendo nuestras motivaciones, Dios nos pide: “Encomienda a Jehová tus obras, y tus pensamientos serán afirmados” (Proverbios 16:3). Solo así, en las manos de Dios, sometidos a Sus principios bíblicos y entregando todo para su aprobación en oración, Él mismo depurará nuestros planes para nuestro verdadero bien y para Su gloria.
 
Es tal la bendición de someter los planes a la voluntad de Dios, que se nos asegura que “Cuando los caminos del hombre son agradables a Jehová, aun a sus enemigos hace estar en paz con él” (Proverbios 16:7); pues el Señor desea que nuestro andar sea agradable a Élpero también edificante para los demás, lo cual olvidamos cuando planificamos centrados solo en nuestros pensamientos egoístas.
 
Un viaje, una salida, una carrera universitaria, un matrimonio, o un simple decisión que cotidianamente tomamos en nuestro trabaj; todo debe ser sometido a la voluntad de Dios. Pero, para ello, no se hace necesario que pospongamos todas las actividades de nuestra vida; porque, si son muy sencillas o cotidianas, tomaremos las decisiones bajo los principios bíblicos que contemplamos a diario en nuestro estudio bíblico devocional; y hasta en el mismo momento de decidir podríamos hacer como Nehemías hizo, mientras el rey le preguntaba sobre su plan, podríamos orar allí mismo al Señor (Nehemías 2:4).
 
Pero si nuestras decisiones son trascendentales y han de dar un rumbo diferente a nuestra vida, lo aconsejable es someterlas a un tiempo adicional de oración y estudio bíblico antes de tomarlas. Porque “Hay camino que parece derecho al hombre, pero su fin es camino de muerte” (Proverbios 16:25).
 
Incluya a Dios en sus planes, no como si Él fuera un elemento más de los mismos, sino como el Director de su vida. Porque Cristo no solo vino a salvarnos; sino también a ser Señor de todo lo que somos y de lo que hacemos.
 
 

15 de julio de 2026

 
 
HABLANDO PARA BIEN
 
Proverbios 15:1 La blanda respuesta quita la ira; Mas la palabra áspera hace subir el furor.
 
 
Las palabras sabias de un corazón lleno del amor de Dios siempre servirán de medicina a los demás corazones.
 
El proverbista es constante en el tema de hablar con sabiduría en beneficio propio y de los demás; lo cual debe brotar de un corazón lleno de temor reverente hacia Dios, de un corazón que busca glorificarlo. Ejemplos claros de esto se dan en Proverbios 15:2, 4, 7 y 28, donde se dice: “La lengua de los sabios adornará la sabiduría”, “La lengua apacible es árbol de vida”, “La boca de los sabios esparce sabiduría”, “la palabra a su tiempo, ¡cuán buena es!” y “El corazón del justo piensa para responder”.
 
Ante todas estas afirmaciones, deberíamos preguntarnos: ¿Nuestras palabras son sabias, vivificantes, buenas y bien pensadas?; aún más: ¿Logran nuestras palabras, por la gracia de Dios, cambiar la actitud de los corazones llenos de pecado?. Pues ante nuestras expresiones verbales, llenas de un continuo deseo de glorificar a Dios, las personas deberían sentirse alentadas a dejar la ira, la amargura, el resentimiento y todo pecado que se anida en su corazón; así como Cristo mismo lo ha hecho con nosotros por medio de Su Palabra.
 
Cuando no hablamos para bien, sencillamente es porque no estamos saturados de la Palabra de Dios; porque es imposible estar sumergido intelectual y emocionalmente en la gracia de Dios, por medio del Cristo revelado en la Biblia, y que esto no transforme nuestra actitud y no tienda a transformar la actitud de otros. 
 
¡No son las técnicas de comunicación verbal las que cambian a las personas, sino las palabras salidas de un corazón transformado por la Palabra de Cristo!
 
 

14 de julio de 2026

 
 
VALORANDO A DIOS
 
Proverbios 14:2 El que camina en su rectitud teme a Jehová; Mas el de caminos pervertidos lo menosprecia.
 
 
Valorar a Dios por lo que Él es no solo consiste en creer que Él existe y obra, sino que, además, es andar conforme a Su voluntad, agradándolo a Él antes que a nosotros mismos.
 
