Herederos de Dios y Coherederos con Cristo (Romanos 8:16-17)
HEREDEROS DE DIOS EN CRISTO
"El Espíritu mismo da testimonio a nuestro
espíritu, de que somos hijos de Dios.
Y si hijos, también herederos; herederos de
Dios y coherederos con Cristo" (Ro.8:16-17)
SOBREABUNDANTE GRACIA EN CRISTO
"en quien tenemos redención por su sangre,
el perdón de pecados según las riquezas de
su gracia, que hizo sobreabundar para con
nosotros en toda sabiduría e inteligencia" (Ef.1:7-8)
QUE LA GRACIA REINE Y NO EL PECADO
"la ley se introdujo para que el pecado
abundase; mas cuando el pecado
abundó, sobreabundó la gracia; para que...
la gracia reine ...mediante Jesucristo" (Rom.5:20-21)

 


28 de agosto de 2026


DIOS ES REFUGIO DE QUIEN LE REVERENCIA
 
Isaías 8:12-14 No llaméis conspiración a todas las cosas que este pueblo llama conspiración; ni temáis lo que ellos temen, ni tengáis miedo. A Jehová de los ejércitos, a él santificad; sea él vuestro temor, y él sea vuestro miedo. Entonces él será por santuario
 
 
No basta con decir que Dios nos protege; pues, para tenerlo como refugio, hay que reverenciarlo. Hay que obedecerle a Él, antes que a lo que el mundo nos dice.
 
Ante las amenazas de los pueblos vecinos, Dios le prometió al pueblo de Judá que detendría a sus adversarios por medio del imperio Asirio. Pero, al final, el mismo Judá terminaría afectado, al rechazar la ayuda exclusiva del Señor; porque Dios no les sería más por “santuario” protector, sino que le sería “a las dos casas de Israel, por piedra para tropezar, y por tropezadero para caer, y por lazo y por red al morador de Jerusalén” (Isaías 8:14).
 
La clave de la protección divina no está en presumirse como protegido por Dios, sino en vivir bajo Su dirección y no bajo el criterio de moda en el mundo. Lo narrado en este capítulo nos sirve de ejemplo de cómo podemos olvidarnos de esto; pues vemos como Dios le estaba enviando Su palabra a la “casa de Jacob” a través de su profeta Isaías, le estaba dando señal de advertencia a través de la vida de los hijos del profeta y aun así algunos propusieron que consultaran a encantadores y adivinos (Isaías 8:17-19).
 
A aquellos que le propusieron al pueblo que consultara a adivinos, Dios les mandó a responder: “¡A la ley y al testimonio!” (Isaías 8:20); porque el Señor desea que nos refugiemos en Su palabra, en lo que Él nos ha revelado, en Su verdad eterna.
 
Hoy, más que nunca, busque refugio en la Palabra de Dios para que sea protegido por el Dios de la Biblia; el cual solo protege verdaderamente a quien le busca en Cristo y a quien vive buscando Su voluntad en la Escritura, antes que en la gente que lo rodea.
 
 

27 de agosto de 2026

 
 
SEÑAL DE DIOS
 
Isaías 7:14 Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel.
 
 
La señal milagrosa de la concepción virginal salió de la mente de Dios como la forma en que habitaría en medio de nosotros.
 
En la situación histórica descrita en el libro de Isaías, ante la amenaza de la invasión de países enemigos, Dios habló palabras de aliento al rey de Judá y le pidió que le solicitara una señal; pero este se rehusó, diciendo “No pediré, y no tentaré a Jehová” (Isaías 7:10-12). Ante esto, Dios mismo se propuso dar la señal de la concepción de “Emanuel”, que significa “Dios con nosotros”.
 
En esas circunstancias Dios reveló: “antes que el niño sepa desechar lo malo y escoger lo bueno, la tierra de los dos reyes que tú temes será abandonada” (Isaías 7:16). Por lo cual es lógico, como muchos suponen, pensar que el niño fue concebido por una mujer “doncella” y no una “virgen”; y que esa mujer sería la profetisa descrita en Isaías 8:3-4. Pues así se cumpliría la profecía en el tiempo que Dios estipuló.
 
Pero, siendo una señal profética que viene del corazón de Dios, esta fue llevada por el mismo Señor a una dimensión mayor, al usarse profetizar el nacimiento virginal de Su Hijo, nuestro “Emanuel” (Mateo 1:22-23). Así fue como el ángel le reveló a José el nacimiento de Jesús, nuestro Salvador, mientras dormía: Como el cumplimiento de “lo dicho por el Señor por medio del profeta”.
 
Cristo si nació de una mujer virgen; pues era necesario que fuese concebido directamente por Dios en un vientre virginal, para no tener contacto con la naturaleza pecaminosa de la humanidad. Fue así como “aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros” (Juan 1:14); y, siendo Dios, se hizo ser humano como nosotros, pero sin pecado (Hebreos 4:15).
 
Todo esto por salvarnos a quienes no lo merecíamos ¡Qué gran misericordia la del Señor! Medite en ella y muy seguramente, por la obra del Espíritu de Dios, dejará de necesitar confirmaciones temporales del amor y del cuidado de Dios; pues la señal más grande y permanente de Su amor es que envió a Su hijo a vivir en medio de nosotros y a morir por nuestros pecados ¡A él sea la gloria!
 
 

26 de agosto de 2026

 
 
ENCUENTRO CON LA SANTIDAD DIVINA
 
Isaías 6:5 Entonces dije: ¡Ay de mí! que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos.
 
 
El que Dios se nos revele, cuan santo es Él, nos debe llevar a aborrecer nuestro pecado; para que seamos limpiados y capacitados en Cristo.
 
Este capítulo seis de Isaías, se describe como Dios le salió al encuentro a este hombre a través de una maravillosa visión de Su gloria en el templo. Se muestra la reacción del profeta, como suele pasar en la Biblia y como debería pasar con quien realmente percibe la santidad de Dios: Isaías fue quebrantado por su pecado y por el pecado de su pueblo.
 
Lo maravilloso de todo esto es que a pesar de que Dios lo llamara para revelar Su castigo al pueblo de Israel, el Señor trató directamente con el pecado en la vida de Isaías, lo purificó, quitando su culpa y limpiándolo de su pecado (Isaías 6:7). 
 
Esto es lo mismo que debe acontecer con cada persona que se encuentra con la perfección divina de Dios en Cristo: Por obra del Espíritu Santo, debe experimentar completa rendición en adoración permanente, en profundo quebrantamiento por el pecado y en absoluta certeza de haber sido limpiado por la obra redentora de Cristo ¡Esto es salvación!
 
¿Es esa su experiencia al percibir la santidad de Dios revelada en las Escrituras? ¿O simplemente se conforma con repetir “Santo, Santo, Santo” (Isaías 6:3) porque otros lo dicen o lo cantan? Recuerde que esto no solo sucede en el momento de la conversión, sino que esta es la experiencia continua en la vida de una persona que ha sido llamada a ser adoradora “en espíritu y en verdad” (Juan 4:24).
 
Ore hoy por una experiencia bíblica, verdadera, profunda y continua de encuentro con la santidad de Dios en Cristo.
 
 

25 de agosto de 2026

 
 
¡AY DE QUIEN SE REBELA CONTRA DIOS!
 
Isaías 5:20 ¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!
 
 
Las consecuencias de ir en contra de lo establecido por Dios son ineludibles, ahora y en la eternidad.
 
Isaías proclama, por inspiración divina, un lamento por lo que han de sufrir los orgullosos, los que tienen adicciones y los corruptos (Isaías 5:21-23). Porque es lamentable que no solo practiquen el pecado; sino que, además, lo arrastren con engaños a otras vidas mencionando a Dios, así como se arrastra una carreta (Isaías 5:18-19).
 
Es cierto que cada hombre y mujer, por su naturaleza pecaminosa, tiende a ser egocéntrico y a querer tener siempre la razón. Pero si se está expuesto a lo que Dios dice en Su Palabra y se vive en un ambiente espiritual que continuamente nos invita a someternos a Dios; y, aun así, deliberadamente se hace todo lo contrario de lo que el Señor demanda; las consecuencias vendrán ineludiblemente.
 
Es por ello “que el día del Señor vendrá así como ladrón en la nocheque cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán” (1 Tesalonicenses 5:2-3). Todo esto porque se dejó de llamar bueno a lo que el Señor le llama bueno y se le atribuyó ese título a lo que Dios revela como malo; solo para poder calmar la conciencia mientras se peca en este mundo.
 
Si usted es creyente en Cristo, por la guía del Espíritu Santo a través de la oración y del estudio de la Biblia, no andará en tinieblas. Pero no olvide que Dios nos exhorta a que “no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios” (1 Tesalonicenses 5:6); para no dejarnos llevar por el mundo en su loca carrera por llamar bueno a lo que Dios condena como pecado.
 
Y si usted no se arrepentido de sus pecados y no ha entregado su vida a Cristo, debe hacerlo ahora. Deje de excusarse bajo el criterio pecaminoso del mundo, líbrese de muchas consecuencias terribles del pecado en esta vida y de la condenación eterna.
 
 

24 de agosto de 2026

 
 
RETOÑAR LUEGO DE LA PRUEBA
 
Isaías 4:2 En aquel tiempo el renuevo de Jehová será para hermosura y gloria, y el fruto de la tierra para grandeza y honra, a los sobrevivientes de Israel.
 
 
La visión de un pequeño grupo que permanece en Israel, luego del gran juicio de Dios, debe motivarnos a permanecer en el Señor, como Su “renuevo” o retoño.
 
En este capítulo, a pesar de las grandes descripciones del juicio de Dios, Isaías reveló que un pequeño grupo retoñaría luego de todo esto; lo cual podría compararse con el remanente del pueblo Israelita que menciona Pablo en Romanos 9:27 y Romanos 11:5.
 
A Dios le ha placido que Su reino nunca quede sin súbditos; y, hasta en medio de las más terribles circunstanciassiempre un grupo permanecerá fiel a Él, por Su gracia. Es así como nuestro objetivo debe siempre estar puesto en permanecer sujetos a la voluntad del Señorpara ser parte de aquellos que retoñan en Él luego de las pruebas.
 
De nada sirve que reconozcamos las circunstancias adversas y que nos pongamos a cuentas con el Señor a través de la fe en Cristo, si dejamos de permanecer y esperar en Él. Debemos aprovechar las diversas pruebas para ejercitarnos en la fe, en la paciencia y en la perseverancia que Dios nos provee por Su gracia. 
 
Levante su corazón; porque no importa lo terrible de la prueba, ni el número de personas que abandonan al Señor. Lo que debe importarnos es que Dios ha dispuesto suficiente gracia en Cristo para que no desfallezcamos; y para que retoñemos en Él, luego de las más grandes dificultades.
 
 

23 de agosto de 2026

 
 
EL VERDADERO SUSTENTO ES DIOS
 
Isaías 3:1 Porque he aquí que el Señor Jehová de los ejércitos quita de Jerusalén y de Judá al sustentador y al fuerte, todo sustento de pan y todo socorro de agua;
 
 
Cuando la confianza en las personas y en las cosas toma el lugar que debe tener la dependencia de la mano de Dios, ser despojados de todo ello nos es un beneficio.
 
A través de IsaíasDios le prometió al pueblo de Israel despojarlo de “el valiente y el hombre de guerra, el juez y el profeta, el adivino y el anciano; el capitán de cincuenta y el hombre de respeto, el consejero, el artífice excelente y el hábil orador” (Isaías 3:2-3). Porque todos ellos, por buenos que fueran en sus especialidades, no podían tomar el lugar del Señor.
 
Es así como siempre tendemos a confiar en las personas, en sus virtudes y talentos, o en sus posesiones, antes que en Dios. Por lo cual, en muchas ocasiones, Dios debe permitir que seamos despojados de estos “ídolos” funcionales; para que tornemos nuestra mirada verdaderamente a Él, para que no lo veamos como uno más de nuestros colaboradores, sino como el único que realmente puede sustentarnos físicamente, así como sustenta nuestra alma por medio de la fe en Cristo.
 
En vez de lamentarnos por perder recursos físicos o ayudas humanas, en vez de vivir buscando personas que reemplacen a las que antes nos ayudaban, debemos aprovechar esos momentos para alimentar nuestra fe en el Señor, confiando en Su buena voluntad de bendecirnos con una mejor relación con Él; para que aprendamos a depender de Su mano misericordiosa y realmente venzamos en Su nombre toda dificultad.
 
Anímese, si usted realmente está en Cristo y ha perdido influencias, posesiones o colaboradores, es porque el Señor le está enseñando a depender realmente de Él. Ore más que nunca y busque la guía de Dios en Su Palabra; Él es su sustentador.
 


22 de agosto de 2026

 
 
LLAMADO AL PUEBLO DE DIOS
 
Isaías 2:5 Venid, oh casa de Jacob, y caminaremos a la luz de Jehová.
 
 
Así como el pueblo judío fue llamado a retornar a Dios con la esperanza de un futuro glorioso, a los cristianos se nos anima a vivir en santidad por Sus promesas.
 
La profecía de los primeros versículos del capítulo dos de Isaías también se encuentra en el capítulo cuatro de Miqueas; y esta consta específicamente de la proclamación de una época futura donde las naciones vendrían hasta Jerusalén para recibir instrucción del Señor, viviendo bajo Su palabra y dejando toda rivalidad.
 
Esto es especialmente notorio al contrastarlo con la revelación profética del terrible juicio futuro; el cual se le vaticina a los judíos en el resto del capítulo, debido a su comportamiento pecaminoso y pagano. En medio de todas estas proclamaciones del futuro, se encuentra una exhortación a venir y caminar “a la luz de Jehová; la cual es un llamado a andar conforme la voluntad de Dios revelada en las Escrituras.
 
Hoy deberíamos escuchar claramente este llamado en cada congregación cristiana; pues nos vemos tentados continuamente a adoptar las costumbres del mundo, para asegurar nuestra permanencia en la tierra, olvidando que la bendición del Señor no consiste en meramente permanecer en una sociedad, sino en vivir conforme a la “palabra de Jehová” y en caminar “por sus sendas” (Isaías 2:3).
 