Si amamos a Dios y no lo menospreciamos comparándolo con lo que el mundo nos ofrece, edificaremos nuestro hogar (Pr14:1), hablaremos (Pr14:3, 5-8, 25), trabajaremos (Pr14:4, 21, 23) y dominaremos nuestro carácter (Pr14:17, 29-30) según Su voluntad. Nuestra meta debe ser agradar al Dios que nos creó y nos redimió en Cristo.
 
No en vano escribió el proverbista: “El sabio teme y se aparta del mal; Mas el insensato se muestra insolente y confiado” (Proverbios 14:16); y la insolencia de quien no obra bien es primordialmente contra el Creador, contra quien ha dejado en Su Palabra las instrucciones para nuestra vida en forma de mandamientos y principios, y quien envió a su Hijo a cumplir a cabalidad Su voluntad para pagar por nuestra desobediencia, dándonos en él la capacidad de servirle y agradarle.
 
Cristo dijo: “¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo?” (Lc.6:46); porque es ilógico que creamos que Él es el Dueño de nuestra vida, nuestro redentor, y no busquemos agradarle haciendo Su voluntad. ¡O Cristo es nuestro Señor y damos a Dios la dirección de nuestra vida, o simplemente lo honramos de labios y lo menospreciamos al vivir en desobediencia a Su voluntad!
 
¿Realmente Dios es el más valioso para usted? ¿Cristo es su Señor? Si es así, busque agradarle en cada área de su vida conforme se enseña en la Biblia.
 
 

13 de julio de 2026

 
 
COMPAÑÍAS SABIAS
 
Proverbios 13:20 El que anda con sabios, sabio será; Mas el que se junta con necios será quebrantado.
 
 
Aunque lo bueno y lo malo no se transmite automáticamente, el perseverar en compañía de quienes edifican el alma es de sabios.
 
Los proverbios enfatizan la diferencia entre la vida del sabio en Dios y la del necio delante del Señor. En ellos se muestra como el creyente sigue reverentemente, y de todo corazón, los preceptos y principios divinos; mientras que el necio prefiere dirigir su vida según los parámetros del mundo y de su propia naturaleza pecaminosa.
 
Es así como se puede interpretar el “andar con sabios” como rodearse permanentemente de creyentes en Cristo, con el fin de ser edificado espiritualmente por ellos. De tal forma que, sin desconectarse totalmente de la gente, el sabio enfatizará su amistad con cristianos genuinos y enfocará su relación con los demás en darles testimonio de Cristo con su vida, porque es lo que necesitan los más rebeldes a la voluntad de Dios.
 
Cristo oró por sus discípulos diciendo: “No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal” (Juan 17:15); pues mientras estemos en este mundo, por más sujetos a la voluntad de Dios que estemos, tendremos que convivir con personas que no se someten al Señor, y que directa o indirectamente van a querer sumergirnos en el “mal” que el mundo presenta tan agradable, violando los mandamientos del Señor.
 
Entonces, el objetivo de los cristianos debe ser fortalecernos mutuamente en Dios, sin dejar de relacionarnos con todo tipo de personas, viviendo como “sal de la tierra” y “luz del mundo” (Mateo 5:13-16). 
 
 

12 de julio de 2026

 
 
TRATO AMOROSO
 
Proverbios 12:10,18 El justo cuida de la vida de su bestia; Mas el corazón de los impíos es cruelHay hombres cuyas palabras son como golpes de espada; Mas la lengua de los sabios es medicina.
 
 
El amor recibido de Dios en Cristo capacita al creyente para tratar con amor a personas y a animales, sin llegar a idolatrar la creación.
 
Hoy en día se da mucho impulso al buen trato entre personas, y al de las personas hacia los animales; pero, lamentablemente, este trato lo basan en una visión panteísta y/o humanista que no concuerda con la visión bíblica del amor, la justicia y la sabiduría divina.
 
Según Dios, si hay injusticia en el maltrato animal y en los conflictos interpersonales; pero porque demuestran la falta de aquella sabiduría que se basa en el amor de Dios por sobre todo. No es que el Señor considere igual a hombres y animales, pues de hecho la Biblia pone al hombre como administrador de la creación; ni tampoco es que Dios considere injusto que los seres humanos sufran en sus relaciones las consecuencias de su pecado; sino que quiere que entendamos que solo en Él podemos alcanzar verdadera paz y justicia.
 
La clave para poder amar y tratar correctamente a los demás está en amar primeramente a Dios con todo nuestro ser (Mateo 22:37); y, del mismo modo, el secreto para amar y tratar correctamente a los animales está en valorarlos como parte de la creación que Dios ha puesto en nuestras manos; y no en verlos como iguales a nosotros, lo cual no es correcto.
 
Seamos sabios, debemos preferir el amor de Dios al de los hombres; porque solo así recibiremos de Él la capacidad para tratar con los seres humanos llenos de pecado y para cuidar de Su creación, reflejando así lo que el mismo Señor hace misericordiosamente todos los días con nosotros.
 
 

11 de julio de 2026

 
 
DIOS Y LA JUSTICIA
 
Proverbios 11:1, 31 El peso falso es abominación a Jehová; Mas la pesa cabal le agradaCiertamente el justo será recompensado en la tierra; ¡Cuánto más el impío y el pecador!
 
 
Siendo un Dios perfecto en santidad y justicia, el Señor se deleita en quienes tratan justamente a los demás, y los recompensa.
 
Los proverbios del capítulo 11 van dirigidos a resaltar la diferencia entre quienes tratan con justicia a su prójimo y quienes no lo hacen. El primer versículo resulta muy ilustrativo sobre el aspecto práctico de la justicia; porque enseña que medir de forma correcta el peso de algo, que se está negociando, muestra la integridad de la persona; pero que arreglar el mecanismo para medir el peso, de tal forma que se pueda cobrar más por un peso menor del que se ofrece, es injusto y abominable ante Dios.
 
Unos cuantos gramos de peso que no se reconozcan son suficientes para desagradar al Señor, y no se necesita que sean toneladas para que Él lo vea y lo censure. La tendencia del corazón pecaminoso es minimizar la faltase piensa que robar poco no es tan malo como atracar violentamente por mucho; que decir una pequeña mentira, por una buena causa, no es tan malo como elaborar una gran calumnia en contra de alguien; o que si se le es infiel al cónyuge una sola vez, sin que lo sepa, no es tan malo como si se le abandona para vivir con otra pareja. Es así, entonces, como se ignora que desde las más pequeñas injusticias se forjan los más grandes pecadores; y que a todos los juzgará el Señor.
 
La justicia del Señor es su correcta retribución a nuestros actos. Esto es lo que Dios aclaró a Caín, antes de que matara a su hermano; pues cuando Caín solamente estaba enojado, Dios le dijo: “Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido? y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta; con todo esto, a ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él” (Génesis 4:7).
 
Para que el pecado ya no nos domine debemos vivir rendidos a Cristo; pues Él no solo pagó el castigo por nuestros pecados, sino que también murió para liberarnos del dominio del mismo. De tal forma que, si Jesús es su Señor y su relación diaria con Él en oración y meditación bíblica es verdadera, usted podrá identificar cada pequeña “pesa falsa” en su vida; y tendrá el valor de arreglarla, agrando así a Dios.
 
Recuerde, el trato justo hacia los demás agrada a Dios. 
 
 

10 de julio de 2026

 
 
ESTILOS DE VIDA OPUESTOS
 
Proverbios 10:12,27 El odio despierta rencillas; Pero el amor cubrirá todas las faltas. El temor de Jehová aumentará los días; Mas los años de los impíos serán acortados.
 
 
Vivir honrando a Dios, por el amor con que nos perdonó en Cristo, es lo opuesto a dejarnos llevar por el conflicto de no sabernos perdonados y de estar en enemistad con Dios.
 
Esta es la forma como la mayoría de los Proverbios, que constan de un solo versículo, se presentan en esta sección del libro atribuida a Salomón; muestran una dicotomía entre dos extremos del pensamiento, entre dos conductas diferentes, o entre dos estilos de vida distintos. Un estilo de vida es guiado por el deseo de honrar a Dios, al mismo Dios que pudiendo dejarnos bajo condenación decidió enviar a su Hijo Jesucristo para salvarnos; y el otro estilo de vida es el de aquel que no reconoce realmente a Dios con reverencia y no disfruta de Su perdón, cosechando las consecuencias de esta actitud en su vida.
 