Recuerde, “El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo” (1 Juan 2:6); pues si decimos que estamos en Cristo, que nos hemos acercado a “Jerusalén la celestial” (Hebreos 12:22), debemos vivir conforme a la luz de la santidad del Señordebemos amar, atesorar y aplicar Su palabra en nuestras vidas.
 
 

21 de agosto de 2026


ENTENDIENDO EL PERDÓN
 
Isaías 1:16, 18 Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo; aprended a hacer el bien; Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana.
 
 
La disposición de cambiar totalmente de vida, es la esencia del arrepentimiento que Dios obra en el corazón de aquel a quien ha perdonado en Cristo.
 
La situación social del tiempo de Isaías era decadente; tanto, que Dios aborrecía el que le ofrecieran los sacrificios que Él mismo les había pedido a través de Moisés (Isaías1:11-14); tanto, que Dios los comparó con Sodoma y Gomorra (Isaías1:9-10); y tanto, que Dios los entregó a una tribulación terrible como castigo por su pecado (Isaías1:5-8).
 
Tan pronto empezamos a sufrir grandes dificultades deberíamos examinar nuestras vidas, para ver si es a causa de nuestra falta de fidelidad al Señor; ya que, no importa que estemos asistiendo continuamente a ceremonias o cultos cristianos, o que busquemos orar y leer la Biblia, lo importante es que tengamos un cambio de vida porque Dios haya cambiado nuestro corazón. El Señor nos atrae a sí mismo a través de circunstancias adversas; y lo hace porque ve que nuestras oraciones están centradas en este mundo, contestándonos con algo más importante, que tal vez nunca pedimos, y que es lo que más necesitamos: “Un corazón arrepentido y humillado”.
 
Este es el meollo del asunto: Dios nos perdona, nos limpia y salda nuestro pecado en Cristo; pero, para experimentar todo esto, nuestro corazón debe disponerse a abandonar la vida de pecado y anhelar vivir conforme a la voluntad de Dios. Él nunca dejará que alguien experimente Su perdón sin convencerlo de su pecado, sin hacer que aborrezca su vida pecaminosa y sin darle amor por Su santidad en Cristo.
 
Recuerde, las dificultades son oportunidades para ver la mano de Dios obrando en nuestra vida; pero, más allá de que Él quiera cambiar nuestras circunstancias, lo que desea es cambiar nuestro corazón, para que verdaderamente podamos ser perdonados y reconciliados con Él.
 
 

20 de agosto de 2026

 
 
EL AMOR CONYUGAL ES PRUDENTE
 
Cantares 8:1-2 ¡Oh, si tú fueras como un hermano mío Que mamó los pechos de mi madre! Entonces, hallándote fuera, te besaría, Y no me menospreciarían. Yo te llevaría, te metería en casa de mi madre; Tú me enseñarías, Y yo te haría beber vino Adobado del mosto de mis granadas.
 
 
La pareja matrimonial, que se sujeta a la voluntad de Dios, nunca hará nada cultural o socialmente indebido; pero siempre querrá manifestar su amor en todas las formas posibles, porque se saben bendecidos con un amor alimentado por el mismo cielo.
 
Estos versículos no pueden interpretarse a la luz de la mayoría de las culturas de la actualidad, sino conforme a las costumbres de la época en Israel; porque, para ese entoncesno era bien visto que una mujer besara públicamente a un hombre que no fuera uno de sus hermanos.
 
Esto, lógicamente, impedía que la amada pudiera demostrar públicamente su amor hacia su esposo con besos. Por ello, de forma poética y simbólica, ella deseaba que él fuera su hermano; no porque quisiera que realmente fuera su hermano, pues entonces no podría intimar con él, sino porque siempre quería besarlo, aunque estuviera delante de la gente.
 
Esto nos enseña que el amor entre parejas no debe cesar por las presiones sociales y culturales (Cantares 8:6-7); pero que si se debe modular en sus expresiones físicas, para no afectar las relaciones con los demás. Por ejemplo, ndebería considerarse tal cosa como un amor tan apasionado que no vea límites para besos y caricias delante de niños, jóvenes solteros, o en lugares y ocasiones que exijan reverencia y compostura.
 
Es más, el amor conyugal, cuando se sabe encausar, termina por encontrar mayor satisfacción en la intimidad como pareja. Anímese, usted no necesita que los demás conozcan del fuego de su relación conyugal; porque Dios bendecirá su “lecho sin mancilla” (Hebreos 13:4). Dios bendice el matrimonio en su intimidad.
 
 

19 de aogosto de 2026

 
 
DETALLANDO A LA PAREJA
 
Cantares 7:1 ¡Cuán hermosos son tus pies en las sandalias, Oh hija de príncipe! Los contornos de tus muslos son como joyas, Obra de mano de excelente maestro.
 
 
Si valoramos cada pequeño aspecto de nuestro cónyuge, tanto externo como interno, siempre tendremos razones para estar satisfechos con la relación. Recordemos que, en el matrimonio, Dios nos ha bendecido con todas las características de nuestra pareja.
 
Todos tendemos a desear que algunas partes de nuestro cuerpo fueran diferentes, unos por vanidad, otros por utilidad y otros por salud; pero todos, absolutamente todos, deberíamos aceptar todo nuestro cuerpo como el regalo maravilloso de Dios para comunicarnos con el universo físico, y principalmente para establecer una relación íntima con nuestro cónyuge.
 
Es maravilloso ver como un hombre, a pesar de su tendencia natural a generalizar, pueda percatarse de los pies de su amada; así como lo hace salomón. Claro, es lógico que perciba las partes de su cuerpo que cautivan los deseos de sus ojos a causa de su tamaño, como los muslos y los pechos (Cantares 7:1, 3, 7); pero que se detenga a admirar partes como sus pies y su cuello (Cantares 7:1, 4), demuestra su firme deseo de amarla tal y como es.
 
Este ejercicio físico y emocional, de contemplar cada detalle de la pareja con deseo de exaltarlo, debe ser una costumbre continua que alimente nuestra satisfacción en el ser amado. Porque, al hacerlo, desarrollaremos el amor real, que abarca tanto las virtudes eminentes como los defectos aparentes; y lograremos que hasta los supuestos “defectos” se conviertan en un motivo más de nuestra satisfacción conyugal.
 
¿Cuál fue el último halago que su pareja escuchó de sus labios hacia una parte del cuerpo de ella que nos es tan evidentemente hermosa? Pida a Dios el amor sincero y la sabiduría para hacerlo más frecuentemente.
 
 

18 de agosto de 2026

 
 
CONFIANZA EN LA PAREJA
 
Cantares 6:2-3 Mi amado descendió a su huerto, a las eras de las especias, Para apacentar en los huertos, y para recoger los lirios. Yo soy de mi amado, y mi amado es mío; El apacienta entre los lirios.
 
 
Confiar en el cónyuge, cuando no se tiene al lado, aplaca la inseguridad que produce el mundo. Pero, para ello, es mejor apelar al amor de Dios, que nos enseña a creer y a esperar.
 