El odio y el amor son más que dos formas diferentes de sentir; en la Biblia son dos formas diferentes de concebir la vida y de afrontar las circunstancia. Es por ello que se ponen en oposición: El odio puede dominar al corazón que no se sabe perdonado y reconciliado con Dios por la obra de Cristo; pero el amor debería fluir constantemente del alma de quien ha sido transformado y convencido por el Espíritu Santo con el amor, perdón y reconciliación que Dios nos dio en Cristo. ¿Cuál de estas dos formas de vivir caracteriza su vida?
 
Busque el perdón de Dios en Cristo; para que sus días sean aumentados en bendición y pueda vivir bajo el amor que nos capacita para perdonar, y así pueda cubrir las faltas de los demás. Esto le permitirá librarse de la amargura y de los conflictos del estilo de vida pecaminoso que el mundo y nuestra carnalidad nos ofrecen.
 
 

09 de julio de 2026

 
 
LA SABIDURÍA DIVINA ATRAE AL JUSTO
 
Proverbios 9:9-10 Da al sabio, y será más sabio; Enseña al justo, y aumentará su saberEl temor de Jehová es el principio de la sabiduría, Y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia.
 
 
Así como el pecado atrae fuertemente al impío, la sabiduría de Dios, que enseña a vivir en santidad, cautiva y le aprovecha al cristiano verdadero.
 
El capítulo nueve de Proverbios comienza y termina con un llamado. Al principio llama la sabiduría divina; y en ella está Dios mismo llamándonos a andar en Su santidad y justicia. Al final termina llamándonos una persona “insensata” a pecar, bajo el argumento que “las aguas hurtadas son dulces, y el pan comido en oculto es sabroso” (Proverbios 9:17).
 
Ni en el libro de Proverbios, ni en la Biblia entera, se niega el hecho de que el pecado es atractivo al ser humano; y esto es así porque, después que Adán y Eva pecaron, todos heredamos una naturaleza pecaminosa que nos impulsa a buscar lo prohibido por el Señor, lo que es pecado (Romanos 5:12). Pero, a su vez, a los cristianos genuinos, por mera gracia divina, se les ha transformado, se les ha dado una nueva naturaleza que es santa y que se deleita en Dios; por lo cual se sienten atraídos por la justicia y la santidad.
 
Identifique si en su vida, simultáneamente con la fe en Cristo, se ha desarrollado una pasión por conocer la voluntad de Dios y practicarla. Verifique si le es más agradable vivir bajo la sabiduría divina en santidad, que bajo la del mundo en pecado. Y recuerde que esto no significa que usted, como cristiano, no pueda seguir siendo tentadosino que ya la tentación no lo puede dominar definitivamente, porque le atrae mucho más Dios y Su santidad.
 
Si esto describe su vida, no se quede sin aprovecharlo, escudriñe más las Escrituras y ore más para crecer en santidad, poniendo en práctica lo que el Señor le enseña. Pero, si no es así, vaya de rodillas ante Dios pidiendo por la obra regeneradora de su Espíritu, a través de la fe en Cristo; y Él responderá conforme a Su voluntad. 
 
 

08 de julio de 2026

 
 
VALOR DE LA SABIDURÍA
 
Proverbios 8:11 Porque mejor es la sabiduría que las piedras preciosas; y todo cuanto se puede desear, no es de compararse con ella.
 
 
Como un atributo dado por Dios al creyente, la sabiduría es el mayor tesoro. Pero esta misma Sabiduría, que existía antes de la creación y que estaba con Dios, también podría simbolizar a Cristo antes de su encarnación.
 
El capítulo ocho de Proverbios fue diseñado para que la “Sabiduría” exhorte y anime al ser humano a seguirla como lo más grande que él puede encontrar. Pero, para ello, debemos reconocer que este capítulo fue redactado bajo la figura literaria llamada “personificación”; la cual consiste en atribuir características humanas, como el hablar, a cosas inanimadas o a conceptos abstractos, como la sabiduría.
 
Y debido a que en algunos versículos de Proverbios 8, en los que se habla de la creación, parecería que la sabiduría tomara el lugar de Dios; y a que en Lucas 11:49 la Reina Valera de 1960 traduce: “la sabiduría de Dios también dijo”, así como en el primer capítulo del Evangelio de Juan se usa la expresión abstracta “el verbo” como manera de referirse a Cristo antes de su encarnación; muchos dicen que en el capítulo 8 de Proverbios está hablando Cristo, ya que Él es la Sabiduría.
 
Esto no es del todo claro y coherente con el sentido poético del libro, con el que más bien se quiere exaltar a la sabiduría de Dios, al temerle y servirle reverentemente al Señor (Proverbios 8:13), como lo que realmente prospera al ser humano; pero tampoco debemos desechar la realidad bíblica de que Cristo es “poder de Dios, y sabiduría de Dios” (1 Corintios 1:24), porque Él “nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención” (1 Corintios 1:30). Por lo cual, estar en Cristo es acceder a la sabiduría divina; y buscar la sabiduría divina, que prospera el alma, es buscar a Cristo.
 
Al final debemos reconocer que la sabiduría divina, que incluso nos permite prosperar en esta tierra, no es de este mundo, sino que viene de Dios; y por ello apunta a un bien más grande que el temporal, a la vida eterna con Dios.
 
Entonces, lea la Biblia y ore a Dios para que conozca Su forma de pensar, Su sabiduría; pero reconociendo que esta se encarnó en Cristo, a quien debemos rendir nuestra vida, teniendo la relación con Él como nuestro mayor tesoro.
 
 

07 de julio de 2026

 
 
EL SABIO HUYE DEL PECADO
 
Proverbios 7:4-5 Dí a la sabiduría: Tú eres mi hermana, y a la inteligencia llama parienta; para que te guarden de la mujer ajena, y de la extraña que ablanda sus palabras.
 
 
El atractivo de la persona adúltera, como el de cualquier tentación, solo se puede evitar llenando la mente de la sabiduría espiritual de Dios.
 
Cualquier tentación nos pueda doblegar si nos toma desprevenidos, desarmados espiritualmente y débiles en la fe. Pero, al llenar nuestra mente de la Palabra de Dios, con argumentos basados en los principios divinos y previamente grabados por el Espíritu de Dios en nuestro ser por medio de una vida de oración en Cristo, muy difícilmente seremos abatidos por la tentación; porque nuestra confianza está en Dios y no en nosotros mismos.
 
Lo difícil de la tentación del adulterio es que viene a través de una persona y no es como muchas otras tentaciones que lidiamos en la soledad de nuestra intimidad. Y si el caso es como se describe en este capítulo siete de proverbios, en que la mujer adúltera escoge a propósito una persona ingenua como su objetivo, saliéndole al encuentro con atavíos y actitudes sensuales, y usando palabras astutamente insinuantes, muy probablemente el individuo terminará siendo llevado a pecar, como “va el buey al degolladero, y como el necio a las prisiones para ser castigado; o “como el ave que se apresura a la red, y no sabe que es contra su vida, hasta que la saeta traspasa su corazón” (Proverbios 7:22-23).
 
La clave de la fragilidad para caer en tentación está en el permanecer ingenuos o ignorantes de los orígenes, mecanismos y consecuencias del pecado. Pero el cristiano que llena su corazón con lo que la Palabra de Dios enseña sobre este tema y ora continuamente al Señor para no caer en pecado, identificará la tentación, la abominará por querer separarlo de Dios y de Sus bendiciones, y la sabrá evitar con sabiduría, así venga por medio de la persona más astuta y tentadora.
 
Recuerde ser sabio en Cristo para huir de la fornicación y de todo tipo de pecado “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?” (1 Corintios 6:18-19).
 
 

06 de julio de 2026

 
 
PENSAR ANTES DE COMPROMETERSE
 
Proverbios 6:1-2 Hijo mío, si salieres fiador por tu amigo, Si has empeñado tu palabra a un extraño, te has enlazado con las palabras de tu boca, Y has quedado preso en los dichos de tus labios.
 
 
Pensemos antes de hablar; no porque nuestras palabras tengan un poder especial, sino porque nos comprometen ante Dios y ante los demás.
 
En la Nueva Versión Internacional se le da como título al pasaje bíblico de Proverbios 6:1-12: “Advertencia contra la insensatez”; y, a partir del versículo 20, a este capítulo, al igual que en la Reina Valera del Sesenta (RV60), se le titula: “Advertencia contra el adulterio”. El común denominador del capítulo concuerda con el de todo el libro: Advertir sobre la insensatez de la vida y conducirnos a una vida sabia, bajo la voluntad de Dios.
 