Es hermoso leer la respuesta que la amada, describiendo la labor diligente de su esposo, dio ante las inquietantes preguntas de las mujeres a su alrededor; las cuales le dijeron: “¿A dónde se ha ido tu amado, oh la más hermosa de todas las mujeres? ¿A dónde se apartó tu amado, Y lo buscaremos contigo?” (Cantares 6:1). Ella no sucumbió ante la insinuación acelerada de una dificultad, en su relación de pareja, por la ausencia de su esposo; ella supo alimentar la confianza en que su amado estaba ejecutando su labor.
 
¿Cuántos matrimonios se terminan por la duda que surge cuando no se pasa el día entero con la pareja? ¿Cuántos sucumben ante la insinuación continua del mundo, abierta o disimulada, de que el matrimonio peligra si no se pasan todas las horas de todos los días juntos? Este es el extremo contrario al descuido y la falta de búsqueda de más momentos juntos; este es el extremo nocivo de la desconfianza continua, que surge en la mente del que idolatra su relación conyugal, viéndola por sobre la relación con Dios.
 
Siempre, que se oiga bien, siempre habrá posibilidades de flaquear y ser infiele; porque somos humanos. Pero, también, siempre existe la posibilidad de ser redargüidos, transformados y fortalecidos por Dios, para no caer en la tentación de ser infieles, ni en la de ser celosos compulsivos. 
 
La solución para confiar en nuestra pareja es sencilla: Amemos a Dios más que a nuestro cónyuge. Entreguemos a Él nuestra pareja y Él nos llenará de pazy guardará a quien amamos, conforme a Su voluntad.
 
 

17 de agosto de 2026

 
 
ENCUENTRO PROYECTADO
 
Cantares 5:1 Yo vine a mi huerto, oh hermana, esposa mía; He recogido mi mirra y mis aromas; He comido mi panal y mi miel, Mi vino y mi leche he bebido. Comed, amigos; bebed en abundancia, oh amados.
 
 
Percibir siempre el encuentro íntimo como satisfactorio, por las expectativas previas de estar con la pareja, solidifica los demás aspectos de la relación conyugal; y Dios bendice esta actitud en el matrimonio.
 
Por las expresiones de la pareja en Cantares 1:13; 3:6; 4:6; 4:14; 5:5 y 5:13, en donde se relacionan especias como la mirra para perfumar el cuerpo femenino, y por las reseñas históricas del lenguaje erótico de la época, podemos concluir que el hecho de que él haya venido a su “huerto”, recogido “su mirra”, comido su “panal y miel”, y bebido su “vino y leche”, simboliza que ha consumado su relación íntima con ella, llegando así al culmen de la boda y dando inicio formal al matrimonio.
 
Muchos piensan que no es coincidencia que esta descripción del encuentro de la noche matrimonial este en el centro de cantares, pues esto indicaría que este es el clímax de la historia; y que tal vez el otro suceso, descrito en el mismo capítulo cinco, en el que la amada se quedó dormida y no reaccionó cuando su amado regresaba llamándola con palabras tan dulces como “hermana mía”, “amada mía”, “paloma mía” y “perfecta mía”, se dio tiempo después, cuando la relación se daba por estable, reduciendo en ella la expectativa de la llegada de su amante esposo.
 
Lo cierto es que, así como en la noche de bodas, todas las parejas debemos alimentar la expectativa del encuentro con el ser amado; para experimentar verdadera satisfacción en la intimidad. Esto puede darse más aún en la actualidad; pues existen medios de comunicación que permiten que desde lejos las parejas intercambien palabras, simbólicas o directas, a través de las cuales se manifiesten su deseo; lo cual incrementa el anhelo por encontrarse en la intimidad y reduce el efecto nocivo de la monotonía del diario vivir en la sexualidad.
 
No tema estimular con palabras apasionantes a su pareja, para no dejar que el mundo enfríe o distorsione su sexualidad; porque esto aumentará la expectativa del encuentro íntimo, dándoles mayor probabilidad de satisfacción mutua y honrando al Señor dentro de su matrimonio, conforme a la sana sexualidad que Él ha dispuesto entre un hombre y una mujer que están casados.
 
 

16 de agosto de 2026

 
 
RECORDANDO AL CÓNYUGE
 
Cantares 4:1 He aquí que tú eres hermosa, amiga mía; he aquí que tú eres hermosa; Tus ojos entre tus guedejas como de paloma; Tus cabellos como manada de cabras Que se recuestan en las laderas de Galaad.
 
 
Si relacionamos las virtudes de nuestra pareja con percepciones agradables de nuestro diario vivir, seguramente la recordaremos con anhelo; así como recordamos a Dios al contemplar Su creación, porque refleja algo de Su hermosura.
 
La forma de expresarse de Salomón está ligada al pensamiento de su época y de su entorno; pues, para reflejar lo que se estaba sintiendo, se recurría a algo del medio ambiente que despertara el mismo sentiro que tuviera un significado simbólico ligado al sentimiento por expresar.
 
Es así como Salomón compara los ojos de su amada con las palomas, por la dulzura y mansedumbre que irradiaban detrás del velo; también relaciona sus cabellos con una manada de cabras recostadas sobre una ladera conocida, seguramente por el movimiento suave y continuo de estas. Así, sucesivamente, continúa describiendo el cuerpo de ella, comparándolo con paisajes o actividades del entorno conocido. Esta era su manera de no olvidar a su amada.
 
Esto debería estimular a cada persona casada en la actualidad; porque es totalmente lícito, según la Palabra de Dios, recordar el cuerpo del ser amado. No hay nada pecaminoso en pensar en cada parte de la pareja, si se está unido bajo el vínculo bíblico del matrimonio. Y, si esto se hiciera por medio de relaciones simbólicas con cada lugar y actividad cotidiana, seguramente se podría evitar mucho del adulterio físico y mental que hoy se practica; porque siempre anhelaríamos el encuentro con el ser amado.
 
No lo dude, alimente en sus pensamientos el recuerdo de su pareja y de las experiencias íntimas vividas con ella; porque esto servirá de recurso para agradar al Dios que lo creó todo, al gozarnos en la relación conyugal según Su voluntad y para Su gloria, siempre por medio de la fe en Cristo.
 
 

15 de agosto de 2026

 
 
INTERÉS POR LA RELACIÓN
 
Cantares 3:1-2 Por las noches busqué en mi lecho al que ama mi alma; Lo busqué, y no lo halléY dije: Me levantaré ahora, y rodearé por la ciudad; Por las calles y por las plazas Buscaré al que ama mi alma; Lo busqué, y no lo hallé.
 
 
No permanecer pasivo, ante la lejanía de la pareja, alimenta la pasión por ella; y si se actúa sabiamente, sirve para mostrar un amor sincero. Recordemos que Dios nos buscó en Cristo.
 
No hay nada más terriblemente peligroso que la indiferencia del que ama; pues, poco a poco, al irse desapegando de su pareja, la persona podrá hacerse a ideas que lo convenzan de la posibilidad de vivir sin su cónyuge, ya sea para estar solo o para buscar a alguien más. Quedará vulnerable a los caprichos egocéntricos que el pecado le presente; y hará que su pareja también sea vulnerable. 
 