Una de las actitudes sabias, que se nos impulsa a alimentar, es el pensar antes de comprometernosespecíficamente al hacerlo para quedar como responsables de otra u otras personas; ya que al hablar quedamos “presos” por nuestros dichos, si lo hicimos neciamente. 
 
El proverbista le pide, a quien queda preso por lo que ha dicho insensatamente, que se libere rápidamente, “como gacela de la mano del cazador, y como ave de la mano del que arma lazos” (Proverbios 6:5); y le recomienda que lo haga por medio del ruego humilde ante quien se ha comprometido, quedando a merced de su decisión, pero procurándolo con gran vehemencia (Proverbios 6:3-4). Y ante posibles excusas para no hacerlo, exhorta a no ser perezoso; ilustrando la vida disciplinada con la conducta organizada y diligente de la Hormiga, que no tiene “capitán, ni gobernador, ni señor” (Proverbios 6:7), y aun así trabaja.
 
Entonces, las palabras no tienen un poder mágico que nos trae dificultades, como muchos metafísicos y falsos “hombres de fe” nos quieren enseñar con los primeros versículos del capítulo tres de Proverbiossino que nuestro hablar puede llegar a comprometernos por hacerlo a la ligera. Por lo cual debemos solucionar el asunto rápidamente, cuando percibimos que nos comprometimos en algo que nos puede causar problemas; porque tanto el hablar sin pensar, como la pereza para actuar, son enemigos de nuestro bienestar y nos deja como malos administradores de lo que Dios nos ha dado.
 
Sea sensato, piense para hablar y hable para cumplir; porque solo así dará gloria a Dios, quien le ha dado la vida, el tiempo y los recursos para glorificarlo a Él. Recuerde que el Señor siempre es fiel en cumplir Sus promesas en Cristo, y espera que usted le glorifique.
 
 

05 de julio de 2026

 
 
LA LÓGICA DE LA FIDELIDAD
 
Proverbios 5:18-21 Sea bendito tu manantial, Y alégrate con la mujer de tu juventud, como cierva amada y graciosa gacela. Sus caricias te satisfagan en todo tiempo, y en su amor recréate siempre¿Y por qué, hijo mío, andarás ciego con la mujer ajena, Y abrazarás el seno de la extraña? Porque los caminos del hombre están ante los ojos de Jehová, Y él considera todas sus veredas.
 
 
Si Dios nos ha bendecido con un matrimonio resulta ilógico ser infiel, desafiando a Dios, afectando a la pareja y perjudicándonos la vida.
 
En su clamor para que se busque la sabiduría, el autor de proverbios toca el tema de la infidelidad. Lo primero que hace es describir la atracción que ejerce la persona que incita al adulterio, mostrando las consecuencias de dicho acto: “Porque los labios de la mujer extraña destilan miel, y su paladar es más blando que el aceiteMas su fin es amargo como el ajenjo, Agudo como espada de dos filosSus pies descienden a la muerte; Sus pasos conducen al Seol” (Proverbios 5:3-5).
 
Lo que el proverbista pretende es poner al tanto de la atracción del pecado al que vive ingenuamente; pero, a su vez, busca dar conocer la consecuencia terrible de caer en dicho pecado. 
 
Tener relaciones con una pareja ajena afecta nuestra propia pareja; pues así nuestra pareja no se entere, estaremos dedicando tiempo, afecto y recursos en alguien que no nos pertenece realmente, dejando de brindar esto a quien nos acompaña, soporta y ayuda desde tiempo atrás. Y, además, estaremos brindando nuestra vida a quien seguramente vive o terminará viviendo conyugalmente con otra persona; por ello el proverbista escribe: “¿Se derramarán tus fuentes por las calles, y tus corrientes de aguas por las plazas? Sean para ti solo, y no para los extraños contigoSea bendito tu manantial, y alégrate con la mujer de tu juventud” (Proverbios 5:16-18).
 
Si creemos que Dios conoce cada aspecto interno y externo de nuestra vida, permitiendo que recibamos las consecuencias de nuestros actos ¿Para que recurrir a una persona ajena, ignorando y menospreciando el amor, las caricias, las atenciones y dedicación de la nuestra? ¿Para qué buscar sufrir y hacer sufrir a quien nos ama?
 