Es por ello que el Apóstol Pablo recomienda a los casados: “No os neguéis el uno al otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos sosegadamente en la oración; y volved a juntaros en uno, para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia” (1 Cor.7:5).
 
El trabajo, las dolencias físicas, las tensiones emocionales, los niños y muchas otras cosas se interponen en su relación e impulsan a la pareja olvidar la importancia de su intimidad sexual; y de este modo, la mayoría de las veces, también terminan alejándose de corazón. 
 
Es por ello que, sin caer en el extremo de la actitud posesiva y manipuladora, debemos tomar la iniciativa cuando notamos a nuestra pareja ausente, preocupándonos sinceramente por su salud física y espiritual; y evitando así que ambos seamos expuestos peligrosamente al pecado que más frecuentemente termina con el matrimonio, el cual consiste en la convicción de que “ya no nos necesitamos mutuamente como pareja”.
 
Recuerde que Dios nos buscó para salvarnos en Cristo, aun estando en nuestros pecados (Romanos 5:8). Así que anímese a buscar el corazón de su pareja ausente; primeramente, pidiéndole a Dios en oración que ella rinda su vida al Señor Jesús; y luego, actuando prudente y sabiamente para traerla con amor a su regazo.
 
 

14 de agosto de 2026


BELLEZA SINGULAR
 
Cantares 2:1-3 Yo soy la rosa de Sarón, Y el lirio de los valles. Como el lirio entre los espinos, Así es mi amiga entre las doncellas. Como el manzano entre los árboles silvestres, Así es mi amado entre los jóvenes; Bajo la sombra del deseado me senté, Y su fruto fue dulce a mi paladar.
 
 
Aunque sus virtudes se puedan ilustrar con ejemplos, es mejor ver a la pareja en su totalidad como irrepetible, alimentando la fidelidad. Recordemos que Dios es fiel.
 
Todos los seres humanos somos diferentes, aunque parecidos; y en el amor conyugal debemos aprovechar nuestras singularidades físicas, así como las emocionales y espirituales, para alimentar la relación. 
 
Es así como la protagonista de la historia en Cantar de los Cantares reconoce que el color de su piel es diferente al de sus coterráneas; pero en vez de entristecerse por ello, lo usa como un atributo más para deleitar a su amado (Cantares 1:5-6). Es tal su deseo de satisfacerlo, que se le presenta como la rosa y el lirio más admirado de su región. Y el amado le responde viendo a lademás como meros “espinos”, al compararlas con su “lirio”.
 
Es triste que en la actualidad muchos recurran hasta a procedimientos quirúrgicos para atraer a su pareja, tratando de parecerse a otras personas; porque, en vez de ello, deberían dialogar con su cónyuge, aceptándose y contemplándose mutuamente entre ellos, para dar una base práctica a su compromiso de fidelidad establecido delante de Dios.
 
Sabiendo que el matrimonio prefigura la unión de Cristo con sus discípulos (Efesios 5:22-32), deberíamos cobrar ánimo al ver como el Señor nos es fiel a pesar de nuestras imperfecciones; pues esto se da porque, con Su amor, Dios nos embellece, librándonos legalmente de las consecuencias eternas del pecado y limpiándonos constantemente de la práctica del mismo. Recordemos que el Señor es fiel (2 Timoteo 2:13) e imitemos Su amor.
 
No caiga en el juego mundano de exigirle a su pareja la perfección física que usted mismo nunca le podrá brindar. Más bien, dedíquese a desviar su mirada de lo que el mundo le plantea y a resaltar toda la belleza física de su cónyuge, ayudándola a embellecerse espiritualmente por medio de una vida entregada a Cristo.
 
 

13 de agosto de 2026

 
 
CANCIÓN DE AMOR
 
Cantares 1:1-2 Cantar de los cantares, el cual es de Salomón¡Oh, si él me besara con besos de su boca! Porque mejores son tus amores que el vino.
 
 
La mejor canción de amor entre parejas es expresarse sinceramente su deleite mutuo e integral; lo cual simboliza el gozo espiritual de estar con Dios.
 
Cantar de los cantares es un libro poético, conformado por partes que a veces parecen no estar ordenadas cronológicamente. Pero, fundamentalmente, siendo Salomón su autor y/o protagonista principal, Cantar de los cantares es una canción de amor erótico entre una pareja en el periodo previo a la consumación de su unión conyugal y durante la época alrededor de su boda.
 
Ciertamente, como en toda la Palabra de Dios, por ser inspirado por el Señor, Cantar de los cantares puede aplicarse simbólicamente a la relación de Dios con sus siervos en Cristo. Pero, aún sin negar la posibilidad de llevar las expresiones de amor al campo de nuestra relación espiritual con Dios, debemos recordar que en Cantar de los cantares Dios nos muestra principalmente la belleza del deleite matrimonial bajo Su voluntad.
 
Es por ello que entendemos que la sexualidad se debe disfrutar dentro del matrimonio, como parte de la bendición de Dios para el mismo; de tal forma que llenemos nuestro vocabulario, nuestras actitudes y nuestras canciones con expresiones de deleite hacia nuestro cónyuge. Esto contribuirá al gozo integral de nuestro matrimonio en Cristo.
 
Siéntase libre de gozarse, conforme a la voluntad de Dios, con la pareja de “su juventud”; “Sus caricias te satisfagan en todo tiempo, Y en su amor recréate siempre”. (Proverbios 5:18-19).
 
 

12 de agosto de 2026

 
 
NO DESPERDICIE SU VIDA
 
Eclesiastés 12:1 Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los días malos, y lleguen los años de los cuales digas: No tengo en ellos contentamiento
 
 
Mientras tenga aliento, fuerzas y entendimiento, cada uno debe alimentar su relación con Dios por medio de la fe en Cristo.
 
La versión Palabra de Dios para Todos (PDT) traduce este versículo así: “Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que lleguen los malos tiempos y te aflija la vejez. Así no tendrás que decir: «Desperdicié mi vida»” ¡Que terrible sería llegar al final de la vida, cuando ya se aproxima el paso a la eternidad, y saber que no vivimos preparados para ella!
 
La verdad es que nadie que se encuentre en la eternidad con Dios dirá: “debí satisfacer más mis placeres”, o “debí dar más rienda suelta a mis gustos”, o “no debí haber invertido tanto tiempo en orar y meditar la Palabra de Dios”. Por el contrario, en ese sublime instante de encuentro definitivo con el Creador, muchos se lamentarán diciendo: “¿Porque no oré y leí la Palabra de Dios con el mismo amor y necesidad que buscaba mi alimento?”o “¡Debí haber vivido para Dios y no para mis placeres egocéntricos!”.
 
Esto fue lo que pasó con el hombre rico en la parábola de “El rico y Lázaro”, narrada por Cristo (Lucas 16:19-31); ya que este “rico” quiso volver de la muerte, sin poder hacerlo, para evitar que sus familiares desperdiciaran su vida viviendo para satisfacerse a sí mismos y no a Dios; pensó que así podía evitar que ellos también terminaran en condenación eterna.
 
Hoy, en la actualidad, ¿Desperdicia su vida viviendo para su propio deleite, esperando hasta ser viejo para lamentarse? o ¿Está buscando incesantemente conocer a Dios, en comunión personal y congregacional con Él, para vivir una vida que honre al que lo salvo de la condenación en la cruz? 
 
¡No desperdicie su vida!
 
 

11 de agosto de 2026

 
 
ACTUAR CONFIANDO EN DIOS
 
Eclesiastés 11:4-5 El que al viento observa, no sembrará; y el que mira a las nubes, no segaráComo tú no sabes cuál es el camino del viento, o cómo crecen los huesos en el vientre de la mujer encinta, así ignoras la obra de Dios, el cual hace todas las cosas.
 
 
Confiar solo en nuestro criterio, para discernir las oportunidades, nos impedirá actuar confiada y valientemente en Dios.
 
No es que sea malo planificar o prever organizadamente lo que debemos hacer en cada circunstancia. Pero hay que aclarar que cuando esta actitud está sobredimensionada, por lo general, no emprendemos nada; sino que solo vivimos meditado en cuando será la oportunidad de actuar.
 
Observar mucho las circunstancias, y actuar solamente cuando estas sean propicias, nos impedirá materializar nuestra confianza en que Dios nos está dirigiendo. Porque, ya sea para confirmar nuestras acciones, o para corregirlas, Dios siempre dirigirá la vida del creyente que permanece sensible a Su voz y no solo a lo que sucede a su alrededor. 
 
Si se espera a que la pareja sea perfecta, el pretendiente puede quedarse soltero. Si se espera el clima o ambiente laboral perfecto, seguramente se perderá el trabajo, o el esfuerzo invertido en él. Y si se espera hasta encontrar la iglesia perfecta, probablemente el creyente en Cristo se quedará sin congregar, o no aprovechará al máximo la congregación a la que permanece. 
 
Actúe por fe en el Señor, confiando en que Él lo prosperará en cada acción que emprenda, siempre que sea para glorificarlo a Él. Deje de querer que todo sea perfecto; porque, si no deja de pensar así, nunca experimentará la mano poderosa del Señor en aquellos aspectos en los que usted por lo general flaquea.
 
 

10 de agosto de 2026


SABIDURÍA INTEGRAL
 
Eclesiastés 10:1 Las moscas muertas hacen heder y dar mal olor al perfume del perfumista; así una pequeña locura, al que es estimado como sabio y honorable.
 
 
Todas las áreas de la vida del creyente en Cristo deben ser sometidas a Su dirección; porque una sola de ellas sin Su señorío destruiría su testimonio.
 
¡Qué pequeñas son las moscas! ¡Y cuán poca cantidad de ellas, al caer muertas, puede dañar un perfume que ha sido elaborado con mucho cuidado! Es increíble, pero todo trabajo bien diseñado, dirigido y prácticamente terminado, puede ser estropeado catastróficamente por un pequeño error.
 
Así pasa con la vida del cristiano, que no está terminada aún, sino hasta que se encuentre con Cristo en la eternidad; por lo cual debe someterse continua e integralmente a la dirección de su Señor, en oración y meditación de Su Palabra. Porque, aunque es cierto que cuando caiga en pecado el creyente puede ser restaurado por el Señor bajo los parámetros bíblicos de Su disciplina, las consecuencias ante la humanidad, ante sus amigos, colegas, hermanos en Cristo y familiares, son grandes.
 
Toda una vida de matrimonio en santidad puede venirse abajo por una noche de infidelidad, toda una vida de honestidad se puede venir abajo por un solo negocio ilícito, toda una vida de carrera deportiva se puede venir abajo por una sola trampa que se descubra; y así podríamos seguir citando ejemplos en cada área, trayendo a memoria casos cercanos de grandes ejemplos de vida “honorable” echados a perder por “una pequeña locura.
 
No se descuide, rinda diariamente cada aspecto de su vida al Señor; no confiando en sus fuerzas humanas, sino en el poder de Dios. Solo el Señor “es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría” (Judas 1:24).
 
 

09 de agosto de 2026

 
 
ESPERANZA EN LA VIDA
 
Eclesiastés 9:4 Aún hay esperanza para todo aquel que está entre los vivos; porque mejor es perro vivo que león muerto.
 
 
El solo hecho de estar con vida debe llenarnos de esperanza en el Dios que nos creó y nos redimió en Cristo; pues aún no ha terminado Su obra en nosotros.
 
Lo que el “predicador” resalta es la bendición de estar con vida; porque, como él lo veíalos que viven saben que han de morir; pero los muertos nada saben, ni tienen más paga; porque su memoria es puesta en olvido” (Eclesiastés 9:5). Y aunque no es cierto que después de la muerte todo se acabe, porque si así fuera Pablo no hubiera dicho: “quisiéramos estar ausentes del cuerpo, y presentes al Señor” (2 Corintios 5:8); lo que si es cierto es que luego de la muerte ya no podemos ejercer influencia sobre esta vida y seremos olvidados por los que quedan en ella.
 
Entonces, aprovechemos el tiempo que tenemos en esta vida, para obrar todo lo que Dios nos ha llamado a hacer para glorificar Su nombre. No nos dejemos desanimar por las dificultades, enfermedades, oposiciones, traiciones y demás tribulaciones con las que el mundo quiere frustrarnos. No olvidemos la gran bendición de estar vivos físicamente, si ya estamos espiritualmente vivos en Cristo.
 
El que usted esté vivo y reciba este mensaje, es una razón suficiente para creer que Dios ha tenido misericordia de su vida. Si no se ha rendido a Cristo, tiene la oportunidad de hacerlo ahora; y si ya está caminando en el Señor, luego de haber abandonado su vida de pecado, tiene la posibilidad de ser un instrumento de Él para bendecir a otros en Su nombre.
 
Aún estamos vivos y todavía no hemos partido a nuestro encuentro final con Cristo en la eternidad. Por ello, recuerde lo que Pablo enseñó: “procuramos también, o ausentes o presentes, serle agradables” (2 Corintios 5:9). Esto quiere decir que en esta vida y en la eternidad solo debemos querer agradar a Cristo; así que alégrese de estar con vida y viva para agradar al Señor que lo salvó en la cruz.
 
 

08 de agosto de 2026


LA DURA REALIDAD DEL MUNDO NO IMPIDE LA BENDICIÓN
 
Eclesiastés 8:12 Aunque el pecador haga mal cien veces, y prolongue sus días, con todo yo también sé que les irá bien a los que a Dios temen, los que temen ante su presencia
 
 
El creyente no debe desanimarse si ve que quien vive sin Dios logra sus objetivos; pues sabe que su recompensa está segura en Dios.
 
El autor de Eclesiastés reconoce “que hay justos a quienes sucede como si hicieran obras de impíos, y hay impíos a quienes acontece como si hicieran obras de justos” (Eclesiastés 8:14). Pero, a pesar de este dura realidad, sigue creyendo que quien teme reverentemente a Dios es a quien realmente le irá bien.
 