Dé gracias a Dios por su pareja, disfrútela y sírvale fielmente. Esa es la voluntad de Dios; y de ello depende su felicidad. Y si aún no tiene pareja, búsquela conforme el Señor le guía en su Palabra: Soltera, virtuosa y con la misma convicción de fidelidad que Dios da a quien verdaderamente es discípulo de Cristo.
 
 

04 de julio de 2026

 
 
INSTRUCCIÓN AL CORAZÓN
 
Proverbios 4:3-4 Porque yo también fui hijo de mi padre, Delicado y único delante de mi madreY él me enseñaba, y me decía: Retenga tu corazón mis razones, Guarda mis mandamientos, y vivirás.
 
 
Los principios divinos deben ser enseñados de forma paternal, llenando el corazón con ellos antes de querer que se practiquen.
 
El autor de Proverbios no solo quería lograr un cambio de conducta en sus lectores; sino que deseaba un cambio de corazón que transformara sus vidas conforme la voluntad de Dios. Es por ello que escribió: “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida” (Proverbios 4:23).
 
Esta era la razón de su llamado a adquirir sabiduría divina; porque sabía que solo un corazón lleno de principios bíblicos dados por Dios puede realmente transformar la vida. Pero, además, aunque la transformación esencial del corazón del creyente es obrada inmediatamente por el nuevo nacimiento que le da el Espíritu Santo (Ezequiel 36:26-27; Juan 3:3-8), solo se lleva a la práctica a través de un proceso gradual de maduración; por ello el autor de Proverbios escribió: “Más la senda de los justos es como la luz de la aurora, que va en aumento hasta que el día es perfecto” (Proverbios 4:18).
 
Todo consejo que usted dé y reciba debería estar enfocado en alimentar el corazón con razones bíblicas para un nuevo estilo de vida, dejando al descubierto la pecaminosidad dealma y haciendo brillar la santidad divina como el tesoro más preciado.
 
Si el corazón está genuinamente restaurado por el Espíritu Santo, por medio de la fe en Cristo, será sensible a los principios divinos que en él se siembren y dará frutos cada vez más grandes de transformación en la forma de vivir. 
 
¡Recuerde proteger a toda costa su corazón con la Palabra de Dios!
 
 

03 de julio de 2026

 
 
CONFIANZA EN DIOS
 
Proverbios 3:5-8 Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudenciaReconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas. No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal; Porque será medicina a tu cuerpo, y refrigerio para tus huesos.
 
 
La confianza plena en Dios permite reconocer y diferenciar Su voluntad, percibiendo Su obra en cada aspecto de la vida.
 
En este capítulo de Proverbios se afirma que la confianza en Dios es el eje central de la sabiduría para vivir. Proverbios 3:6 es traducido así en la versión Palabra de Dios para Todos: “Ten en cuenta a Dios en todo lo que hagas, y él te ayudará a vivir rectamente”. Esto indica que no hay nadie que pueda ser verdaderamente sabio sin la ayuda de Dios.
 
Nuestra gran dificultad no radica en que no queramos confiar en Dios, sino en que no lo hacemos plenamente; pensamos en dejar solo “las cosas difíciles” para consultarlas con Él en oración y en meditación de Su Palabra, y normalmente dejamos las demás a nuestra propia opinión; pero eso es un gran error.
 
El autor de proverbios nos invita, por inspiración del Espíritu Santo, a confiar en la orientación de Dios como en la de un Padre que incluso debe castigarnos cuando no obramos correctamente (Proverbios 3:11-12); y lo hace porque sabe que tendemos a actuar de forma independiente, auto-exaltándonos y terminando por perjudicarnos a nosotros mismos.
 
Desde los asuntos más espirituales y trascendentales, hasta los más materiales y pasajeros en nuestra vida, todo debemos hacerlo conducidos por el Señor; si es que queremos ver Su favor sobre nosotros a plenitud.
 