En el contexto del libro de Eclesiastés, cuando en la mente del predicador no había una idea clara de vida después de la muerte, resultaba más difícil el chocar con la realidad de ver personas malvadas viviendo mucho y viviendo cómodamente; pero, aun así, la fidelidad de un Dios poderoso y temible podía llenar de paz a quienes le servían, dándoles la seguridad de ser bendecidos principalmente con la capacidad de disfrutar su vida con el gozo de saberse bendecidos por el favor de Dios (Eclesiastés 8:15).
 
Hoy, un cristiano genuino sabe que el gozo eterno no se puede comparar con la dicha superficial y pasajera que disfrutan las personas en esta vida, especialmente las más sumergidas en el pecado. De igual forma, si usted es un creyente en Cristo, así como o entendía el predicador, debe saber que por la gracia de Dios puede disfrutar de esta vida; claro que no como quien vive para este mundo, sino como quien sabe que lo que tiene y vive viene de la mano generosa y amorosa de su Señor.
 
Que la cruda realidad del mundo no distorsione su visión de la bendición de Dios. Recuerde que “el gozo de Jehová es vuestra fuerza” (Nehemías 8:10).
 
 

07 de agosto de 2026

 
 
MEJOR ES LO QUE HACE REFLEXIONAR
 
Eclesiastés 7:2 Mejor es ir a la casa del luto que a la casa del banquete; porque aquello es el fin de todos los hombres, y el que vive lo pondrá en su corazón.
 
 
La gran bendición del sufrimiento, el nuestro o el de otros, es que nos lleva a reflexionar sobre nuestra vida, dándonos la oportunidad de madurar conforme a la voluntad de Dios.
 
Las siguientes afirmaciones del predicador explican la razón de esta escala de valores: “Mejor es el pesar que la risa; porque con la tristeza del rostro se enmendará el corazón. El corazón de los sabios está en la casa del luto; mas el corazón de los insensatos, en la casa en que hay alegría” (Eclesiastés 7:3-4). Lo que se deduce del texto es que el sufrimiento enmienda el corazón; o como traduce la Nueva Versión Internacional: “le hace bien al corazón”.
 
Por ello debemos aprovechar las circunstancias tristes, como la muerte de un ser querido, o de un familiar, o de alguien cercano, para meditar en nuestra propia vida, en el estado de nuestro corazón, en nuestra forma de pensar, sentir y actuar; porque todos moriremos un día y tendremos que rendir cuentas a Dios.
 
No desaprovechemos los momentos tristes, pensando neciamente que solo los momentos alegres vienen como bendición de Dios; pues muchos, por pensar así, olvidan aplicar a su vida la exhortación bíblica que se nos hace a los cristianos: “Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos” (2 Corintios 13:5). Porque al no examinarnos, por estar distraídos con la felicidad pasajera de este mundo, menospreciamos nuestro crecimiento espiritual y nuestro llamado a la eternidad en Cristo.
 
No se distraiga, aproveche la tristeza que puedan producirle las circunstancias adversas de su vida, o las que perciba en la vida de otros; úselas como oportunidad para examinar su corazón y ver si su tesoro, su esperanza y su vida realmente están en Cristo. Así crecerá espiritualmente; y hallará paz y felicidad verdadera.
 
 

06 de agosto de 2026

 
 
LA ABUNDANCIA NO ASEGURA LA FELICIDAD
 
Eclesiastés 6:3 Aunque el hombre engendrare cien hijos, y viviere muchos años, y los días de su edad fueren numerosos; si su alma no se sació del bien, y también careció de sepultura, yo digo que un abortivo es mejor que él.
 
 
Las cosas de esta vida solo tienen sentido si se disfrutan; pero solo se goza de ellas realmente, sin importar su cantidad, cuando Dios nos satisface en Cristo.
 
El autor de Eclesiastés nos dice que ha identificado un mal: “El del hombre a quien Dios da riquezas y bienes y honra, y nada le falta de todo lo que su alma desea; pero Dios no le da facultad de disfrutar de ello, sino que lo disfrutan los extraños. Esto es vanidad, y mal doloroso” (Eclesiastés 6:2).
 
Entonces, nuestra oración no solo debe ser dirigida a Dios para que nos de lo que necesitamos; debemos orar para que Él nos de la capacidad de disfrutar lo que poseemos. Esto solo sucede cuando disfrutamos de Dios mismo, por la fe en Cristo.
 
Recuerde que “Mejor es lo poco con el temor de Jehová, Que el gran tesoro donde hay turbación” (Proverbios 15:16); porque “Mejor es la comida de legumbres donde hay amor, Que de buey engordado donde hay odio” (Proverbios 15:17). Así que satisfágase primero del amor de Dios en Cristo, para que lo que posee le sea deleitoso.
 
No olvide orar por “El pan nuestro de cada día” (Mateo 6:11); pero recuerde que antes de ello, Cristo nos enseñó a orar “santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad” (Mateo 6:9-10). Porque el deleitarnos en Dios y en Su voluntad es lo único que nos asegura poder disfrutar lo que poseemos en esta vida, incluso el pan diario.
 
 

05 de agosto de 2026

 
 
REVERENCIA ANTE DIOS
 
Eclesiastés 5:1 Cuando fueres a la casa de Dios, guarda tu pie; y acércate más para oír que para ofrecer el sacrificio de los necios; porque no saben que hacen mal.
 
 
El que los cristianos hayan sido adoptados, como hijos de Dios, no implica que se acerquen a Él irreverentemente; pues Él es Dios.
 
Lo que el autor de Eclesiastés enseña principalmente en esta sección es que nunca debemos olvidar la distancia esencial que existe entre Dios y los creyentes; porque, aunque nos acerquemos a Él conforme a Su voluntad, debido a nuestra naturaleza humana imperfectasiempre vamos a estar tentados a prometerle cosas al Señor que no sabemos si las podremos cumplir, olvidando que Él es quien nos trasforma y no nosotros a nosotros mismos (Eclesiastés 5:2-7).
 
Entonces, conforme nos enseñó Cristo en la oración modelo (Mateo 6:9-13), debemos acercarnos a Dios primordialmente para contemplarlo en Su gloria y para pedirle todo lo que necesitamos conforme a Su voluntad. Esto difiere de los modelos anti-bíblicos de oración individual y colectiva que se promueven hoy; los cuales que estimulan al creyente a decirle a Dios con ligereza lo que hará para Él, aunque no sabe si podrá hacerlo. Peor aún, hoy también se le enseña a los cristianos a decirle, y hasta ordenarle, a Dios lo que debe hacer por nosotros, conforme a nuestra voluntad. Esto último, especialmente, no es oración. 
 
Si estamos en Cristo, podemos acercarnos a Dios con la familiaridad que un incrédulo nunca podrá experimentar; pero, aun así y por el amor paternal que recibimos de Dios, no nos apresuraremos en oración a comprometernos en “algo”, sino que más bien pediremos a Dios que nos ayude a vivir comprometidos con Él en todo. De tal forma que entendamos y apliquemos Su voluntad a nuestra viday no que andemos prometiéndole a Dios lo que no vamos a cumplir.
 