Por ello ore y medite en la Palabra de Dios cada día; para que al momento de tomar decisiones cotidianas, lo haga bajo la sabiduría de Dios y no bajo su propia opinión. De ser necesario y posible, posponga sus decisiones hasta cuando las haya consultado debidamente con el Señor; “Porque será medicina a tu cuerpo, y refrigerio para tus huesos
 
 

02 de julio de 2026

 
 
LA RAZÓN BUSCA A DIOS
 
Proverbios 2:3-5 Si clamares a la inteligencia, a la prudencia dieres tu voz; si como a la plata la buscares, la escudriñares como a tesoros, entonces entenderás el temor de Jehová, hallarás el conocimiento de Dios.
 
 
Aunque la mera razón no alcanza para confiar plenamente en Dios, el ejercitarla correctamente conduce a reverenciar al Señor.
 
Quien busca o “clama” a la inteligencia y a la prudencia termina por temer y conocer a Dios, “Porque Jehová da la sabiduría, y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia” (Proverbios 2:6). El autor de Proverbios, inspirado por el Espíritu Santo, reconoce que Dios es la fuente final y real de la capacidad intelectual; y que el poner en práctica esta capacidad, conforme ha sido diseñada por Dios, nos debe llevar al Creador.
 
Además, este clamor a la inteligencia viene de alguien que, como Salomón, el autor de Proverbios, invita a recibir sus palabras llenas de temor reverente a Dios (Proverbios 2:1) de tal forma que la sabiduría e inteligencia que se busque adquirir sea una que nos ayude a vivir rectamente, librándonos de la perversidad y dándonos un buen juicio; este tipo de inteligencia, al ser buscada con fervor, debería llevarnos al Señor.
 
El ejemplo práctico que se pone al final de este capítulo de Proverbios es el de huir inteligentemente de la mujer ajena, o como lo indica el mandamiento divino: “no cometer adulterio” (Éxodo 20:14); ya que esto es expuesto como ilógico, imprudente y falto de cordura y justicia, porque la mujer “abandona al compañero de su juventud, y se olvida del pacto de su Dios” (Proverbios 2:17).
 
Las personas de fe no anulan su capacidad intelectual, sino que la agudizanpara emplearla, conforme ha sido diseñada por Dios, en conocerlo más a Él y en entender Su voluntad para con el creyente en Cristo.
 
¡Ejercite su inteligencia espiritual y busque conocer plenamente la voluntad de Dios en su diario vivir!
 
 

01 de julio de 2026

 
 
SABIDURÍA DEL CREYENTE
 
Proverbios 1:7 El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza
 
 
La sabiduría del creyente brota de su deseo de agradar a Dios en cada aspecto práctico de su vida; hacer lo contraries insensatez.
 
El inicio del libro de Proverbios no esta lleno de dichos cortos e independientes de contenido práctico, como en los demás capítulos; por el contrario, en el inicio el autor se enfoca en dejar claro que todo el libro tiene una unidad de propósito: Beneficiar a jóvenes e inexpertos con una capacidad práctica para obrar conforme a la voluntad de Dios, ratificando lo que los sabios y prudentes hombres de Dios conocían y practicaban.
 
Este primer capítulo deja ver el sentido paternal con que Salomón escribe, al repetir varias veces la expresión “hijo mío”; y también al impulsar el respeto y la obediencia al consejo de los padres. Y todo esto lo hace poniendo en alto la sabiduría, enfocándola como la capacidad para liberarse de una conducta inmoral y pecaminosa.
 
Pero, al ver las implicaciones morales y prácticas de Proverbios, se puede caer en el error de desconocer que este es un libro espiritualmente inspirado y cimentado en la gloria de Dios; por lo cual, desde el inicio, el autor aclara la fuente de su sabiduría, invitándonos a beber también de ella, al escribir: “El principio de la sabiduría es el temor de Jehová”.
 
No piense que el Señor desea que usted simplemente “obre el bien sin mirar a quien”, como si estuviera obrando a favor de una mera fuerza universal que retribuye lo bueno que usted hagaNo, Dios desea que usted le conozca a través de Cristo, le ame por sobre todas las cosas y le sirva fervientemente; para que usted sea un testimonide la santa sabiduría de Dios en esta tierra, al vivir conforme a la voluntad del Señor.
 
Recuerde que toda acción que parezca sabia, pero sin Dios como fundamento y fin, es insensatez delante de Él. Pero la acción que fluye de la sabiduría espiritual del cristiano, al aplicar los principios bíblicos, sube como incienso de olor grato delante del Señor.



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