Recuerde, en oración “Mejor es que no prometas, y no que prometas y no cumplas” (Eclesiastés 5:5). No abandone la oración; porque en ella Dios nos enseña y capacita para cumplir Su voluntad, sin necesidad de hacerle promesas a la ligera.
 
 

04 de agosto de 2026

 
 
LLAMADO A FORMAR EQUIPO
 
Eclesiastés 4:9-10 Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajoPorque si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero ¡ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante.
 
 
Hemos sido diseñados por Dios para asociarnos con otros; ya que asícon compañía y ayuda, el Señor nos forma y recompensa.
 
Este texto ha sido frecuentemente aplicado a la relación matrimonial de una pareja en Cristo; y es muy razonable, porque el matrimonio es la asociación primordial en la cual Dios nos enseña a servirle por medio de la entrega a otra persona. Pero el texto no se limita al matrimonio; sino que abarca los diferentes tipos de relaciones que debemos establecer para llevar a cabo la voluntad de Dios.
 
Es así como en el estudio, el trabajo, el deporte y especialmente en la iglesia, como en todas las áreas, debemos aprender a trabajar en equipo. La razón es sencilla: No estamos solos; y no estamos llamados a trabajar solos. 
 
El mismo Señor Jesús, aunque en su labor esencial de salvación no podía distribuir cargas con otros, en la promulgación de su obra salvadora se hizo acompañar de sus discípulos; y estos discípulos no solo recibieron su mensaje y fueron testigos de su obra, sino que también le acompañaron en la publicación de la misma.
 
Dios siempre nos dará ayuda y fortaleza a través de quienes nos acompañan en esta vida. Él lo hará con el objetivo de glorificarse en nosotros. Entonces, no tratemos de vivir solos en Cristo, ni servir solos a Cristo; porque Él nos ha llamado a hacerlo en equipo.
 
 

03 de agosto de 2026

 
 
LOS TIEMPOS SON DE DIOS
 
Eclesiastés 3:11 Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin.
 
 
Si Dios maneja los tiempos de nuestra vida, aunque no lo entendamos todo, podemos creer que Él obra hermosamente para nuestro bien.
 
No basta con saber que “Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora” (Eclesiastés 3:1); también debemos saber que cada tiempo es especialmente adecuado por Dios con la oportunidad para que desarrollemos diferentes aspectos de nuestra vida. Él es quien ha diseñado todo tiempo para Su creación, y lo hace para que delante de él teman los hombres” (Eclesiastés 3:14).
 
No basta con reconocer que si algo no se nos daes porque tal vez no era el tiempo designado por Dios para ello; también necesitamos estar convencidos de que lo que Dios nos dé la oportunidad de hacer, es para que nos gocemos en ello como un regalo de Su mano misericordiosa (Eclesiastés 3:12-13).
 
Entonces, el creyente en Cristo, ya que ha rendido su vida a Dios y ha encontrado su satisfacción en Él, debe dejar todo lo que no entiende y lo que no puede hacer en las manos soberanas de Dios. Pero también debe tener como meta gozarse de todo lo que hace, conforme a la voluntad de Dios; porque así se estará gozando en lo que su Señor le ha dado en Cristo.
 
Si no entiende este tiempo en su vida, no se afane; porque los tiempos son de Dios. Y si se siente agobiado por este tiempo en su vida, descanse en Cristo y gócese en Él; porque los tiempos son de Dios. 
 


02 de agosto de 2026

 
 
INUTILIDAD DEL PLACER MUNDANO
 
Eclesiastés 2:1 Dije yo en mi corazón: Ven ahora, te probaré con alegría, y gozarás de bienes. Mas he aquí esto también era vanidad.
 
 
Los placeres del mundo, por sí mismos, nunca producen satisfacción verdadera al alma; por el contrario, nos muestran que solo en Dios hay verdadera felicidad.
 
Salomón finaliza en el capítulo uno de Eclesiastés diciendo que hasta “en la mucha sabiduría hay mucha molestia; y quien añade ciencia, añade dolor”. Es por ello que inicia el capítulo dos indicando que decidió buscarle entonces sentido a la vida a través de los placerespero esto también terminó frustrándolo en un absurdo existencial: “A la risa dije: Enloqueces; y al placer: ¿De qué sirve esto?” (Eclesiastés 2:2).
 
Salomón luego continuó narrando como se llenó de vino y de bienes; y dijo que tampoco obtuvo satisfacción verdadera en ello. Después dijo haber vuelto a buscar satisfacción en la sabia reflexión de lo que acontece en el mundo; pero terminó frustrado igualmente. ¡Qué carrera tan desesperada por buscar la felicidad vivía este hombre! ¡Habiendo sido rey de Israel y habiendo experimentado a plenitud todo lo que la mayoría en el mundo piensa que alegra la vida; y a él todo le producía un vacío en su corazón!
 
Este es el reflejo de lo que aún viven los seres humanos que no tienen a Cristo como su Señory que no están satisfechos en el amor de Dios. Hoy aún se busca la dicha en el aumento de los deleites, se vive cambiando de pasatiempo, de trabajo, de lugar, de pareja, de peinado, de moda, de carrera y hasta de figura (con cirugías) para buscar la felicidad; y nada de ello le da satisfacción verdadera al corazón.
 
Solo viviendo todo como un regalo de Dios (Eclesiastés 2:24), en Cristo, podremos disfrutar verdaderamente de ello; porque así gozaremos de sabernos amados por Dios. 
 

 
01 de agosto de 2026

 
 
CUANDO LA VIDA PARECE ABSURDA
 
Eclesiastés 1:2-3 Vanidad de vanidades, dijo el Predicador; vanidad de vanidades, todo es vanidad¿Qué provecho tiene el hombre de todo su trabajo con que se afana debajo del sol?
 
 
La absurda condición de la vida sin Dios solo se resuelve cuando nos gozamos en Él por medio de la fe en Cristo; y no en lo terrenal.
 
Este libro fue escrito por Salomón, hijo de David, en la edad en que ya había intentado saciar su necesidad de ser feliz por diferentes mecanismos humanos, por medio del poder, las riquezas y los placeres. Pero ninguno de ellos pudo llenarlo; por lo cual terminó por definirlo todo como vanidad, o sin sentido, o absurdo.
 
Es por ello que los seres humanos caemos continuamente en estados depresivos que disfrazamos de alegría mundana; porque, aunque no siempre nos sentimos mal, continuamente nos desilusionamos de la gente que tanto luchamos por tener a nuestro lado y de las cosas que obtuvimos con tanto sacrificio. La razón es sencilla: Ni las personas, ni las cosas, por mucho que las anhelemos, nos pueden dar la felicidad que solo está en Dios.
 
El amor y la satisfacción que recibimos, del trato con las personas y del disfrute de las cosas, es pasajero; no es eterno. Por lo cual, solo podemos gozar esta vida si la vivimos por medio del fe en el Señor Jesucristo, quien es “el mismo ayer, y hoy, y por los siglos” (Hebreos 13:8).
 
Cuando todo parece sin sentido, busque a quien le da significado, sentido y propósito a la vida humana; busque a Jesucristo, en oración y en la Escrituras.
 
 


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